lunes, 4 de julio de 2011

La (no) visita a la tumba de Jim Morrison

Ayer se cumplieron 40 años de la muerte de Jim Morrison. La efeméride me hizo recordar que en mi reciente viaje a París estuve a punto de visitar su tumba. Era uno de los planes que teníamos, pasear por el cementerio de Père Lachaise, en el que están enterrados Morrison y muchas otras celebridades. Pero, cosas de los metros y de los tiempos mal calculados, no tuvimos tiempo (el cementerio cerraba demasiado pronto). Lo cambiamos por un bucólico paseo por Montmartre, sin rumbo, callejeando, como han de ser estos paseos, descubriendo por sorpresa hermosos rincones. Para saciar un poco el hambre mitómana, hubo que tomarse algo en el café donde trabajaba Amélie Poulain. Y al final, culminar el día con una agradable cena-picnic a los pies de la torre Eiffel. La verdad es que, aunque del grupo de 9 era yo el que más a fondo conocía la historia de Jim Morrison y su música, y probablemente al que más le gustaba (me ha acompañado en algunos momentos importantes), no sentí ninguna pena por no poder ir a visitarlo. Es más, ni siquiera fui yo el que puso la visita al cementerio en los planes (en la cosa mitómana musical, casi prefería más ir a ver la casa de Serge Gainsbourg), y aunque no me hubiera importado ir, en una ciudad como París, repleta de sitios que ver, Jim Morrison es una atracción muy menor. 

Así tengo excusa para volver.

6 comentarios:

Horrach dijo...

Umm, o sea, que Jim Morrison no, pero Amelie sí... Si existe un Ser Superior más allá de los límites del vermalódromo espero que sea justo y tenga en cuenta esta irredimible afrenta.

El Pez Martillo dijo...

Sé que no tengo perdón, pero las cosas vinieron así. No tengo la culpa de que los bares cierren más tarde que los cementerios...

Carlos dijo...

No logro entenderte, si dices ser un fanático de Jim, estar tan cerca ya en Paris no hiciste lo posible o lo imposible por ir a verlo?, algo que millones de fanáticos de todos los tiempos hubieran querido hacer?. Yo estuve el 02.07.11 por Paris, no ir a verlo hubiera sido IMPERDONABLE, mi viaje no hubiese tenido sentido.

El Pez Martillo dijo...

Hola Carlos, gracias por comentar.

En ningún lado dije que yo sea fanático de Morrison (aunque hay gente a la que admiro y me gusta su trabajo, el fanatismo procuro dejarlo bien lejos). Por otro lado, no soy nada dado a rendir culto a nada ni a nadie, y hay otras tumbas que me apetecería más visitar, la verdad. Finalmente, una de mis aficiones es defraudar expectativas, es algo que incluso hago conmigo mismo, la autodecepción es una gran maestra.

Saludos.

Anónimo dijo...

la verdad, no se porque publicaste algo en relacion de Jim Morrison si , como dices 1.- no eres fanatico de él y 2.- no haces culto a nadie ni nada, lo mas logico hubiera sido que hables de tus paseos en Paris y muestres tus fotos, OBVIAMENTE ESO A NADIE LE INTERESARIA COMO QUE A NADIE LE IMPORTA TU OPINION, SIMPLEMENTE PUBLICASTE UN ARTICULO MUY DESUBICADO. SALUD¡¡¡¡¡¡¡

El Pez Martillo dijo...

Ciertamente, a nadie le importa nada de lo que yo pueda decir (del mismo modo que a mi no me importa casi nada de lo que digan lo demás). No escribo según los parámetros del interés.

Fanático no, pero admirador suyo sí que soy. Pero me quedo en su obra, y una vez muerto, no hizo nada, así que sus despojos no despiertan ninguna admiración ni interés en mi.

Finalmente, de desubicado, nada. Más bien, viendo la reacción, parece que di en el blanco.

PD: a modo de confesión, le diré que El Pez Martillo no fue a la tumba de Morrison, pero quien maneja sus hilos puede que sí, pero es que la ironía y la paradoja le tiran mucho...

Saludos.