jueves, 31 de julio de 2008

Trabajando en equipo


Todo el día llenándonos la boca hablando del trabajo en equipo. Que si cada uno realiza sus funciones y entre todos sacamos adelante al enfermo, porque en última instancia es para él para quien trabajamos. Bien, muy bien. Pero al final, la sensación es que, para lo único que sirve es para que quien se siente en un plano superior se calle como una puta y la culpa caiga sobre quien cree que está por debajo.

Igual que el movimiento, que se demuestra andando, el trabajo en equipo se demuestra trabajando en equipo, y no sólo apostolando sobre su conveniencia y maravillosos resultados.

Al final me quedo con una sabia frase que circula por ahí: "enfermería es el toro que mató a Manolete".

PD ajena: si el Mal tiene un rostro, me he cruzado con él hace unas horas.

miércoles, 30 de julio de 2008

Profetas


Jugábamos a que leía nuestro destino en las constelaciones de tus pecas. Algunas predicciones las llegamos a cumplir. Sin embargo, nunca me atreví a realizar la profecía de lo que sabíamos que acabaría ocurriendo.

martes, 29 de julio de 2008

Déficit cero


Debería existir un equilibrio entre el dinero que uno pierde y el que se encuentra. Quien sabe, a lo mejor si hiciéramos cuentas, lo hay.

lunes, 28 de julio de 2008

Palma nocturna: Bluesville


La noche palmesana tiene un lugar sagrado: el bluesville. Una vieja planta baja readaptada a templo para los amantes del blues, del funky y de los ritmos negros. Un local con solera, con mucha solera. Son ya muchos años de música los vividos por esas paredes forradas de madera. Ha tenido momentos mejores y peores, como las dos veces que ha sido cerrado y que lo único que han logrado es acrecentar el aura de este local. Por su pequeño escenario pasan y han pasado los mejores grupos de la isla y alguno de allende los mares. La fauna que allí se reune es variopinta: turistas despistados que oyen música y entran, noctámbulos ojerosos, melómanos empedernidos, frikis varios, alternativos, pijos (de un tiempo a esta parte hay más)..., y entre todos contribuyen a crear uno de los ambientes más auténticos de la ciudad nocturna. Un gran sitio, uno de los más especiales y a los que hay que acudir con un aire reverencial.

Y aquí uno de los buenos momentos que allí dentro se pueden vivir (la calidad del video no es la mejor, pero el sonido es bueno):

domingo, 27 de julio de 2008

Otra vez, cita en París

Aquellos quienes sigan este blog conocen mi afición por el ciclismo. Nunca he sido muy del deporte, y sin embargo, vaya usted a saber porqué, la bicicleta me encanta. Ningún deporte me hace vibrar como este, aunque, a decir verdad tampoco es que lo siga muy de cerca. Pero la cita anual de julio es sagrada. Sobretodo cuando la ganan los nuestros. Y este año la conquista de París es doble, ya que nos enfundamos el amarillo y el verde. Ya nos tocó el rosa hace unos meses, y apuesto por el dorado en la Vuelta (y porqué no, alguna medallita en los juegos...). Y además dando espectáculo, como debe ser, poniéndole emoción al asunto. Los españoles son, ahora mismo, los que animan el pelotón, los que le ponen ganas al asunto (tantas, que a veces trampean y les han de detener y expulsar), los que atacan, los que se lo curran, los que pasan de estrategias sesudas y rácanas y dan el callo haciendo lo que deben hacer, que es pedalear hacia adelante y no darse por vencidos.

Lo suyo sería irme esta tarde a la fuente de las tortugas, pero creo que lo mejor que puedo hacer para celebrarlo es salir a hacer unos kilómetros con mi bicicleta. La ocasión lo merece.

sábado, 26 de julio de 2008

Reir


Hay en la risa una torsión de la realidad muy interesante. En el motivo de la risa se produce el acceso a un cierto lugar de apertura de sentido, a ese espacio en el que las cosas adquieren su significado. Y se hace de forma creativa, artística, saltándose algunas normas. Pero, es evidente, para que se pueda dar el espasmo, es precisa una normalidad que lo sustente, sobre la que el nuevo sentido destaque y choque. Para el sinsentido, antes ha de haber un sentido. Sin embargo, lo importante no es la disonancia, sino lo que en su génesis queda al descubierto.

viernes, 25 de julio de 2008

A vueltas con la naturaleza


El común de los mortales entiende por naturaleza aquello en lo que lo humano no ha intervenido. Ahora bien, ¿el considerarlo no es ya una forma de intervención? ¿el hecho de tenerlo ahí para "disfrutarlo" no es ya una forma de introducirlo dentro del mundo humano? ¿Acotar reservas y espacios "naturales" es una forma de proteger o más bien es otra forma más de dominio? Para que lo natural sea lo no humano, es necesario que no caiga en nuestras manos, que quede incógnito.

Si atendemos a la etimología de la palabra, caemos en la cuenta de que viene del latín natura, lo cual la vincula con el verbo nasci, nacer, formarse, empezar, ser producido. Así, la naturaleza no sería otra cosa que "lo que surge". Natura no es más que la traducción latina para la griega physis (φύσις), que significa exactamente lo mismo. La referencia hacia todo lo que hay, al conjunto de las cosas es clara. Ahora bien, en seguida surge la cuestión, ¿surge de dónde?. Y, mucho más interesante y prolífica, ¿en qué consiste ese surgir?. Si atendemos al resultado del surgimiento (a "lo que surge"), nos queda un mundo fijo y a la mano, una constelación de entes determinados. Pero no debemos olvidar la apelación profunda que en ese "lo que surge" hay hacia la dinámica del surgimiento, y que se halla encerrada en todo lo presente.

Tenemos, pues, que merced a la definición de lo natural como no humano, debería quedarnos oculto, no hacerse presente. Por etimología, también estamos ante el panorama de un conjunto de cosas que están ahí y hacia su surgimiento. Combinando ambas formas de entender la naturaleza, nos quedaríamos con que eso oculto y que queda retraído sería esa dinámica del aparecer, del hacerse presente. Pero el hacerse presente no se puede comprender si no hay un alguien para quien se haga presente lo presente, y en ello hay pérdida de naturaleza, puesto que en el presentizarse queda oculto ese surgir mediante el cual podemos hablar de presencia (entendida como lo ya surgido, como el producto final, y por lo tanto, ya modificado por lo humano).

Por lo tanto, todo intento de aproximación a esa naturaleza, implica una retirada de ella misma. Sin embargo, no hay lugar para el desfallecimiento. Se puede sacar un gran provecho de dicha retirada.