lunes, 5 de marzo de 2007

El revival del blues del Delta


Son House. John the revelator.

Me pedían el otro día que hablara de algo del blues de los años 60, y uno de los fenómenos que más me llama la atención (a parte de la electrificación del sonido, que ya venía de los años 50) es el revival que se produjo del blues tradicional del Delta del Mississippi. En aquella zona, durante los años 30 y 40 surgieron todauna plétora de cantantes que desarrollaron su labor por los estados del sur, normalmente de forma nómada, callejera y con una guitarra a cuestas (a veces sólo con su voz). Algunos de ellos llegaron a grabar algunas canciones, y llegaron a gozar de cierto éxito. Pero las circunstancias (la Depresión, la guerra mundial y el sonido mucho más profesional del blues de Chicago) hicieron que cayeran en el olvido. Muchos tuvieron que ponerse a trabajar en lo que encontraban, como el resto de la gente, y otros se dieron a la mala vida, cayendo en la pendiente del alcohol y la delincuencia (no hay que olvidar que la condición de ser negros en los estados del sur ya era un buen caldo de cultivo para terminar así, y que muchos de los cantantes de blues del delta pasaron por prisión).

Durante años estos artistas estuvieron olvidados, malviviendo para seguir adelante. Pero a partir de mediados de los 50, los jóvenes blancos empezaron a interesarse por las raíces musicales de la música estadounidense, y en sus investigaciones dieron con las antiguas grabaciones de esas gentes del Mississippi. Era la época en que triunfaban los sonidos country, y en la que empezaba el movimiento del Folk, en el que unos jovencísimos Bob Dylan y Joan Baez empezaban a dar sus pinitos. Aunque lo que de verdad influía era el blues eléctrico, que pocos años antes había dado lugar a la eclosión del Rock and Roll, los sonidos añejos, sucios y, sobretodo, acústicos de esos antiguos intérpretes maravillaron a las nuevas generaciones interesadas por esa música tradicional. De este modo pudieron salvarse numerosas grabaciones que de otro modo se habrían perdido. Estos músicos empezaron a hacerse muy populares, y hubo algunas gentes que se dedicaron aseguirles la pista. Algunos ya habían muerto, pero otros fueron encontrados y resucitados para la música con notable éxito. Algunos de estos casos los representan Son House (1902-1988) o Mississippi John Hurt (1892-1966), que se dedicaron desde entonces a dar algunas giras por los EEUU y por Europa, donde también alcanzaron gran éxito, y donde se organizaron varios festivales Folk.

Paralelamente, en el Reino Unido también se produjo una oleada de interés por la tradición y el Folk, que abarcaba su propia tradición y también la de sus antiguas colonias. Se empezaron a hacer versiones de aquellas viejas canciones, bien de forma acústica, bien pasándolas por el filtro eléctrico. A finales de los 50, en Inglaterra triunfa el Skiffle, una especie de rock-blues primitivo y sencillo que entronca directamente con el Mississippi (de hecho, algunas versiones se hicieron). Muchos fueron los grupos que se fundaron en aquel momento, sobretodo en la industrial ciudad de Liverpool, que por varias casualidades se convirtió en el centro de las nuevas tendencias musicales (como anécdota, en 1957, un jovencísimo John Lennon fundó su propio grupo de Skiffle, conformando el embrión de los futuros Beatles). Con los años, de aquellos grupos empezaron a surgir figuras que hacia mediados de los 60 dieron lugar a la explosión del blues-rock británico (Cream, Yardbirds...), precisamente versionando algunas canciones de esas de los bluesmen del Delta. Estos grupos e intérpretes británicos consiguieron triunfar en los EEUU, devolviéndoles sus propias músicas pasadas por sus filtros.

En los años 60 se produjo la conjunción de las dos grandes ramas del blues, la acústica del delta y la eléctrica de Chicago, que, si bien tenían cierta continuidad entre ellas, alguna que otra década y una gran guerra de por medio, así como la distancia geográfica entre sus dos centros de desarrollo hicieron que se separaran demasiado. De este modo, con la conjunción , nos encontramos con bluesmen de chicago haciendo y explorando el blues del delta, y a jovencitos blancos británicos que hacen blues del antiguo pero con las técnicas y formas del moderno. Toda una mezcla revolucionaria que enriqueció el panorama del blues y que lo ha conformado tal y como lo entendemos hoy en día (se podría decir que desde entonces el panorama ha cambiado poco, ya que muchos de los que entonces empezaron siguen en activo, como BB King, Taj Mahal o Eric Clapton, por citar a unos pocos).

Otro día hablo del Electric Mud de Muddy Waters, de 1969, que es algo así como un experimento psicodélico del blues. Muy curioso.



Cream versionando el I'm so glad de Skip James (de 1931) en 1969.

3 comentarios:

Un rabino dijo...

Yo la referencia para el I´m so glad la tenía con el primer disco de Deep Purple... un disco bastante flipante, dicho sea de paso. Mucha versión, mucho blues, psicodelia y rock progresivo. Una gozada, éste y el The book of Taliesyn. Y eso por no mencionar los clásicos de la banda, que vienen poco después.

El Pez Martillo dijo...

Pues la versión original es esta:

http://www.youtube.com/watch?v=U7sFryOib-s

Horrach dijo...

Hoy es el día de los Reds y su mítico himno, el 'You'll never walk alone' (original de Gerry and the Peacemakers):

"When you walk through a storm
hold your head up high
And don't be afraid of the dark.
At the end of a storm is a golden sky

And the sweet silver song of a lark.
Walk on through the wind,
Walk on through the rain,
Tho' your dreams be tossed and blown.

Walk on, walk on with hope in your heart
And you'll never walk alone,
You'll never, ever walk alone.
Walk on, walk on with hope in your heart

And you'll never walk alone,
You'll never, ever walk alone".


Y ahora, en boca del Kop de Anfield. De llorar:

http://www.youtube.com/watch?v=0nfFi-_Hb2A

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