martes, 13 de enero de 2009

A la bartola

Quiero reivindicar desde aquí el no hacer nada. Hoy en día que tenemos más tiempo libre que numca, que podríamos estar horas ahí tirados, meditando o, simplemente, sin dar ni golpe, nos complicamos la vida y buscamos miles de actividades con las que llenar el tiempo. Y no está mal. Pero deberíamos reservarnos algún rato para vegetar, para disminuir al máximo el nivel de actividad y, de algún modo, quedarnos a solas con nosotros. Sólo así podemos meditar y llegar a algunas conclusiones. Tal vez esto es lo que han buscado algunas religiones al dedicar un día de la semana al descanso, a interrumpir lo cotidiano y quedarse recogidos y como en stand by. Con la excusa de la alabanza a los dioses, pero, al fin y al cabo, al servicio de los hombres.

Me gusta de tanto en tanto dedicarme una tarde libre para, literalmente, no hacer nada (lo cual, algunas veces, es mucho).

7 comentarios:

Tona dijo...

Que lugar más atractivo para seguir sus recomendaciones.
LOs que vivimos en familia más o menos numerosa lo que nos ocurre es que cuando hacemos esto de "no hacer nada" parece que no lo comprenden y resulta complicado...A pesar de todo para mi es una necesidad y aprovecho para tomarme estos ratos cuando lo necesito y puedo.

ELECTRA dijo...

pues te parecera una tonteria, pero no hacer nada me crea ansiedad, sere tonta!

Musa dijo...

Diga que si amigo Pez, reivindique la vida del lagarto. Acaso hay algo mejor que estar tumbado sobre un piedra tomando el sol sin pensar en nada? Ya se que muchos dirán que es mejor estar tumbado en una cama o un cómodo sofá, pero usted ya me entiende...
Y qué me dice de esa costumbre tan española que es la de hacer la siesta. Grandioso.
Si es que el placer se encuentra en las pequeñas cosas...

Salu2

El Pez Martillo dijo...

Tona, es precisamente una de las cosas que se deducen de lo que digo, que hoy en día es muy difícil tener algo de tiempo para uno mismo y nadear, más que nada porque la electricidad ha aumentado enormemente el tiempo para hacer otras cosas (antes, al irse el sol, había más bien poco que hacer).

No, Electra, mujer, no es usted tonta, sólo es la costumbre y el entrenamiento. No voy a obligar a nadie a hacer lo que yo digo (no soy un manual de autoayuda), pero la sensación de estar "sin nada que hacer", puede llegar a ser maravillosa.

Querida, adorada y añorada Musa (estoy resfriado, y esto me pone meloso). Yo por preferir prefiero el sofa y los documentales de la dos, pero pa gustos los colores (por cierto, ¿al hablar de lagartos y de hacer lo mismo que ellos hacen, y lo mucho que le gusta, no estará queriendo decir, subrepticiamente, que tiene algo, o mucho, de lagarta?). Y de la siesta, está demostrado que más de veinte minutos no es muy bueno para la salud. En lugar de siestas, y sin salir de la cama, se pueden hacer otras cosas, igual de grandiosas...

Salud y vida a todas.

PENSADORA dijo...

ESOOOO!!! eso es lo que yo llamo "pelar la caña", uno de mis deportes favoritos: "el pelakañismo" al cual he dedicado incluso un par de odas.

Es "justo y necesario" dedicarse a uno mismo de vez en cuando un poco de sofing, tumbing, soling...

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Me pasa lo mismo que a Electra,no acostunbro a hacer NADA

El Pez Martillo dijo...

Hola José Luis, bienvenido al espejo y gracias por el comentario. Precisamente eso es lo que yo quería expresar, que hoy en día no estamos muy acostumbrados a estar sin hacer en nada, y de tanto en tanto no viene mal parar un poco (eso sí, sin pasarse).

Saludos.