viernes, 8 de febrero de 2008


Dead can dance. How fortunate the man with none.

Habéis visto al juicioso Salomón
Y sabéis qué fue de él.
Lo complejo le parecía fútil.
Maldijo la hora que lo vio nacer.
Y supo que todo era vana ilusión.
¡Cuán grande y sabio era Salomón!
Mas el mundo, sin embargo, no tardó
en sacar su propia conclusión.
La sabiduría fue su perdición.
¡Qué afortunado el que no la tiene!

Habéis visto al valeroso César después
Sabéis en lo que se convirtió.
Lo deificaron en vida
Y, aún así, lo mataron.
Y mientras alzaban el puñal fatal,
Exclamó fuertemente: ¡tú también hijo mío!
Mas el mundo, sin embargo, no tardó
en sacar su propia conclusión.
El valor fue su perdición.
¡Qué afortunado el que no lo tiene!

Habéis oído del veraz Sócrates
El hombre que nunca mintió:
No fueron tan agradecidos como creeríais
Por el contrario, los regentes lo enjuiciaron
Y le dieron s beber la cicuta.
¡Cuán veraz era el noble hijo del pueblo!
Mas el mundo, sin embargo, no tardó
en sacar su propia conclusión.
La verdad fue su perdición.
¡Qué afortunado el que no la tiene!

Conocísteis a Martín, el santo.
Quien penuria ajena no soportó ver.
En la nieve vio a un hombre tembloroso,
Le dio la mitad de su manto.
Y así como aquél se congeló.
¡No le importaron los bienes terrenales!
Mas el mundo, sin embargo, no tardó
en sacar su propia conclusión.
La generosidad fue su perdición.
¡Qué afortunado el que no la tiene!

Aquí podéis ver a respetables parroquianos
que cumplen los mandamientos del Señor.
Él nos ha hecho caso omiso.
Vosotros que estáis seguros y abrigados bajo techo.
Ayudad a aliviar nuestra amarga necesidad.
¡Al principio fuimos virtuosos!
Mas el mundo, sin embargo, no tardó
en sacar su propia conclusión.
El temor de Dios fue nuestra perdición.
¡Qué afortunado el que no lo tiene!


Bertolt Brecht (1898-1956).

3 comentarios:

Horrach dijo...

Hombre, salvo lo del Maharashishahishiyi, está usted enganchando buenas entradas, amigo, felicidades.

Esta cojonuda canción de los Dead Can Dance (voz testosterónica de Brendan Perry) me la descubrió, allá por 1995, el gran Ramón Trecet en su programa 'Diálogos 3' (mientras usted le daba al rap, yo estaba con la new age). Ya me gustó en ese primer momento, primero por la letra (que el bestia de Trecet traducía sobre la marcha, por encima de la canción) y después por el magnetismo que desprende la sencillez de su música. Creo que fue poco después cuando me compré el disco en el que aparece (mi favorito del grupo es el primero, el más post-punk y menos new age).

PD: ¿ha visto mi regalito en la entrada anterior? Ahí va otro: http://es.youtube.com/watch?v=cJN-vC--emk&feature=related

PENSADORA dijo...

Más sabias que hermosas las palabras del amigo Brecht.
Tiene razón Horrach ¡estas que te sales!.

El Pez Martillo dijo...

Gracias Horrach por sus regalos, interesantes como siempre. Sólo le diré una cosa de su comentario: no intente reconstruir mi biografía que, como ya le he dicho, no parece saber del todo (me guardo algunas cosas). En el 95, servidor ya había dejado atrás el rap, y andaba explorando otros terrenos, entre los que se incluía el new age.

Una de las cosas que más me llama la atención de este tema es lo parecido que suena Brendan Perry a Jim Morrison, en la voz y en la forma de cantar. Seguro que a más de uno podríamos colarle que es él.

Gracias a usted y a pensadora por sus felicitaciones, es cierto, me siento inspirado últimamente, aunque no sabría muy bien decir porqué. Investigaremos sobre el asunto.

Saludos a los dos.