jueves, 9 de noviembre de 2006

Discurso del método

5 comentarios:

No fui yo dijo...

"Yehudi, todavía no estás dispuesto para tu bar mithzvá. Y no toques eso, sabes que es kosher."

Con lo que sobró.

doctor Horrach dijo...

No se parecen en nada, pero veo al protagonista de este video (por cierto, gran actor) y me acuerdo de nuestro entrañable Tortuga Ninja, nuestro intrigante viborilla de la UIB, uno de los primates de Cela. También a Perales y su murga de "¿A qué dedica el tiempo libre?". Con maestros como el Rabino Satánico no me extrañan nada estas analogías dementes. Menos mal que mañana hay consulta, rezo y abluciones con el Tigre de la Pampa.

El Pez Martilllo dijo...

Intrigado me tenéis con eso del viborilla, doctor Horrach (aunque tengo una ligera idea de quién se trata). Los Cela boys (y Cela mismo) dan para unos cuantos de estos cortos (por cierto, conozco a una chica que estuvo a punto de convertirse en Cela girl, pero fue ágil y se supo retirar a tiempo, lo cual es una señal de que no todo está perdido).
Todo lo dicho me hace preguntarme: ¿Cómo ve el personal a los Vermal boys (también conocidos como los gruppies de Vermal)?¿Es el Tigre de la Pampa el susodicho? No sé porqué, pero al hablar de él he pensado en Hugo Chávez (tú lo que quieres es que me coma el tigre, que me coma el tigre...)

doctor Horrach dijo...

Un respeto para el Tigre de la Pampa, amigo, púgil invicto que en el UIB Square Garden nos ofrece una contrastada muestra de sus finas dotes para fajarse en inverosímiles distancias. Esta mañana no se imagina lo que ha sido capaz de hacer con (por, en, cabe, contra, bajo...) una escueta frase de ese otro púgil mítico, el teutón Martin H.
Por cierto, que si alguien ha ojeado hoy El Mundo (Baleares), el mítico e invicto Tigre se nos aparece (página 17) en arrebatadora caída de ojos (delante suya, una hurna.. ??).
Me doy por aludido por lo de Vermal grouppies. Pero lo primero que hay que decir es que, salvo el Rabino satánico, rebozado en ctónica, todos vivimos en un angustioso y abisal ascetismo carnal (¿vale morrearse con el hamster?), muy lejos de las orgías bizarras a las que se entregan los chicos del Marqués de Iria Flavia, con la gogó Lulú a la cabeza (cabeza de lo que yo me sé...). En fin, qué mal repartido está el mundo, amigo Pez.

El Pez Martilllo dijo...

¿Ascetismo carnal? De manera involuntaria, por supuesto. No huyo de las tentaciones, son ellas las que huyen de mi. No es culpa mía que las ctónicas se muestren átonas ante mi presencia. ¿O sí?.

¿Te morreas con el hámster? Así no llegarás a los altares.

Llevo horas en shock por la visualización mental de esas orgías bizarras con Lulú. He tenido que bajar la silla y subir la mesa poniendo libros (en concreto, la Crítica de la Razón pura, la Fenomenología del espíritu, El mundo como Voluntad y Representación y el Ser y la Nada). Queda un poco desequilibrado, pero al menos me deja sitio suficiente.