martes, 31 de diciembre de 2013

Un año para no olvidar

2013 no ha sido el mejor año. De los que suele decirse que son para olvidar, cuando en realidad son los que más han de estar en el recuerdo. En parte porque el recuerdo es algo del pasado, que ha quedado atrás, y en parte porque el dolor suele ser más productivo, se puede extraer de él más que de la felicidad. No se trata de regocijarse en la desgracia o la incomodidad, sino tan sólo tenerla presente, saber que lo negativo existe, y no intentar cubrirlo con una capa de pintura positiva que no es más que un bálsamo. Sólo así escuece un poco menos. 

De entrada, no parece que el año nuevo vaya a traer muchos cambios, aunque sí que hay algún reto en un horizonte indefinido de los próximos meses. Esperemos, al menos, poder seguir guardando cosas en la memoria.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Jetas

Cada vez más primario y "estomacal", de un tiempo a esta parte me vengo fijando en la cara del personal. Como no me guste (y no me refiero a un asunto de belleza o fealdad, sino de lo que transmite), lo que ofrece tiene que ser muy bueno para que me interese esa persona o me la tome en serio (con la seriedad que pretenden). La jeta me predispone, me pone en un modo u otro. Dirán que soy exagerado, o demasiado radical, o lo que quieran, pero prueben ustedes a ver un telediario fijándose en los caretos de los personajes que salen y ya verán.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Nick Cave and the bad seeds, live from KCRw. Higss boson blues

Prosigamos con Nick Cave. Dos discos nos ha regalado este año. El primero fue en febrero y ya puse algunas cosas suyas. Ahora toca el segundo, un directo grabado para la radio, live from the KCRW. Muy acústico y con sencillos arreglos, trae versiones de temas antiguos y también de su último trabajo, que toman un nuevo color. Otra grata sorpresa de Cave. 


viernes, 20 de diciembre de 2013

Calambrazos

Se produce ayer una subasta eléctrica cuyo resultado redunda en un tarifazo que vamos a tener que pagar los de siempre. Y tan sólo una hora después, me llega al mail una felicitación navideña de mi compañía eléctrica. Me desean prosperidad. ¿Están de guasa? Yo les deseo dolor y sufrimiento, y descargas eléctricas en sus partes.

No creo en este caso que tenga relación una cosa con la otra, quiero pensar que fue una casualidad pero en las actuaciones del personal dirigente (político, empresarial, o de donde sea) a veces parece que se cachondean de las víctimas de sus decisiones. Que se nos mean encima y nos dicen que llueve haciéndonos sentir tontos (y criminales) por dudar de que llueva.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Conspiranoia que tranquiliza

Nos atrae la conspiranoia porque resulta tranquilizadora. Porque es mejor creer que alguien lo tiene todo controlado y maneja la realidad a voluntad (en el fondo, es lo que todos querríamos) que aceptar que al mundo es peligroso y un tarado puede un buen día matar a un presidente y desestabilizar el mundo, o que la crisis es puro azar. Mucho mejor que todo esté "atado y bien atado" a que haya incertidumbre y la sorpresa (desagradable) esté en cualquier parte.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Demodé

siempre llego tarde a las modas (a las modas a las que llego, se entiende, porque hay modas que me quedan muy lejos). En el instante ese en que la gente empieza a despreciar lo que antes apreció, ahí me engancho. Sin duda, es cosa de mis ritmos interiores, que son lentos y les cuesta hacerse a las cosas. Por un lado, me genera cierta desazón, ya que lo que me va gustando es medio mal visto ya por los demás, e ir a la contra se hace duro. Pero por el otro, esta sensación le hace a uno sentirse con cierta libertad y dueño de sus gustos, lo cual no está mal.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Nos tienen calados

Llevo tiempo sospechando que las protestas "tradicionales" (manifestaciones y demás) han perdido su poder. Décadas y décadas de protestas en todo el mundo han hecho inmunes a aquellos a quien van dirigidos. Al principio había un cierto factor sorpresa (no estaban acostumbrados a que la gente se les rebotara), pero ya es tan habitual, que o hacen oídos sordos, o aprovechan las protestas en su favor (es otra sospecha, que les hacemos el juego y que lo tienen todo calculado). Nos tienen calados. Y me temo que nosotros a ellos no, y que mientras no se recupere el factor sorpresa, el impacto y la capacidad de hacer tambalear, no hay nada que hacer. Ya no basta con la revolución. Habrá que ser más listos que ellos, pero también más malvados (aunque, sigo sospechando, en esto es difícil superarles).

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Necrofilia

Es llamativa la histeria colectiva que se apodera del personal cuando alguien más o menos importante muere. En una sociedad que da la espalda a la muerte, que la trivializa y la convierte en omnipresente y ausente al mismo tiempo (todos los días vemos morir a gente en películas, series y videojuegos, pero precisamente esta sobreabundancia se debe a que está totalmente desvalorizada, a que en el fondo no somos conscientes, o lo tenemos menos presente que otras épocas, de lo profundo del hecho morir), de repente alguien muere, y todo se convierte en glosas y recordatorios de la figura desaparecida. De forma compulsiva y desproporcionada. A veces incluso en contraste con el olvido al que habían sido sometidos en ocasiones. Todo como muy impostado, poco creíble e histriónico, como si ya no supiéramos como honrar a los muertos ni comportarnos ante el final de la vida. Porque en definitiva, ya ni con la  vida sabemos comportarnos.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Arcade Fire, Reflektor. Afterlife

Hace unas semanas salió lo último de Arcade Fire, uno de los grupos actuales que más me complacen. El adelanto que nos brindaron, titulado igual que el disco, Reflektor, tuvo un regusto agridulce: por un lado un tema largo y con la colaboración de David Bowie en algunos coros, que es algo que me encanta, pero demasiado "electrónico" (no es que no me guste lo electrónico, es que no me acababa de cuadrar en este macrogrupo canadiense). Cuando salió el disco entero, me acerqué a él con cierto temor, en vista del giro que parecía que emprendía el grupo. Pero los temores eran infundados, es un trabajo soberbio. Un pelín irregular, con algunos temas más flojos de los que podrían haber prescindido, pero con otros enormes que compensan con creces los momentos de bajón. Eso sí, no se trata de un disco fácil, hacen falta varias escuchas para poder ir apreciándolo, pero vale la pena.

De todos los buenos temas que trae, para mi gusto, además del que da título al disco, destacaría We exist, Normal person, Awful sound (Oh Eurydice) y el que ilustra la entrada, Afterlife, cuyo video grabado en directo en una entrega de premios tiene el aliciente de una coreografía que casi hace que salte y me ponga a bailar como su protagonista. Si lo disfrutan la mitad que yo, ya irá bien. 


sábado, 7 de diciembre de 2013

¡Viva la crisis!

El año pasado, como me retiraron la paga extra de diciembre (y otros disgustos monetarios particulares que no vienen al caso), decidí que no habría Navidad: ni regalos, ni cenas, ni nada distinto al resto de los meses. Me consta que muchos colegas del funcionariado también lo hicieron. Fue tan agradable, que he decidido prorrogar la medida sine die. Ocurre que al final uno le ha pillado el punto a la austeridad y a la crisis, y que si nos dicen que la crisis ha muerto, replicaré, como los monárquicos, "¡Viva la crisis!"

viernes, 6 de diciembre de 2013

Estado febril

Esa extraña luz que adoptan las cosas en los estados febriles. La clarividencia turbia con la que te enfrentas al mundo. A veces es hasta cómodo.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Libres

Siempre me han parecido sospechosos esos que dicen lo de que "no es lo mismo libertad que libertinaje", o que "la libertad de uno termina donde empieza la de los demás". No porque no puedan tener cierta razón, sino porque normalmente se pronuncian en un contexto en el que te azotan con la libertad de los demás para reprimir la tuya. Vamos, que se envuelven en los ropajes de la libertad (que son seguros, porque a ver quién se mete con ellos) ajena para coartar la tuya. 

La mejor forma de defender la libertad, creo, es siendo libres sin más.  

martes, 3 de diciembre de 2013

Atolondrado

Cómo será mi grado de atolondramiento, que me he dado cuenta de que han encendido las luces de Navidad cuatro días más tarde, y eso que paso todos los días por algunas calles iluminadas. Si un detalle que salta tanto a la vista me pasa desapercibido, qué no harán otros asuntos más sutiles y menos visibles. Es una faena, porque se cometen torpezas y se pierde uno muchas cosas. Pero al mismo tiempo otorga una cierta felicidad, al pasar de largo muchas cosas que tienen a otros enredados.

domingo, 1 de diciembre de 2013

El adiós de Antònia Font

Ha sido una triste sorpresa : Antònia Font se separan. Dejan, como los buenos grupos, la sensación de que aún no habían tocado techo, de que les quedaban grandes temas que regalarnos, y por eso ha sido un pequeño shock local. Pero al mismo tiempo, no los veremos decaer ni harán que nos avergoncemos de haberlos admirado en algún momento (esperemos que no se reúnan dentro de unos años en uno de esos retornos vergonzantes tan de moda en los últimos tiempos). Bien está lo que bien acaba.

Se hace difícil escoger un tema para ilustrar un adiós, y ya he puesto muchas canciones suyas a lo largo de los años que viene durando el blog.  Pero me decido por este Dins aquest iglú, de su primera época, más pop y menos experimental, con una igenuidad y un puntito de melancolia
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