lunes, 3 de diciembre de 2018

La tormenta

Llevamos instalados desde hace años en una borrasca que tiene pinta de ser una tormenta perfecta. Pero que no se acaba de desatar. Se van sumando factores que lo empeoran, pero todo sigue en una calma cómoda. O no. A lo mejor es una situación que hace décadas hubiera resultado insoportable, pero que ahora sobrellevamos más o menos impávidamente. No hemos acostumbrado. Por eso es posible que de estallar, sea de forma inesperada y por cualquier minucia. Porque muchas explosiones las inicia una inocente cerilla. Mientras tanto, vamos acumulando presión. 

sábado, 1 de diciembre de 2018

Queridos camaradas

Nos faltan experiencias de las que crean camaradería. Generaciones anteriores las tuvieron: guerras, servicio militar, la miseria, el hambre, las penurias... Nosotros como mucho hemos compartido fiestas. Y sí, se hacen amistades, pero no es lo mismo, el vínculo que se crea es distinto, en el que el otro cuenta menos. Ni siquiera la emigración es ya lo mismo (las posibilidades de comunicación son mucho mayores, y eso atenúa el desgarro del desarraigo). La intensidad es menor, y los puentes que se tienden son menos fuertes. Pero necesitamos esa intensidad, y ya que no está, se la añadimos de forma cosmética, en paquetes que se nos venden hechos y que cada uno consume a placer. Y así estamos, solos, pero intensos, satisfechos en falso, vacíos pero contentos (al menos de cara a la galería).  

martes, 27 de noviembre de 2018

Vidas simétricas

Coincido con mi vecino en el baño. Él en el suyo y yo en el mío, pero los dos a la vez. Cada vez que entro, lo oigo moverse ahí al lado. Ahí nos separa un simple tabique y es más fácil percibir que hay actividad al otro lado que en cualquier otra parte de la casa. Los pisos son prácticamente simétricos, así que me gusta imaginar que llevamos vidas simétricas. Que hacemos movimientos parecidos por la casa, que no sólo coincididmos en el baño, sino que cuando cocino, él también lo está haciendo. Lo mismo cuando estoy viendo la tele o escribiendo en el blog. Es inquietante, y la incomodidad aumenta si doy un paso más y pienso que mi vecino es un yo simétrico mío, que su vida más allá de su casa es igual a la mía, que en realidad somos uno desdoblado. 

sábado, 24 de noviembre de 2018

Leyendas negras

En la vida, por diversos motivos, surgen rivales que en buena lógica intentan propagar imágenes más o menos falsas de nosotros. Interesa provocar rechazo entre quienes quieran aproximarse y así debilitar nuestras posiciones. Es el juego natural. Por eso hay que evitar asumir esas caricaturas y leyendas negras. Interiorizarlas y actuar conforme a ellas, confirmándolas y reafirmándolas, es un error estratégico que nos pone a los pies de los caballos y en la senda de la derrota. Quedamos a merced de los rivales, y muchas veces no nos damos cuenta de hasta qué punto lo hacemos. 

jueves, 22 de noviembre de 2018

Comodines

Hay palabras y conceptos que tienden a usarse a modo de comodines, banalizando y atenuando sus significados y referentes originarios. Vienen muy bien porque, unas veces por moda, y otras por ignorancia (a menudo ambas combinadas, ya que suelen ir de la mano), sirven para asestar golpes dialécticos. Funcionan como armas de destrucción masiva: es utilizarlos y o bien se saca de quicio al rival o bien se pone al auditorio a favor (muy de nuestro tiempo, como si las razones dependieran de un plebiscito y del número de gentes a favor). En realidad son síntomas del blindaje de quien las arroja, de su nula voluntad de entendimiento. Y cuando se juntas varias, se produce un combo dialéctio especial que blinda definitivamente el asunto. Son una señal de que es el momento de emprender la huida. 

Ejemplos: Dios (por aquello de que sus caminos son insondables, viene bien para explicar cualquier cosa, y su rival Satán también, claro), fascismo (¿a quién no le han acusado de fascista?), el pueblo (que unido jamás será vencido, y claro, es muy tentador reunirlo en torno a las propias ideas), el inconsciente (fuerza insondable y oculta que opera entre unas bambalinas que todo el mundo conoce menos la persona interesada, claro), el sionismo, o el patriarcado (como Dios, de quien a veces parece un trasunto, sus caminos son insondables y está en todas partes, es cuestión de ser virtuosos para percibir sus sutiles señales).