viernes, 21 de diciembre de 2007

La bolsa o la vida


"Quien por inclinación o apetito sustrae algo a sus amigos, como pueda ser la novia, se comporta de modo muy envilecido, pues igual que ha apetecido a la novia del amigo, también pudiera sentir inclinación hacia su bolsa"

Immanuel Kant
Lecciones de ética

He aquí un impagable fragmento del filósofo que pergeñó lo del imperativo categórico. Sí, eso de “Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin, y nunca sólo como un medio”, pero que aquí parece poner el medio -la bolsa- por encima de la persona -la novia. Y lo peor es que parece desconocoer que a veces duele mucho más lo de la novia que lo de la bolsa.

5 comentarios:

Horrach dijo...

Pues yo estoy de acuerdo con el gran Immanuel: la bolsa antes que la ctónica. Me explico: la bolsa te puede conseguir una ctónica (o las que haga falta), pero la ctónica se te lleva la bolsa y se va ella misma con el botín.

El Pez Martillo dijo...

Lo que usted cuenta poco tiene que ver con lo que habla el tito manolito. No habla de ctónicas, sino de los amigos. Y lo que me llama la atención es que con esto parece (a mi entender) ir contra su cacareado (por él) imperativo categórico (claro que él mismo dice que nadie llega a la perfección moral). Y tampoco habla de ctónicas que se vayan con la bolsa, sino de amigos que se van con la ctónica. Por otro lado, una novia que se va con un amigo tampoco se porta muy bien, aunque ya sabemos lo que va a decir, usted ya sabe "no hay que ponerle puertas al campo", "el amor es ciego" y tal y tal...

Para terminar, algunas, además de la bolsa, también se llevan la vida...

El Pez Martillo dijo...

Siempre aprovechando cualquier excusa para sus sermones ctónicos.

Musa o representante del ctonicismo dijo...

Pese a no ser santo de mi devoción debo reconocer que el señor Kant a veces tenía genialidades como ésta...

Horrach dijo...

La ctónica (sobre todo si es 100 % fetén) se lleva la bolsa, la vida (como usted dice), la barriguita, ... y alguna cosa más... (salvo los libros de filosofía. De eso puedo tener seguridad de que ninguna ctónica me robará nunca ningún ejemplar de mi querida biblioteca).

Ya que estamos, y aprovechando que cada vez está uno más hegeliano, le daré una exclusiva: no sé cuándo lo acabaré, pero pienso escribir todo un sistema abstruso basado en la tesis de la proposición especulativa de Hegel, en el cual todo surge de un único principio: en lugar del espíritu hegeliano, se tratará de 'la escisión ctónica'. Aceptaré sugerencias. No todo lo real es racional, como diría el tito Jorge Guillermo Federico, sino que todo es ctónico y, por ende, viscosillo y guarrete.