viernes, 31 de agosto de 2012

Redondeo

Cuando llegó el euro, el negocio vino de redondear al alza los nuevos precios. Puede que eso contribuyera más de lo que creemos a la buena marcha de la economía, generándose una "burbuja del redondeo" que se ha ido desinflando pasado el tiempo. De lo que se trataría, pues, para reactivar el asunto, es de crear nuevas oportunidades para redondear: todo lo que implique tener que modificar precios, dará pie a redondear otra vez. Y si por aquello de la baja del consumo, no es suficiente, habrá que volver la peseta. Redondeando, claro está. Y luego ya nos volveremos a montar en el euro o donde haga falta. Redondeando, por supuesto. En un eterno bucle de redondeos que lleven a la economía allí donde debe de estar. 

miércoles, 29 de agosto de 2012

Humanos monstruosos

A raíz de algunos de los últimos casos criminales que han impactado en la opinión pública, observo la tendencia a retirarles a los perpetradores su estatus humano, bien por la vía de la calificación (llamándolos "monstruos", "inhumanos", etc.), bien haciendo ver que padecen alguna clase de trastorno mental (a veces es así, pero no siempre, y en cualquier caso, la enfermedad de la mente humana es también algo humano). Nos resulta inquietante que un vecino nuestro, alguien a quien conocíamos y con quien incluso hemos conversado y hasta nos hemos hemos hecho favores, cometa según que actos terribles. Por eso, para calmar un poco nuestra conciencia (sin que tengamos responsabilidad alguna, no se trata de aquello de "la sociedad es la culpable", con lo cual nosotros tendríamos nuestra parte de culpa), los alejamos, establecemos una barrera entre nosotros, los normales y buenos ciudadanos, y ellos, los abyectos monstruos. Pero creo que es más conveniente no ponerlos muy lejos. No tanto para atenuar la repugnancia que nos provocan sus actos, sino para mejor conocerlos y a modo de profundización en el conocimiento de lo humano, si no queremos ser nosotros las próximas víctimas. O verdugos, porqué no.
No son monstruos, son humanos. Monstruosos, sí, pero humanos, demasiado humanos. 

jueves, 23 de agosto de 2012

Metaeccehomo

La famosa "restauradora" del Ecce Homo de Borja, ha conseguido, supongo que sin quererlo (si lo ha hecho adrede, es una auténtica genio), ha logrado un metaeccehomo: ha dejado el Ecce Homo hecho un Ecce Homo. Por no hablar de que por momentos la restauración  recuerda a las pinturas negras de Goya (cuando lo vi, pensé en Saturno devorando a sus hijos), con lo cual ha brindado al pueblo la posibilidad de seguir la tradición picaresca española (esa que quieren que abandonemos) y atraer turistas (previo pago, cómo no) al lugar en el que Goya esbozó uno de sus grandes y perturbadores períodos pictóricos.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Nuevos trucos

Si caen las antiguas mentiras, si alguien se quita la careta ¿no deberíamos sentir cierto alivio y liberación (además de la indignación de sentirnos engañados)?
Jamás!!! 
Eso sólo es para que cuelen mejor los nuevos trucos.

martes, 21 de agosto de 2012

No es lo mismo, pero es igual

Nos acostumbramos a tomar por grandes algunos gestos, cuando en sentido estricto, pueden ser señal de generosidad, magnanimidad, bondad, o el calificativo "positivo" que les queramos dar, o pueden ser todo lo contrario y no cambiarían demasiado. Por supuesto, la viceversa también es posible. Y tampoco cambiaría gran cosa.

lunes, 20 de agosto de 2012

Choque visual

Vivo (todavía) en una barrio de esos que los filisteos llamarían "multicultural", pero al que a mí me gusta más llamar "de aluvión". Las distintas corrientes migratorias y avatares históricos han ido trayendo gentes de todas partes (de todas, casi literalmente), componiendo un mosaico curioso, bizarro, sorprendente y por momentos explosivo. Sólo un barrio así nos puede brindar imágenes como la que contemplé el otro día. 

Iba yo en mi coche volviendo del trabajo a casa. Tres y pico de la tarde. Semáforo que se me pone en rojo y servidor que se para. Para los peatones, su luz se puso en verde. Y entonces, ante mí, se cruzaron dos mujeres. Una de ellas, musulmana, cubierta de pies a cabeza, de negro (Chador, creo que se llama el asunto). Sólo un óvalo en el tejido dejaba ver su cara. Imposible adivinar sus formas corporales. La otra, caribeña, de generosas curvas. Top y minifalda ajustados (ajustadísimos, casi diría que varias tallas menos de lo que le tocaba). Taconazos y contoneo sensual.  

Allí sentado ante el volante, detrás del parabrisas, la escena, cotidiana y supongo que miles de veces repetida (incluso por esas mismas mujeres, quién sabe), me sorprendió. Me pareció una imagen de una gran fuerza. De esas que vales más (mucho más) que miles de palabras (seas cuales fueren y en la dirección que fueren). 

viernes, 17 de agosto de 2012

Segura inseguridad

A base de cumplir años llegas a poder reflexionar sobre lo que los mayores siempre te habían asegurado de forma categórica y que, por falta de experiencia, tenías que aceptar a pies juntillas. 

Te decían que ganas en seguridad. Pero o se engañaban o te engañaban, si no las dos cosas. Más bien lo que ocurre es que las inseguridades se van trasladando de unos ámbitos a otros. Y luchar contra una debilidad supone abonar el terreno a otras, en una suerte de equilibrio desequilibrante. A no ser que te ciegues y obceques. 

Tal vez, en definitiva, madurar sea acomodarse a unas circunstancias, anquilosarse, cual pupila muy bien adaptada a una determinada luz, pero incapaz de ver nada si se la cambian.

sábado, 11 de agosto de 2012

Austeridad

Hay dos formas de ser austeros: cuando se vive por debajo de las posibilidades, o cuando, sencillamente, las posibilidades no dan para más. En sentido estricto, tan sólo el primer caso es la auténtica austeridad, ya que el segundo se trata de la pobreza sin más. En cualquier caso, la austeridad es empobrecedora, ya que supone un lastre a nuestros vuelos. Y cuando se trata de volar, hay que hacerlo cuanto más alto, mejor. 

Nada de austeridad. Sobreabundancia!!! Generosidad!!! Vivir por encima de las posibilidades!!! Cómo, si no, íbamos a crear nuevos horizontes ahora que los viejos se han difuminado?

viernes, 10 de agosto de 2012

Verdad en escorzo

Admitiendo que haya Verdad, y que tengamos alguna clase de acceso a ella, parece muy plausible que éste sólo sea en escorzo. Y que haya muchos escorzos posibles. La cuestión, entonces, radicaría en acumular perspectivas y componer un conjunto. Imposible la totalidad, a lo sumo, tan sólo una composición fragmentaria, agrietada, rota, inestable.

sábado, 4 de agosto de 2012

El banco detallista

Un simple detalle, de esos que valen más que mil explicaciones sesudas y fundamentadas, sobre qué nos está pasando y algunas de sus causas: 

Un banco X, con el que tienes algunos asuntos, entre ellos una tarjeta de crédito, te informó al contratarla que lo que se haya pagado con ella, se cobrará el día X de cada mes. Muy bien, estupendo. Pero, cáspita, resulta que algunos meses ese día X cae en domingo, y se ve que los ordenadores también tienen libre. Así que te cobran el viernes. Aceptamos barco como animal de compañía. Pero, y ahí está el detalle, cuando el día que te han de transferir la nómina cae en domingo, no se crean ustedes que lo hacen el viernes anterior. Qué va. En ese caso, el ingreso se hace el lunes.

Sería una tontería (al fin y al cabo, hay que pagar, y tanto da que sea el día X, el X+1 o el X-2) si no fuera porque esta aplicación de ley del embudo (lo ancho pa mí, lo estrecho pa ti) se da demasiado a menudo. Y, lo más curioso, es que la parte estrecha cae del mismo lado siempre. Si al menos hubiera cierto equilibrio, sería lo comido por lo servido. Pero no es así.

Concluyendo, que ya no uso más la tarjeta (la uso muy poco, pero ahora será menos).
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