sábado, 18 de noviembre de 2006

El paciente gol


A través del espejo. Dejadme que hable hoy de los pacientes gol. Se trata de esos pacientes que no se sabe muy bién qué tienen y tampoco qué hacen ingresados, porque ni su patología ni su estado es lo suficientemente grave como para estar ahí. Los que trabajamos en el tinglado sanitario no sabemos cómo tomarnos esto de los pacientes gol. A veces molestan un poco, porque es movilizar al equipo para nada, sobretodo si se trata de pacientes "conflictivos" (demandantes, niños llorones, y toda una gran variedad de tipologías). Pero, viéndolo por el otro lado, al no estar mal, pues son muy buenos de llevar, ya que no tienen ni mucha medicación ni requieren de atenciones especiales, y es mucho mejor tener pacientes así que no de los que dan mucho trabajo. No está bien claro qué es lo que hace que un médico ingrese a un paciente gol: inexperiencia, dudas acerca de la patología o la evolución, mejorar la estadística... Pero la cuestión es que de tanto en tanto tenemos algún ingreso gol.
Hechas las presentaciones, el asunto central. Esta noche me ha tocado a mi ser paciente gol. He procurado no ser demandante y no he dado nada de trabajo a mis colegas. Un resultado ligeramente alterado, un médico que no sabía bien qué pensar y ante la duda, a pasar la noche en el hospital. Con el consiguiente no dormir a gusto y todos los pinchazos y tonterías. Y lo peor, no encontrándome mal, que hace que el aburrimiento sea aún mucho peor. En fin, espero no tener que volver en mucho tiempo.

4 comentarios:

Cvalda dijo...

Espero que ya estés mejor...

doctor H dijo...

Amigo Pez, yo sí que tengo el título de doc y le hago un diagnóstico rápido pero certero (¡y gratis!): ha sufrido usted un severo empacho de Bataille.

Si no quiere dejar la dosis batailleana, combínela con dosis de catecismo católico, sección Teresa de Jesús. Equilibrará sus fiebres. O no.

No fui yo dijo...

Oshito-patito. A mi bolilla le funciona.

El Pez Martilllo dijo...

-Cvalda: muchas gracias. La verdad es que fue más bien cosa del médico, que no tenía mucha idea de lo que tenía. Yo, a pesar de algún que otro momento de achuchón, me encuentro bastante bien. Pero bueno, hay que investigar qué es lo que tengo, aunque me temo que haya un gran componente ansioso en mis males.
-Doctor: dudo mucho lo del empacho batailleano (apenas había leído la introducción). Pero por si acaso, intentaré lo de Santa Teresa. Gracias por no cobrarme, le debo un café.
-No fui yo: creoq ue en lugar de un oshito, lo que necesito es un shoshito (no sé si me curaría, pero nunca vienen mal).