lunes, 21 de julio de 2008

Robert Johnson y el diablo.


Permítanme que por una vez entre en el terreno de la leyenda. Porque algunas veces la fantasía se entreteje con la realidad, completando los huecos, las carencias que posee, enriqueciéndola. Los antiguos sabían mucho de esto. Y, aunque los tiempos modernos parecen haber desterrado la ficción como complemento de lo real, todavía podemos encontrar ejemplos de vidas que son aderezadas con hechos no ciertos o dudosos que las convierten en especiales y les dan un regusto mítico.

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2 comentarios:

Horrach dijo...

Buena biodiapositiva, amigo Pez. Un personaje curioso el Robert Johnson, ideal para una película de los hermanos Coen. Y hablando de cine, ¿ha visto 'El corazón del ángel'? Interesantísima. Lo saco a colación porque en ella también aparece un bicho subsuelítico (planta infernal) al que un músico vende su alma para ser un cantante famoso.

Sólo una pega: esa figura de la muerte que describe debería haber tenido otro aire. No quiero ser paternalista, sólo es que la figura del bautizado por usted 'teletubbie' de El Séptimo Sello habría quedado mejor, no?, jejejej.

Una última cosa: no sé si conoce a un guitarrista y cantante que se hizo un poco conocido allá por finales de los 80 y principios de los 90. Creo que era canadiense y se llamaba Colin James. Para mi gusto, prometía, pero se quedó en poco (todavía tengo un cassette suyo por ahí). Una canción suya, de esas hechas para lucir tipo en los videoclip, empieza con una versión del propio Colin de una de las 29 canciones de Robert JOhnson. Aquí tiene el video:

http://es.youtube.com/watch?v=RJyprEtjAiI

shalom

El Pez Martillo dijo...

Ya lo cuento en el artículo, lo de vender el alma al diablo a cambio de talento no es algo exclusivo de Robert Johnson, hay muchos músicos a los que se les atribuye la misma leyenda, por lo que no me extraña que salga en muchas partes (no he visto la película que comenta).

Respondo a su pega: no se trata aquí de la muerte, sino del diablo (aunque en última instanca le acarree la muerte). La inspiración para la escena del encuentro viene de cierto imaginario, reforzado por algunas películas, como Crossroads (del año 1986, protagonizada por el chico de Karate Kid) con la historia de Johnson como trasfondo. Ahí van la escena inicial y la final (en esta es donde surgen varias figuras mefistofélicas, en las que me he inspirado directamente):

http://es.youtube.com/watch?v=Tm50YoK_wH8&feature=related

http://es.youtube.com/watch?v=S8kxaP59QQY

Y también he encontrado una versión alternativa al encuentro (también sugerente):
http://es.youtube.com/watch?v=edghF0kqo8Q&feature=related

No conocía a este tal Colin James, y no me extraña. Interesante la versión del video, lástima que sólo fuera la introducción.