lunes, 4 de agosto de 2014

Mi generación

Según la teoría de las generaciones de Ortega (que creía que lo adecuado para medir la historia no eran las décadas, lustros o siglos, sino las generaciones), los de mi quinta y yo (año arriba, año abajo) estamos en un momento en el que acumulamos la suficiente experiencia y empezamos a asomar la cabeza entre los que gestionan el mundo. Ya nos hemos formado de forma suficiente, y ahora estamos dejando nuestras primeras huellas en el presente. Y además, nos proyectamos al futuro: vienen los hijos y los tenemos que educar y facilitarles las herramientas para que puedan dar sus propios pasos el día de mañana. De nuestro trabajo dependen los caminos que puedan tomar.

La verdad es que da vértigo y uno no puede sentir temor ante la posibilidad de que seamos incapaces, aunque en cualquier caso, no lo seremos más que otros que han venido antes.

sábado, 2 de agosto de 2014

A la contra

A día de hoy, que te llamen reaccionario, es casi un halago. Significa que no estas en su onda, en la de los que los que ansían colgarte un sambenito y tener claras algunas cosas sobre los otros, para así estar más seguros ellos. Es una vía, digamos, natural y sencilla, pero es muy peligrosa, porque siempre hay una insatisfacción, porque la realidad se empeña en contradecir las seguridades y tarde o temprano decepcionamos a alguien, que, en su autoconciencia (y autocomplacencia) es lo más de lo más, se ve la obligación de reprenderte. Por lo que los reaccionarios, los que reaccionan (con desagrado y de forma acusatoria y para crear un constraste), en sentido estricto, son ellos. 

viernes, 1 de agosto de 2014

Fermentación

Hay cosas que, como el vino, han de fermentar a oscuras y escondidas, y tomarse su tiempo. Incluso también requieren de ser apisonadas para extraerles el jugo. Hay que tener cuidado con los que van por ahí predicándolas, o vendiendo métodos milagrosos.  ¿No será ésta una de ellas, y yo mismo alguien de quien cuidarse?

jueves, 31 de julio de 2014

Radicalización

"Es que los otros se están radicalizando", dice alguien como excusa a su propia radicalización. Y al final, todos radicales. 

miércoles, 30 de julio de 2014

De las palabras a los hechos

Oído el otro día en la cola del supermercado: 

"Hay que abrir los cementerios, hay que volver a fusilar, que por lo visto no se fusiló lo suficiente".

Supongo que siempre ha habido gente que así opina, pero me preocupa que aumente su número, ya que cuantos más sean, más fácil es que haya alguno dispuesto a pasar de las palabras a los hechos, y estas cosas son como el vapor, que una pequeña fuga puede hacernos saltar por los aires.