Mentiras


Aprendemos bien pronto, en propia carne, acerca de la mentira: nuestros padres nos engañan poniéndonos chupete. Luego vienen los Ratoncitos Pérez, los Reyes Magos y demás mentiras que nos hacen más entretenida la existencia. No podemos decir que no estemos entranados en la mentira. A la gran mayoría eso sirve para, de mayores, mentir con soltura. Aunque deberíamos usar esa exposición al engaño como un método para mejor descubrir la verdad.

Kraftwerk. Tour de France

Sintonía oficial del Tour de 1983:

Esquimales


Del mismo modo que bajo la capa de hielo se arremolinan las corrientes y la vida, nosotros poseemos una superficie más o menos fija, bajo la cual operan tremendas fuerzas. Sin embargo, no conviene confundirnos y hablar de superficies y profundidades. Son sólo distinciones descriptivas. En la práctica, todo funciona de forma conjuntada. La superficie necesita de lo que hay debajo, y viceversa.

Como esquimales, deberíamos saber hacer agujeros en la capa de hielo y pescar algo de lo que por abajo se mueve, para mejor sobrevivir. Pero como esquimales, hemos de ir con cuidado, no sea que el hielo se resquebraje, y todo el conjunto se vaya al garete.

Sin excusas


Cumplido el trámite de la dichosa oposición (de la que he hablado e insinuado algunas cosas en los últimos meses, y que aún no está acabada del todo, pero lo más engorroso, que es el examen, ya pasó), ahora no hay excusa que valga para meterme de lleno en esa tesis doctoral que tengo en marcha (en realidad, memoria de investigación todavía, que viene a ser, en resumidad cuentas, como el primer paso de la tesis) e ir quemando sus etapas como es debido. Llevo ya unos años con ello, y la cosa va a paso lento. Por H o por B, la he enlentecido aún más de lo deseable y comprensible. En estos instantes lleva casi un año completamente parada, y hay ganas de retomarla.

Me doy cuenta de que tiendo a dilatar las cosas que me ilusionan y que me deleitan. Algunas lecturas, algunos trabajos, algunas tareas (hasta el punto de empezarlos antes de lo necesario, para así tener más tiempo). Puede que sea una estrategia inconsciente para degustar el placer de llevarlas a cabo, como cuando se come a cachitos pequeños algún plato que nos gusta especialmente. O puede que sea que en realidad no tengo ninguna gana de hacerlo, y de este modo lo hago más llevadero. O, más sencillo y probable, que soy un gandul y me busco excusas para no hacer lo que debo hacer.

Sea como fuere, ahora ya no tengo excusas. Habrá que ponerse a ello. Les mantendré informados.

Medio final

Hay quien cree que el fin justifica los medios, y otros que no pueden aceptarlo. Lo peligroso y perturbador de verdad es que se confundan fines y medios.

Ludopatía


La situación que vivimos con la tan traída y llevada crisis es como la del ludópata que insiste en seguir jugando, en seguir tirando el dado, seguro de que una buena racha está a punto de llegar. Mientras llega, se endeuda, y todo lo empeña, jurando y perjurando que, cuando empiece a ganar, pagará sus crecientes deudas, con todos los intereses que se les quiera añadir. Puede que la racha se produzca y su situación se alivie un poco. Pero tarde o temprano la cosa se vuelve a enturbiar. Hasta que la situación deja de dar de sí y desemboca en alguna clase de desenlace.

Al igual que el ludópata, puede que se piense que el problema es económico, y que en el juego esté la solución y el problema en sí. Pero no hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta de que el problema real es más profundo.

Neolengua


Déjenme mostrar mi estupefacción: acabo de leer que lo de Franco no fue una dictadura, que fue un régimen autoritario (observen la sutilidad del matiz, que va al núcleo de la respetabilidad: dictadura suena como más feo, a persecución y tal, en cambio, régimen autoritario es, para algunos, me temo que para muchos, algo hasta deseable). Lo divertido es que lo dice uno de los que se dicen adalides de la Libertad (así, con mayúscula, que queda como más fetén). La neolengua viene pisando fuerte y ya domina sus resortes hasta la masa comentadora de noticias en Internet. Y está en todas partes, a un lado y a otro. Ya casi no quedan refugios. Por si acaso iremos ensayando y nos reprogramaremos:

2+2=5