jueves, 4 de noviembre de 2010

Coche y/o bicicleta

Un signo más de la dinámica esquizoide de nuestra sociedad y por ende de nuestros gobernantes: mientras unas administraciones nos animan y espolean a usar el transporte público y la bicicleta, otras consideran que la venta de coches es importante para la economía, y ponen en marcha medidas para que se incremente. No son entidades rivales que luchen por nuestra aceptación y/o consentimiento, son administraciones distintas, pero todas estado, todas gobierno, aunque a veces pongan velas a Dios y al Diablo.

3 comentarios:

PENSADORA dijo...

Por mí que se vendan más coches, que la cosa está muy malita, pero también que se utilice más el transporte público y la bicicleta.

Es decir, ni una cosa ni otra: hay que tener vehículo para cuando se necesita y los días de trabajo en la ciudad: mejor el transporte público, la bici o a pie no sólo por ecología si no por ahorro, por descongestión del tráfico y por salud.

He dicho.

Horrach dijo...

De 'nuestra sociedad' no sé, pero de un partido determinado, seguramente, el mismo que a nivel nacional promueve las ayudas a la compra de coches y a nivel municipal le pone todas las trabas del mundo para circular con un mínimo de fluidez-

Piense que se trata del mismo PSOE que un día dice que Otegui y De Juana Chaos son 'hombres de paz' para perseguirlos al siguiente, que dice que no tocará nada referente a políticas sociales para al día siguiente cargársela de cuajo, que no va a haber cambio de gobierno y luego se carga a medio gabinete, un día 'papeles para todos' y al siguiente repatriaciones ilegales de inmigrantes, un día a favor de las multas lingüísticas (PSC) y al siguiente en contra, un día en contra de Son Espases y al siguiente no sólo a favor sino poniéndose medallas de ser sus verdaderos artífices... ¿Sigo?

El Pez Martillo dijo...

La cuestión está en usar con sentido común los medios que hay a nuestro alcance. No hace falta ir siempre ir en coche, o siempre en bici, o siempre en autobús, todo dependerá de a dónde se quiera ir y en qué momento (por ejemplo, no es lo mismo ir a visitar a alguien tranquilamente y con toda la tarde por delante, que ir con prisas a entregarle algo). La cuestión es que parece que todo nuestro futuro depende de que se vendan más coches y de que se use más la bici, y tampoco creo que sea para tanto.

Horrach, hoy mismo hemos tenido un ejemplo nuevo de estos comportamientos: prometieron en 2008 hacer una ley de libertad religiosa, y en vísperas de que llegue el Papa dicen que no la harán. Y sí, no es que estas cosas las haga la sociedad en general, pero al fin y al cabo la sociedad es la que los elige, y visto l visto parece que ya estamos acostumbrados a ella.