martes, 14 de septiembre de 2010

Mis trabas

Te presentan, o por algún extraño azar conoces a alguna chica. Por norma general, se despliegan las plumas y se adopta alguna pose "interesante", sobre todo si la moza en cuestión es mona. Cuesta hacerse el interesante, por eso buscamos ítems críticos que nos espoleen a seguir o a desistir para invertir bien nuestras energías. En mi caso, hay dos cosas que hacen que pierda el interés súbitamente, y tienen que ver con los gustos. Como les guste la salsa (escucharla y/o bailarla) y/o Sexo en Nueva York (no un gusto moderado, entiéndaseme, sino que sean "fans" y se crean o aspiren a ser como sus protagonistas, que ya me he encontrado con unas cuantas de estas), pierden todo el crédito, y voy a sabotear cualquier intento de acercamiento por su parte. Qué le vamos a hacer, para según qué cosas soy muy intolerante, más que nada porque a veces algunas nimiedades las interpreto como grandes síntomas.

5 comentarios:

PENSADORA dijo...

Huy, huy, huy!

Querido pez, me conoce usted, poco, pero me conoce... ¿sabía que bailo salsa la mar de bien (más que nada porque me crié en el caribe)? y ¿sabía usted que cuando tengo un ataque de la hormona me pongo algún capítulo de sexo en NY?....

¿Sabía usted que a pesar de eso también leo, estudio, hago deporte y pienso?

Sin ánimo de ofender: ¡prejuicios!, querido Pez, todo prejuicios que me parecen más bien un escudo protector del miedo que tenemos a meternos allá donde podemos salir escaldados.

En fin, que conste que yo también tengo los míos y creo que son peores.

El Pez Martillo dijo...

Más que prejuicios, lo mío son posjuicios. He tenido la oportunidad de cruzarme con varias de estas y tela marinera, lo cual hace que ante una de estas señales salten todas las alarmas. Afortunadamente, ninguna de esta clase de individuas se fijarían en un tío sin estilo como yo, somos incompatibles y me alegro.

A usted, Pens, le compensa que le gusta House y también otras clases de música, yo me refería más bien a las que salen de marcha a bailar salsa y si no hay salsa se aburren, y a las que se creen que son una especie de encarnación en la vida real de las protagonistas de Sex and the city (a las fans fans les gusta decirlo así), créame, de éstas hay más de las que parece, y para un tipo raro como yo son odiosas.

Saludos.

PENSADORA dijo...

¡HOUSE! ¡JO! como lo echo de menos...

Creo que ya le entiendo. Se refiere usted a esas señoritas de tacón y vestidito (corto o largo, dá igual) al estilo neoyorkino.

A mí también me pasa con los engominados que si no entienden la letra de las canciones ya no se divierten, o peor, ya no les gusta...

Si es que somos unos raritos Pez, así nos va... jejeje!

El Pez Martillo dijo...

En realidad me las he encontrado de todos los estilos, pero todas son un quiero y no puedo.

Y sobre lo de no entender la letra, ¿qué me dice de esa gente que si la canción no tiene mensaje social (recado, que dirían Gomaespuma) ni la quieren oír?.

¿Raros? Yo diría que los raros son los demás, jajaja

PENSADORA dijo...

¡OSTRAS! ya tienes razón con lo de los recados en las canciones, de allí que nuestro "amigo" Sabina siga llenando recintos (cosa que sigo sin entender).

No todo el mundo escucha música, querido pez, a veces, sólo quieren leer lo que no saben leer en los libros.

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