sábado, 28 de noviembre de 2009

La mirada de Kafka


Ayer por la tarde asistí a una mesa redonda sobre blogs. Como espectador. El lugar, uno de mis refugios palmesanos, la librería-bar Literanta. Entre los participantes, dos colegas blogueros y filosoferos: Horrach y el Rabino Satánico. Más allá de ir a arropar a los amiguetes en un acto público, me interesaba el asunto en la medida que soy bloguero. Así, Heineken en mano, me dispuse a atenderr a sus reflexiones, anécdotas y ocurrencias en torno a las preguntas que el moderador planteaba. Hasta que crucé la mirada con Kafka. No es un recurso para adornar el texto, literalmente crucé mi mirada con él.

La zona de bar de Literanta está decorada con retratos de escritores. Allí se reúnen, en silenciosa tertulia, Valle Inclán, Robert Graves, Proust, Camus, Hemingway... En una de las paredes, se pueden contemplar sus firmas y las de muchos más. Entre los retratos está el de Kafka (en concreto, el mismo que ilustra la entrada). Y ayer lo tenía delante de mí, a la altura de mis ojos. Cuando me di cuenta, me quedé un rato escrutando esos ojillos negros, que parecían estar apelándome, como en esos cuadros que parece que los ojos te siguen. Desde entonces, no pude evitar el mirarle de tanto en tanto, de buscar su mirada, abstrayéndome incluso de lo que en la sala ocurría. Por momentos, sólo estábamos yo y esa mirada intensa, que parecía estar examinándome. O mejor, sólo esos ojos, hipnóticos, turbadores, inquisidores.

Menos mal que contaba con el antídoto perfecto al otro lado del retrato, que evitó que Kafka me abdujera: una morena minifaldera con tirantes.

martes, 24 de noviembre de 2009

Enfermo y pletórico


Como hipocondríaco moderado que soy, tengo una conciencia muy clara de la presencia de la parca que está ahí, presta a cortar el hilo de mi vida en cualquier momento. Es algo con lo que se aprende a convivir, hasta que, por cualquier cosa, el equilibrio se pierde. Lo curioso es que esa angustia desaparece cuando los males dejan de ser imaginarios. Toda la vida preocupado por estar enfermo, y cuando más tranquilo estoy es cuando realmente lo estoy. Incluso llego a experimentar una cierta sensación de plenitud si padezco un ligero malestar (trancazo, resaca...). Entonces puedo llegar a creerme capaz de afrontar lo que sea (no solo a nivel de salud). Algo que, desde luego, no pensaría estando "sano".

lunes, 23 de noviembre de 2009

Canciones largas


Siempre he sentido curiosidad por las canciones largas. Nada del estereotipo de los tres-cuatro minutos para la radiofórmula. Canciones eternas, esas son las que hacen falta para combatir la rapidez de nuestro mundo. En mi caso particular, y con mis arbitrarios criterios de selección (algún día debo hablar de ellos, porque son dignos de psicoanalizar), que una canción sea larga basta para que me guste. Cuanto más, mejor. Eso curte el oído, y la paciencia.

La más larga que tengo en mi extensa discografía es Amarok, de Mike Oldfield, que se las apañó para que durara 60 minutos exactos (ni un segundo más ni uno menos). Pero me he puesto a buscar y resulta que hay piezas más largas (pocas). En esta lista aparecen algunas de las canciones que pasan del cuarto de hora, y me ha sorprendido (gratamente), saber que la pieza más larga tiene una duración de ¡¡siete horas!!. Intentaré conseguirla y, cuando tenga algún día libre, la escucho y les cuento qué tal.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Pulgares

¿A qué viene esa estúpida manía de levantar el pulgar en las fotos poniendo la mejor sonrisa profidén, esa que te hace perder varios puntos de tu CI? Algunos deportistas lo pusieron de moda, y claro, muchos son los que se dedican a ello, como si así se les quedara algo del psuedocarisma o la pseudofuerza de las estrellas del momento, y no ven que en realidad lo que les queda es la tontería.

A todos ellos les dedico mi pulgar (con su fea cicatriz y todo, la cual me hice el día que cumplí un año):

jueves, 19 de noviembre de 2009

Los chistes y la seguridad nacional


Siempre he pensado que el humor es algo muy serio, que no es una ligereza cualquiera y que en realidad dice mucho de nosotros. Y como ya he dicho en alguna ocasión, echo de menos algo así como una "teoría (seria) del humor". Pues bien, a modo de confirmación, me he enterado de que algunos servicios secretos se dedican a recopilar y a seguir las modas de los chistes de los demás países (amigos y enemigos). Al parecer, son un perfecto barómetro de las preocupaciones de los pueblos, de sus anhelos, de todo lo que les merece respeto y desprecio. Así pueden conocerlos mejor y evaluar lo que se mueve en su seno, con vistas a posibles intervenciones.

Imagino hordas de funcionarios escrutando chistes, leyendo entre líneas, psicoanalizándolos. Puede que algunos les hagan gracia, pero no los imagino riéndose. Y quién sabe, a lo mejor acaban introduciendo los chascarrillos del enemigo dentro de sus sociedades, en una rara ósmosis humorística. Y entiendo el porqué de esa carencia de estudios sobre el sentido del sentido del humor. Existen, pero son documentos secretos, clasificados por ser de suma importancia para la seguridad nacional.

martes, 17 de noviembre de 2009

Kiliedro: Blas de Lezo


Hagamos un ejercicio de memoria histórica. O de descubrimiento, porque el personaje y los hechos que se van a relatar a continuación son más bien poco conocidos en esta desgraciada, desagradecida y miserable España, a pesar de ser uno de los episodios más importantes de nuestra historia particular y de la historia militar en general. El protagonista fue el guipuzcoano Blas de Lezo y Olavarrieta, nacido en 1689, almirante de la marina española.

Sigue en Kiliedro

lunes, 16 de noviembre de 2009

Emociones beodas postbodorrio

Madrugada del sábado. Regresando de una boda en el autocar que los novios dispusieron para los vagos que nos da pereza conducir más de diez kilómetros seguidos. Los pocos que allí íbamos, cabeceábamos. Yo sin dormir, pero relajándome. El conductor llevaba una de esas insufribles emisoras de radio que tanto abundan en el dial (¿cadena dial, kiss fm, onda melodía...?, es todo más o menos lo mismo) a un volumen considerable. A nadie parecía importarle. A mi tampoco, a esas horas y cargadito de alcohol y alegrías varias (por los novios, por algunos reencuentros felices), todo me resbalaba. De pronto, sonó una de las canciones que, vaya usted a saber porqué, más me toca la fibra sensible:



No debería contarlo, y sin embargo confesaré que dejé escapar una lágrima. Lo que no sé decir es si fue de felicidad o de tristeza. Le echaremos la culpa a la bebida.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Lady Dottie & The Diamonds. I ain't mad at ya.

Nunca había oído hablar del "Hard Soul", un estilo que se supone que es una vuelta de rosca al Soul en lo que a potencia se refiere. Aunque esta denominación parece apuntar a un nuevo estilo, la verdad es que no suena a nuevo. Pero me gusta. Sobre todo por la curiosidad de que es una señora de 66 años la que nos da el chute de energía (al estilo de Tina Turner cuando era joven).


sábado, 14 de noviembre de 2009

Exvotos


Uno de los lugares más sobrecogedores en los que he podido estar es en cualquier sala de exvotos de cualquier iglesia. Sólo he estado en unas pocas, pero no puedo olvidar ninguna de ellas. Se supone que los exvotos son muestras de gratitud ante la intercesión de algún santo en accidentes o enfermedades, pero la verdad es que la acumulación caótica de retratos antiguos, muletas, vestiditos de infantes, cascos, material ortopédico... es de lo más siniestro. Es como si en todos aquellos objetos hubiera quedado algún resto del dolor padecido, de la angustia sentida, de la incertidumbre vivida, y allí todos juntos, funcionaran como un condensador y generador de desasosiego. Al menos esa es la sensación que me han provocado estos lugares. Y alivio al salir.

Hay pocas de estas salas, supongo que porque la gente ya no frecuenta como antes las iglesias y porque la medicina actual asegura mejores resultados que las oraciones y la fuerza de las peticiones ha decrecido (seamos realistas, puede que haya quien rece cuando uno se pone enfermo, pero no se reza igual con antibióticos que sin ellos). Y también porque incluso la misma Iglesia, que tan reacia y aferrada a sus tradiciones se muestra en según que aspectos, ha sucumbido a la dulcificación y al buenismo dominantes en nuestro mundo, y eso de mostrar que hay mucha gente que sufre y ha sufrido queda feo en este mundo, el mejor de todos los posibles gracias a nuestros líderes políticos y religiosos, grandes timoneles del bienestar (faltaría más!).

viernes, 13 de noviembre de 2009

Cómo está la banca!!


Hace unas horas que me ha sucedido algo que temo que vaya a quitarme el sueño durante mucho tiempo. Mi vida ha cambiado desde ese momento.
Resulta que por unos negocios que tengo entre manos he tenido que hacer un ingreso en una caja de ahorros de mironiano logotipo. Me he dirigido a la oficina que tenía más cerca, y la respuesta que me ha endilgado la cajera al comentarle que quería hacer un ingreso en efectivo ha sido estupefaciente:

"Tendrá usted que ir a otra oficina, en esta no tocamos efectivo"

En resumidas cuentas, que no tocan dinero. ¿Qué ha ocurrido en el mundo para que en un banco (un banco!!) no quieran tocar dinero?, ¿será por eso de que casi todos los billetes llevan restos de cocaína y no quieren contaminarse? Reconozco que en temas económicos soy muy retrógrado (yo sí que toco dinero, es más, no tengo tarjeta de crédito porque el dinero lo he de ver y pienso que en eso de pagar cosas sin que medien monedas o billetes hay algún gato encerrado) y puede que la modernidad me haya sobrepasado, pero me cuesta mucho admitir que las cosas tengan que hacerse así.

jueves, 12 de noviembre de 2009

¿Y si el mundo no se acaba?


Alguien me confesaba el otro día que le asustaba eso tan de moda ahora del fin del mundo para el 21 de diciembre de 2012 (es ya el enésimo fin del mundo que vivimos). ¿Y si es verdad?. A mí lo que me aterroriza es pensar que, de ser cierto, aún nos quedan tres años. O peor, y esto sí que es pavoroso, que no se acabe el mundo y todo siga adelante indefinidamente. Porque no es al momento de la muerte a lo que hay que temer, sino a la agonía.
Habrá que armarse de paciencia.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Cayó algo más que el muro


Hoy hace veinte años que cayó el muro de Berlín. Tranquilos, no voy a hacer ninguna crónica, que para eso ya están los "periodistas". Hablaré de lo que a nadie le interesa, como siempre. Lo recuerdo a la perfección: el telediario de las nueve (¿o era a las ocho y media por entonces?) y el presentador relatando la última hora, la imagen de la gente arremolinada junto al muro, la celebración... Más allá del hecho en sí, lo que recuerdo es la sensación, por primera vez en mi vida, de estar presenciando un hecho histórico. Ya había visto otros (así a bote pronto, algunos nombres que me vienen a la mente son Chernobil, Hipercor, Challenger...), pero nunca con esa conciencia clara y esa excitación de estar viendo la historia, de saber que aquello saldría en los libros. Tenía 11 años, y visto en retrospectiva, esta pequeña tontería de darme cuenta de que lo que ocurría algo importante, no es más que un jalón más en tres meses que por diversas causas se antojan esenciales en mi existencia (septiembre-octubre-noviembre de 1989), los días en que empecé a dejar la niñez atrás.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Los políticos, representantes nuestros

El discurso habitual a pie de calle sobre la política y los políticos es el de hablar de ellos como si fueran una realidad ajena, una especie de cosa más allá de nosotros. No voy a entrar en los absurdos tópicos del "todos son iguales" o el "todo es política". La reflexión que hago a menudo es que esos políticos que tanto despreciamos y criticamos (en algunos casos con toda la razón del mundo), han salido de algún lugar, tienen sus orígenes y sus historias. Vamos, que no son entidades que aparecen por generación espontánea. Del mismo modo que nosotros somos hijos de nuestro tiempo y nuestra sociedad, y le ponemos nuestro punto de originalidad, ellos también lo son. Son representantes de la sociedad en un sentido más amplio que el político. Son portadores de sus vicios, sus obsesiones, sus virtudes. Y claro que cada uno debe poner su parte personal e intransferible, pero no nos engañemos, puede que lo que tanto criticamos en ellos sea lo que en realidad portamos nosotros y no seamos tan distintos.

Porque se puede dar la grotesca paradoja de que el que pone a caldo al político corrupto de turno, esté llevando a cabo, a otra escala y con otra repercusión, el mismo esquema de comportamiento del que abomina. ¿Qué se consigue con ello? Desplazar la culpa, demonizar a otro (que, en sus formas y apariencias parece ajeno, aunque sólo sea por el hecho de aparecer en los "irreales" medios) y señalarlo como el gran culpable de los males de la sociedad. Como si nosotros fuéramos también distintos a la sociedad y a ellos. De este modo quedamos todos contentos y, en nuestra autocomplacencia, seguiremos reproduciendo esas conductas que, corregidas y aumentadas por la lente del poder, nos parecen deleznables, ayudando a que sigan surgiendo nuevos "representantes", a que el mecanismo siga en marcha.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Mandriva 2010: la distribución para mi aparato


El pasado martes salió Mandriva 2010, la nueva versión de esta distribución GNU/Linux. Sin saber muy bien porqué, ansioso, me dispuse a probarla casi desde el momento en que salió (algo a estudiar es la urgencia que a muchos nos entra con lo nuevo). Y oigan, debo decir que desde que uso esto de linux, y ya van unos cuantos años y versiones probadas, es la distribución que mejor ha funcionado a la hora de instalar. En menos de una hora estaba todo listo y funcionando a la perfección. Ni postconfiguración ni problemas derivados de drivers extraños. Es la primera vez que todo funciona tan bien. Recuerdo aún mis "apasionantes" inicios con Linux, en los que poner el ordenador a punto y configurarlo bien me llevaba días de pruebas y contrapruebas. A pesar de que con cada nueva versión tenía que estar horas peleándome, yo renovaba, por aquello de que a lo mejor la nueva versión había resuelto los problemas de la anterior. Y a menudo sucedía, sí, pero a cambio de generar nuevos problemas. Parece que con Mandriva 2010 he encontrado la distribución perfecta para mi ordenador (porque claro, depende de los componentes de cada aparato y la posibilidad de ser soportados por linux y por cada distribución). Ahora a esperar hasta el próximo abril, hasta Mandriva 2010.1, que seguro traerá mejoras interesantes.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Disfraces que no disfrazan nada


El pasado sábado salí por ahí de juerga. La gente salía disfrazada de cosas siniestras (da miedo ver con qué rápidez se implantan "espontáneamente" algunas fiestas, yo de niño veía eso de Halloween en las pelis y siempre me preguntaba por el día en que eso se hacía). Lo que me llamó la atención fue la querencia de las chicas por disfrazarse de diablesas y brujas (también vi alguna enfermera sangrienta/ensangrentada). Eso sí, nada de verrugas, narizotas y muecas grotescas, según la imagen que la tradición nos ha dejado de estos personajes. Al contrario: generosos escotes, minifaldas de vértigo, medias de rejilla... Más allá del deleite visual, me preguntaba por la uniformidad que mostraban (los chicos eran más variados: vampiros, zombis, algún vaquero, fantasmas con sábana y sin ella, exorcistas...) y lo que les gusta disfrazarse de malotas sexys. Y de pronto, la iluminación: no iban disfrazadas, estaban mostrándose a todas luces, habían caído los velos.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Credence Clearwater Revival. I put a spell on you

Hay grupos que, sin generar grandes pasiones, sin figurar en el top ten de los favoritos personales sí que cuentan de alguna manera con un cariño especial. Son grupos que siempre están ahí, al contrario de lo que pasa con los muy admirados, que quedan reducidos a una temporada de escucha casi exclusiva pero que acaban semiolvidados (entre los preferidos, sí, pero semiolvidados). En mi caso, uno de estos grupos es la Credence Clearwater Revival. Los conozco desde siempre (mi padre también les guarda mucho cariño, ya que en su juventud fue seguidor suyo, y a lo mejor ahí está la clave de mi querencia) y continuamente he vuelto a ellos. Beben del country, del blues, del Soul y por supuesto del rock, para ser los mejores representantes de eso que se llamó Rock Sureño (junto a los Allman Brothers, los Canned Heat, los Lynyrd Skynyrd o los ZZ Top).

Podría poner aquí la evidente y conocidísima Proud Mary (un clásico redondo), pero prefiero ir a otras cosas menos conocidas pero no menos interesantes, como esta versión del I put a spell on you de Screamin' Jay Hawkings con la que deleitaron al público en el festival de Woodstock en el 69. Que lo disfruten:



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