sábado, 30 de junio de 2007

Extrañezas


Algunos días se tiene la sensación de que algo va mal. De que algo no encaja, un desajuste cósmico. De que algo está a punto de ocurrir. Se le pone a uno una extraña sensación en la boca del estómago. Y te pones en guardia. Lo más probable es que el problema esté en uno, y lo vea reflejado en todo lo que ve (que en definitiva es el mundo). Posiblemente sea tan sólo algún miedo que lucha por salir, que está surgiendo. Aunque en realidad se trate de un miedo demasiado antiguo.

No sé si será la luna llena, las resacas encadenadas, las vacaciones recién empezadas (un frenazo brusco en la rutina a veces puede provocar estas cosas, una cierta desubicación), pero algo raro noto. Estaremos a la espera. A ver lo que pasa.

6 comentarios:

mona dijo...

pasa. y cuando es así no puedo dormir la noche anterior. nada.

a lo mejor se acerca una fecha "especial" ... como cuando se viene el fin de año.

Horrach dijo...

¿cómo evoluciona esa sensación, camarada?

Por cierto, muy mona la imagen de la mantis depravada. ¿De dónde procede?

El Pez Martillo dijo...

Camarada Horrach, la sensación ahí está, anclada en mi epigastrio. Una desazón que no sé a qué viene.

Mona, bienvenida al espejo y gracias por el comentario. Sí, a veces pasa. Pero yo no lo tengo como algo especial, no al menos con el sentido positivo que pareces darle. Yo lo vivo como algo negativo, y me espero lo peor.

Horrach dijo...

Pues es mala época, que herr doktor no está nada fino desde hace un mes. Entre que detesto el verano y que no hay vermalódromo todos estos meses, en fin.

(¿qué es el epigastrio?)

Cada vez me gusta más la imagen de la mantis vampírica. Si no le importa, me gustaría utilizarla para ilustrar la próxima entrega ctónica.

saludos y ánimos

El Pez Martillo dijo...

A mi tampoco es que el verano me guste demasiado, más bien me angustia y entristece. Le tengo que dedicar una entrada a la auténtica cara del verano, esa que todo el mundo se niega a ver. De todos modos, este año no tengo el chip del verano puesto, es como si aún no hubiera llegado. Y el calor aún no me tiene muy desesperado.

Perdón por usar palabras técnicas. El epigastrio es vulgarmente conocido como la boca del estómago, ahí donde se te ponen las mariposas.

Si clika usted la imagen tendrá la dirección de la que la he sacado. No hay ningún problema con que la use, de hecho yo la he vampirizado de otro sitio.

mona dijo...

"pareces", muy bien dicho, porque era tan solo apariencia. ahora, tampoco podría tener la certeza de que es. pero a lo que voy es que los desvelos solitarios por las noches suelen ser angustiosos, como que algo está mal... más que eso, como que algo se está cuajando y no nos va a gustar.
pero denuevo, pasa y será pasado.