lunes, 31 de julio de 2006

Regreso


Tras unos cuantos días de desconexión de mi cotidianeidad en parajes desconocidos para mi, vuelvo. No sé si con las pilas cargadas, y tampoco me importa. La cuestión es que estoy de vuelta, dispuesto a seguir dando guerra.

Y hí fuera (y aquí dentro), hace calor.

sábado, 22 de julio de 2006

Israel como acto de antisemitismo.


Modo irónico on.

Las últimas noticias en torno a la situación en la zona de Israel (las últimas y las primeras, siempre ha sido igual) y el estado de desintegración cerebral que padezco me han llevado a elaborar esta teoría.
Hace muchos años surgió el sionismo, una corriente que defendía la idea de que los judíos regresaran a las regiones dónde habían habitado durante siglos, vamos, que refundaran Israel. En esas llegó un tal Adolf Hitler que se propuso exterminar al pueblo judío. No nos engañenos, el antisemitismo no era ni es un fenómeno exclusivamente alemán, estaba en todas partes, Hitler sólo fue el que tuvo el valor suficiente de hacer lo que muchos otros no se atrevían. Pero claro, exterminar a todo un publo no es lo que se llama una "buena acción", por lo que todo el mundo se sorprendió cuando salieron a la luz los campos de exterminio. Entonces, los "hombres de bien" (y de poder) se sintieron en deuda moral con loos judíos, y las recién fundadas Naciones Unidas pusieron en marcha la creación del estado de Israel. Con ello se conseguían dos efectos:

a) estimular a los judíos a que se fueran a ese su nuevo país, que geográficamente coincidía con la tierra prometida bíblica. De este modo, no habría tantos entre nosotros (de hecho, no hay tantos como antes de la segunda guerra mundial), y se los tendría a todos acumulados e identificados (las banderas son buenos identificadores), ahorrándonos muchos "problemas".

b)se generaban tensiones en la zona (a nadie le haría gracia que los territorios que hasta el momento considerabas como tuyos se los den a otros por decreto), con lo cual el nuevo estado estaba rodeado por el enemigo.

Los sentimientos de culpa de los antisemitas, que, como son humanos, saben que hacen mal y por lo tanto intentan compensarlo de algún modo, hacen que se siga ayudando y apoyando a Israel, generando más y más tensiones, en una espiral que no se sabe dónde va acabar (lo deseable: que se llegue a un estado de paz estable en el que todos puedan convivir, pero claro, eso, en la situación actual es imposible, porque ninguna de las partes pone de su parte).

¿Podría ser Israel una estrategia de los antisemitas para seguir en su labor de molestar al pueblo judío? Si tenemos en cuenta que el pasa por malo es Israel (al menos según el tratamiento que dan los informativos), tal vez se esté poniendo en marcha la siguiente fase, consistente en poner a la población en su contra, dándole una capa de "legitimidad" al próximo exterminio.

Modo irónico off.

En fin, que no me gusta que muera la gente, y espero que la cosa se arregle. Aunque siendo realistas, la cosa pinta que va a ir a peor. Y es que cuando todos quieren ser víctimas y nadie da su brazo a torcer, la cosa está lejos de solucionarse.

jueves, 20 de julio de 2006

Suplantación de identidad


Últimamente detecto una cierta tendencia a clasificarnos dentro del saco de los "latinos". Como si sólo hubiera una clase de latinidad. Por lo pronto se me ocurren los latinoamericanos y los "latinoeuropeos" (básicamente España, Francia, Portugal e Italia). Pero los que nos llaman latinos no lo ven de ese modo. Pretenden juntarnos a los latinoamericanos. Ciertamente, ellos han heredado algunos rasgos nuestros debido a unos cuantos siglos en los que los dominamos. Los vínculos son más que evidentes. Pero no dejan de ser distintos, con su idiosincrasia y demás (en la medida en que se pueda hablar así de toda sudamérica y centroamérica, que será de todo me nos uniforme). Nosotros tenemos nuestra historia y ellos la suya, y, aunque las dos historias se tocan en algún punto, no dejan de marcarnos de modo diferente.

Intuyo que esto del orgullo latino es una estrategia comercial orquestada desde las empresas discogáficas anglosajonas para vendernos discos de Shakira y de Juanes, y para que los Stefan tengan algo de trabajo. Lo digo porque veo que el ascenso de la latinidad ha corrido en paralelo al ascenso de la música latina.

Burradas aparte, yo no encajo en todo esto. Yo no soy latino. Yo soy mediterráneo, que me parece que es otra etiqueta identitaria que me viene más a medida, y que tenemos algo olvidada. Algo de orgullo hay en ello, porque con lo latino, nos ponemos en realción con una serie de pueblos a los que hemos dominado y sobre los que nos sentimos superiores (mucho rollo solidario y discursos de igualdad, pero en el fondo nos pone eso de que nos llamen "madre patria"). En cambio, siendo mediterráneos, nos estamos situando en la misma familia que algerinos, tunecinos y demás pueblos a los que una vez expulsamos, y que por tanto son el enemigo. Pero si nos miramos y les miramos, descubrimos que no somos tan distintos, y que compartimos muchos rasgos, desde culturales hasta físicos.

Qué queréis que le haga, yo me siento más cerca del Magreb que del Caribe.

miércoles, 19 de julio de 2006

House



Genial.

Si alguna vez estoy enfermo, que me atienda él. Intentaré no mentirle. Aunque claro, para tratar con un tío que piensa que "todos mienten", ser sincero es un problema, porque no te va a creer todo lo que le digas, y a lo mejor toma por falso algún síntoma importante. Así que mejor le mentiré.

domingo, 16 de julio de 2006

Derecho de admisión


Hay cosas que no entiendo. Debe ser por mis cada vez más escasa neuronas, y porque las tengo siempre ocupadas en lo que no debiera. ¿Porqué a mi no me dejan entrar en según que locales si llevo sandalias y a las chicas las dejan pasar semidesnudas?¿Es por evitarles dolorosos pisotones a mis delicados pies?. Algunos me dicen que dejando entrar a las chicas se facilita que vayan más tíos. Deben estar encantadas de que se las use como reclamo. Seguro que luego van de supermujeres emancipadas y todo eso, indignándose cuando cualquiera las use como objetos (menos en estos casos, por supuesto).

Esto de mirar estas estupideces a la hora de dejar entrar a la gente a los locales tiene algo de siniestro. Cuando se habla de reservarse el derecho de admisión, yo entiendo más bien que se trata de cuidar quién entra para que no haya follón (vamos, que yo no dejaría entrar a alguien con una pistola, o con signos de ir drogado y estar agresivo), ahí lo entendería. Pero lo de basarse en la ropa me parece tremendo. La gente lo tiene muya asumido y lo ve como normal, pero se empieza por lo de las sandalias, y se está a un paso de que no te dejen entrar si tienes pecas, eres cojo..., o si eres judío (esto último me suena de algo, creo que alguien ya lo ha hecho antes, no estoy seguro). Y para colmo nos lo cuelan con buenas formas: "gracias por cuidar tu imagen". Eso es una soberana estupidez. Hasta el que va desaliñado cuida su aspecto, sólo los mendigos no lo cuidan (y todavía podríamos discutirlo).

Y para terminar, les dedico esta canción a todos esos que se creen que lo del derecho de admisión les da carta blanca para lo que quieran:

sábado, 15 de julio de 2006

Líneas


Sigo con lo de unir a todo el mundo mediante líneas que nos relacionen. Una vez leí en alguna parte (o tal vez lo oí, o a lo mejor me lo estoy inventando, qué más da) que es posible relacionar a dos personas del mundo tomadas al azar en menos de siete pasos. Pongamos un ejemplo, claro y sencillo: una vez le di la mano al presidente de mi comunidad autónoma (lo digo con la boca pequeña y cierto sonrojo), don Jaume Matas. Este personaje fue ministro de Medio Ambiente (menuda ironía, el tío que está cementando y asfaltando las Baleares de ministro de Medio Ambiente, pero claro, no nos dijeron de qué medio) en el gobierno de Aznar. Y Aznar, cómo olvidarlo, se reunió unas cuantas veces con el señor Bush. ¿Se entiende el ejemplo?. Un servidor y Bush relacionados en tan sólo dos pasos. Habría que ver si funciona con todo el mundo, pero es muy posible. Y si no lo es, debería serlo. Porque así resulta que al final, todo lo que le ocurra a cualquiera no me es ajeno. ¿Menuda carga, no?. Mejor sigamos creyendo en eso de la individualidad y en que somos sujetos más o menos autónomos.

Y para no perder la costumbre, un poco de música. Hoy me apetece poner a un grande versionando a otro grande. Jimi Hendrix y Bob Dylan.

viernes, 14 de julio de 2006

Amor extraviado


Quien más quien menos ha estado enamorado perdidamente de alguien sin que la otra persona se enterara. Todos hemos babeado y nos hemos vuelto tonto en su presencia, pero ella ni siquiera nos ha prestado atención, y si lo ha hecho ha sido sin darse cuenta de nada. Supongo que todos los que leáis esto lo reconocéis. Pues bien, el reverso de la situación es que, mientras nosotros estamos perdidos por esa persona, muy posiblemente había alguien que pasaba por lo mismo, pero respecto a nosotros. Y claro, como nosotros estábamos con la mirada puesta en esa otra persona, nunca nos cruzamos con la mirada de quien nos miraba, y no pudimos reconocerlo.

Un buen ejercicio práctico sería trazar un mapa de estos amores desperdiciados que nunca llegaron a consumarse. Unir con una línea aquellas personas a las que he amado sin que lo supieran, y a éstas con sus respectivos amores extraviados, y así hasta el infinito. Tal vez nos sorprenderíamos de ver cómo, de este modo, podemos establecer una línea entre cada uno de nosotros y cualquier persona del mundo.

P.D: hoy es 14 de Julio, fecha importante para todos los que amamos la libertad, la igualdad y la fraternidad, aunque he de reconocer que no estoy muy satisfecho con los resultados de todo lo que se puso en marcha en aquellos años de finales del XVIII. Pero bueno, a alguna fecha nos hemos de aferrar para recordarnos todo lo que queda por hacer.