sábado, 12 de febrero de 2011

Empieza el baile

Hace algunos años, cuando España iba bien y la vida era bella, cuando escuchaba debates radiofónicos, en uno de ellos contaban con la colaboración extraordinaria de alguien que se dedicaba a estudiar la sociedad y sus tendencias (ahora mismo no sabría precisar si era sociólogo a secas o algo más profundo). Me llamó la atención el contraste entre sus intervenciones y las de los demás. Lejos de los tópicos y los sesgos ideológicos propios de los todólogos, sus análisis eran otra cosa. En una de esas, alertó al personal de las amenazas que se cernían sobre nosotros. Esbozó la crisis económica, la cuestión inmobiliaria, y lo que más llamó la atención y criticaron los contertulios: que se estaban poniendo las bases por todo el mundo para que en la década de 2010-2020 hubiera revueltas que harían tambalear a no pocos gobiernos. Europa incluída.

No sé porqué, pero aquella intervención se me quedó grabada. Y aquí estamos, empezando esa década con revueltas que han llegado con puntualidad británica y que amenazan con extenderse como la pólvora. De momento por el norte de África, pero nunca se sabe qué polvorines hay por ahí que cualquier chispa puede hacer arder. Habrá que estar atentos, porque si hay que hacer caso a aquel tertuliano, esto acaba de empezar.

3 comentarios:

Horrach dijo...

Y el nombre de esa lumbrera, ¿no se puede hacer público?

PD: ¿Le interesa formar parte de una performance curiosa por las calles de Palma (buses incluidos)? Ya hablaremos, mañana o el domingo me paso por el Hogan's.

El Pez Martillo dijo...

Desgraciadamente, no recuerdo el nombre (era un debate que pillé a medias), pero ya me gustaría saberlo.

De la postdata, pues depende del motivo y la temática de la performance. Cuando me informe le digo (en un rato estaré por el Hogans, espero encontrarle).

Horrach dijo...

Pues no, finalmente hoy no he podido pasarme por el Hogan's. Mañana sí, para el Irlanda-Francia.

PD: olvídelo. Es una chorrada que me propusieron ayer en una cena, pero que hoy, ya sin efectos del vino en mi cabeza, he desechado completamente.