jueves, 10 de diciembre de 2015

Sigo vivo

Doy señales de vida para que no se piensen (quienes aún me sigan, si es que queda alguien) que me ha dado otro bajón creativo (aka pereza gorda de escribir) de los míos, simplemente es que estoy absorto siguiendo la apasionante campaña electoral. 
Fruto de la sesuda reflexión tras la avalancha de mítines, y tras haber leído los programas (aún me queda por leer el del PACMA y Democracia Nacional), a lo mejor me atrevo a hacer una quiniela de cómo creo que van a quedar los resultado. 

Mientras tanto, un saludo, un abrazo para ellos y un besito para ellas. Happy happy. 

sábado, 21 de noviembre de 2015

La culpa de la desgracia

Curioso: ante determinado tipo de agresiones, no se puede ni siquiera insinuar que la víctima se lo ha buscado de alguna manera. Ante otras, en cambio, no se hace otra cosa que proclamar a los cuatro vientos que quien ha sufrido el golpe es en el fondo el culpable de su desgracia. ¿Doble raseros? ¿Matices que se me escapan? ¿Ignorancia? ¿O simple maldad?

lunes, 9 de noviembre de 2015

Esclavos del horizonte

No busco adhesiones inquebrantables. Ni unanimidad ni coherencia (al menos en el tiempo, tenemos derecho a cambiar y dar giros). Es más, me ofendería que alguien suscribiera al pie de la letra mis palabras, sin intentar introducirles algún matiz o pero. Me resultan sospechosos los seguidores de consignas, los recitadores de eslóganes, los discípulos que no tienen ambición ninguna de ir más allá. 

El mundo es amplio, el espacio es inmenso, debería ser delito encerrarnos en un horizonte y no intentar empujarlo más allá. 

sábado, 7 de noviembre de 2015

De la furia iconoclasta


Quien para hacerse valer ha de destruir lo que otros han hecho, por muy deleznable que sea, poco tiene que ofrecer. Si de verdad se es superior, se hace algo grande, algo que empequeñece y convierte en ridículo a lo otro, no se avergüenza de que sus contrarios estén ahí, porque en su estar, subrayan su ser. 

domingo, 4 de octubre de 2015

Sisa vs Llach

A raíz del asunto que nos mantiene entretenidos últimamente, el "procés" catalán (me pregunto en qué estarían pensando al empezar a usar un eufemismo que en seguida nos hace pensar en Kafka, cuando tenían a mano "la solución final", mucho menos equívoco), y la implicación de cierto viejo cantautor (Lluis Llach) en la performance, algunos han querido reivindicar a otros autores catalanes como Jaume Sisa, que se presenta como la antítesis de Llach. No porque sostenga posiciones políticas contrarias (cosa que no sabemos, porque que yo sepa no se ha pronunciado al respecto), sino porque su propuesta artística es otra cosa. En primer lugar, en el aspecto político, no nos está sermoneando continuamente, pregonando lo que piensa (con lo cual lo que en realidad nos está diciendo es lo que tenemos que pensar). Sus conciertos, los de Llach (he visto unos cuantos), son actos cuasi religiosos, de caras transidas de placer, cánticos comunales y aplausos unánimes. Sisa, en cambio, es la ligereza y el juego. Se autocalifica de galáctico, pero sus galacticidad no es como la del Real Madrid (que también es pesado e indigesto), sino que tiene a la ingravidez como principal rasgo. Y así, se ha permitido jugar con la música y hasta con su personalidad (tuvo una etapa madrileña en que se hacía llamar Ricardo Solfa). 

En definitiva, que Sisa es otra cosa, más ligera, irónica, juguetona, ridícula a veces (conscientemente ridícula), menos pesada y autocomplaciente. Alguien a quien preferiría a todos esos espíritus sacerdotales que se ponen al frente de las mil y una causas. Pero claro, es que la ingravidez le impide liderar nada. Y así debe ser. Por eso, me quedo con Sisa antes que con Llach. 

Y por eso les dejo con una colaboración reciente de Sisa con otros dos "galácticos" (aunque no tanto como el maestro) con los que últimamente se deja ver. 

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Lo correcto

Vivimos tiempos autocomplacientes. Todos somos la clave de bóveda del universo, y nuestras actitudes y creencias son las mejores. Por lo tanto, cualquiera que se desvíe de ellas, está bajo sospecha. Mientras tanto, todo se derrumba a nuestro alrededor. Pero no es culpa nuestra, es cosa de los otros, que ya les vale, no seguir nuestra senda. 

Esta tesitura es el substrato para que acabemos cometiendo los mayores desmanes, y nos hace falta más autocrítica, dejar que se cuele la duda en nosotros y nos impregne, para ponernos un poco de freno. 

No tengo ninguna duda de que Stalin con sus purgas o Hitler con su solución final (los malos malísimos de la historia) estaban convencidos de actuar correctamente.  

lunes, 28 de septiembre de 2015

La ventana de oportunidad

En toda empresa humana, hay un momento en el que actuar, en el que ponerse en marcha, donde todo está dispuesto para ello, y que hay que saber ver y aprovechar. A veces lo de menos es la capacidad para llevarlo a cabo, lo importante es percatarse de cuando hay que dar el paso al frente. Puede ser un instante, unos días, unas semanas, o meses, la ventana se abre y luego se cierra tal vez para siempre. Saberlo ver es ya un buen trecho del éxito recorrido. 

domingo, 13 de septiembre de 2015

Nuestro vecino del quinto

Tengo un vecino que es para echarle de comer a parte. Capitaliza las reuniones de la comunidad con sus intervenciones y sus salidas de tono. Vocifera, no deja hablar a los demás (sobre todo si opinan contra él), influye en las votaciones, cuestiona el voto de los demás apelando a oscuros intereses... Siempre aparece con un montón de documentos, los esgrime y agita en el aire, y está al tanto de todas las legislaciones vigentes sobre mil y un aspectos de la administración de fincas. No sabemos muy bien a qué se dedica (aunque se le ha preguntado con insistencia, siempre ha salido con evasivas), si es abogado, arquitecto o qué puñetas es, porque ha tratado a otros abogados y arquitectos de inútiles e incluso ha cuestionado que de verdad se hayan sacado el título. 

Hace un par de años, apelando a facturaciones irregulares por parte del administrador ("la administración nos roba"), y con la democracia todo el rato en la boca, promovió una votación para cambiarnos de administrador. La mayoría votó por seguir con el mismo. Entonces la democracia ya no le gustó tanto, y abandonó la reunión entre blasfemias, amenazas y aspavientos. Pasó el tiempo, y hace poco hemos recibido una notificación del administrador anunciando que dejaba de administrarnos y que nos buscáramos un administrador nuevo. Al final ha resultado que este vecino ha seguido malmetiendo por su cuenta, se niega a pagar facturas, y ha influido en otros vecinos para que hagan lo mismo. Es posible que tenga razón y su cuestionamiento de la forma de administrar sea legítimo, pero la cuestión es que con malas artes ha acabado consiguiendo lo que quería. Por cansino, ha logrado que los demás desistan. Y ha conseguido también que se elija al administrador que él quería, en una reunión que fue poco menos que esperpéntica, con una votación que no cuadraba y que se acabó efectuando de forma nominal (lo cual, en vista del personaje en cuestión, me pareció inquietante) y con serias amenazas de ser impuganda. En fin, que nuestro vecino del quinto nos ha metido en un marrón de difícil solución, del que sólo podemos salir al margen de él. Pero él es precisamente el elemento constante, el que enturbia y nubla, el que impide, el extraño. 

Y digo yo: ¿a qué viene todo este rollo?

jueves, 3 de septiembre de 2015

Lo trágico

Lo trágico no es la suma de las tragedias. Lo trágico es que haya tragedias. Buena parte de la historia de la humanidad y la cultura es un afán por sustraerse a ellas, por poner parches. Pero son una solución temporal a algunos hechos trágicos. Lo trágico es que no hay solución, que aquello que expulsamos por la puerta se acaba colando por la ventana. 

Lo trágico siempre está ahí, persiguiéndonos, espoleándonos. Pero tal vez es lo único que ha hecho que nos moviéramos. 

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Superposiciones

Quedas con tus antiguos compañeros de colegio para que os veáis las caras, os pongáis al día de unas vidas que conocéis casi desde el principio, recordar anécdotas y poner a parir a los profesores. Una vez estamos todos en el lugar y hora acordados (frente al viejo colegio) llega la hora de decidir a donde vamos. Alguien sugiere un tailandés nuevo que han abierto cerca. Vale. Vamos allá, y entre charlas y risas, llegas al lugar, que resulta ser un antiguo bar en el que tu abuelo murió fulminado mientras jugaba a cartas con sus amigos. El lugar está muy cambiado, le falta el toldo que cubría casi toda la acera, las sillas en la calle, y la pintura y la decoración interior es muy distinta a la de antaño. Además, aunque él lo frecuentaba, uno no se acercaba mucho por allí, así que fue difícil reconocer el sitio. 

Lo malo es que caes en la cuenta cuando ya estás terminando de cenar. Y te sientes mal por no haberte percatado antes. Y quién sabe, a lo mejor hasta te has sentado en el punto exacto donde su aneurisma de aorta abdominal rebentó. Lo cual te deja peor cuerpo. Y la cena deja de ser agradable. 

sábado, 29 de agosto de 2015

Infidelidades

Resulta que hay una página web que facilita las infidelidades de pareja. De la cual unos hackers han pirateado sus bases de datos. De entre la información entresacada y que se ha publicado, destaca el hecho de que la grandísima mayoría de sus clientes son hombres, y que de las mujeres, un porcentaje nada desdeñable son en realidad hombres con un perfil falso. En seguida han salido las hermanitas de la corrección a subrayarlo, dando a entender que los hombres somos de naturaleza infiel y que ellas, pobres, son sólo unas amantísimas y abnegadas esposas que tienen que aguantar cornamentas varias. Como si las listas de usuarios de una web fuera una radiografía de la infidelidad en el mundo. 

Pero yo lo interpreto de otro modo mucho más simple: ellas no necesitan acudir, y no acuden, a webs para ser infieles. Tiene otro "estilo". Y es que no hay mejor modo de poder ser infiel que haciendo creer a todo el mundo que eres de una pureza prístina e inmaculada, que en cuestiones amorosas entregas todo tu ser. Y si además te escandalizas con los cuernos ajenos, el disfraz ya es muy verosímil. 

lunes, 24 de agosto de 2015

Exorcizar al exorcista

Es un vicio muy habitual entre los exorcistas que, de tanto luchar con los demonios, se creen inmunes a él. Nada más lejos de la realidad, pues a menudo el diablo habita en ellos, aunque se tengan por limpios. Y es que, antes, durante y después de los exorcismo, hay que estar exorcizándose a uno mismo y no bajar la guardia. 

domingo, 23 de agosto de 2015

viernes, 21 de agosto de 2015

Bobbies en Magaluf

Hace unos días hemos tenido por a dos bobbies ingleses patrullando por las calles de Magaluf. Dicen que es una experiencia piloto para que los turistas (mayoritariamente británicos en esa localidad) se sientan más a gusto, por aquello de ver lo acostumbrado. El asunto ha salido en todos los medios, incluso los de ámbito nacional, y nos lo venden como una colaboración muy fructífera y una excelente labor (además del sospechoso hecho de que hayan actuado en situaciones de "violencia de género"). Más allá de la cuestión de la colaboración entre policías y estados, que me parece estupenda, me parece que es algo que no deja muy bien a nuestros cuerpos policiales. Porque que hayan ido a patrullar precisamente en los lugares más conflictivos (Magaluf y Sant Antoni de Portmany en Ibiza) pone sobre la mesa la incapacidad de nuestros policías para controlar esas zonas. Y claro, hay que llamar al séptimo de caballería y al primo de zumosol para poner un poco de orden, al que parece que tienen más respeto (cosas de la "cercania", supongo). Y nosotros encima bailándoles el agua. 

jueves, 20 de agosto de 2015

Epifanías musicales

De forma súbita una canción que conoces, que has escuchado mil y una veces pero que nunca ha acabado de llegarte (simplemente la pones porque forma parte de un disco en el que hay otras que te gustan más), se presenta ante ti con un brillo distinto y te deslumbra. Como si nunca le hubieras prestado la suficiente atención y un buen día la pones con otros oídos, más predispuesto hacia ella. ¿A qué se deben estas epifanías musicales? ¿Será puro azar? ¿O tendrá más que ver con la presión atmosférica, o alguna sutil combinación hormonal y de neurotransmisores, los cuales trabajan ese día para que te toque fibras que otras veces permanecían intactas?¿Es, en resumidas cuentas, una cuestión de disposición propia? Parece evidente, pero no lo es menos que ha de haber una base en la música, una apertura que requiere una disposición. 

martes, 18 de agosto de 2015

Ovejas y pastores

Por todas partes se oye al rebaño. Argumentos repetidos por doquier, los mismos enfoques, las mismas respuestas. Y si hay alguien original, lo es para ser pastor, para que los espíritus ovejunos expandan sus novedades y le creen un rebaño sobre el que creerse dueños. 

En parte está bien, porque así es fácil detectarlos: se les pone un señuelo, y si saltan cual mecanismo automático con una respuesta estereotipada, ahí hay una oveja. Con los que quieren ser pastores también resulta fácil: tan sólo hay que fingir sumisión, lamerles un poco el culo, y si les gusta la situación y no huyen o te hacen huir a ti, he ahí alguien con voluntad de pastor.

viernes, 7 de agosto de 2015

El nuevo maniqueísmo

Tenemos establecido un nuevo maniqueísmo, no ya centrado en lo moral, sino en lo económico. Todo lo que produce beneficios es el bien, y lo que produce pérdidas es el mal. Y todo lo que no es bien, es mal, y viceversa. Pero en realidad, bien pensado, no siempre aquello de lo que no obtenemos un beneficio es una pérdida (tan sólo lo es en el ámbito imaginario, al no cumplirse aquello que podríamos hacer), sino que simplemente es algo de lo que no nos beneficiamos. Obsérvese la perversión del asunto: al no ganar nada, automáticamente lo contamos como una pérdida, cuando es algo neutral, que no es ni ganancia ni pérdida (tiene algo de ambas). Y claro, lo ambiguo no nos gusta...

martes, 4 de agosto de 2015

Gym hits

A veces pienso que los éxitos se diseñan no para sonar en las radios, como antaño, sino en los gimnasios

lunes, 3 de agosto de 2015

Estuporosos

El otro día un hombre mató a su ex en una pequeña localidad mallorquina. De nuevo la ceremonia de siempre: golpes en el pecho y minutos de silencio. Otra vez la hoguera de las vanidades de autoridades y asociaciones varias que han de mostrar lo concienciados que están y lo mucho que les duele el problema. 

Pero tranquilos que no quiero endosar una reflexión sesuda sobre el asunto. Tan sólo destacar dos reacciones al respecto que he visto en las medios, las cuales inciden en otra dirección. Por un lado, está la de un vecino del pueblo en el que han ocurrido los hechos, que mostraba su incredulidad con lo sucedido porque, "aquí no hay gente violenta". Es muy típico entre los mallorquines de pura cepa (en realidad es humano, demasiado humano, pero en Mallorca se da de forma muy acusada): lo malo es cosa de los de fuera, nosotros somos un remanso de paz, la isla de la calma, enturbiada por todos los que vienen a perturbarnos y a contaminarnos. Podría haber sucedido que el asesino y la asesinada fueran foráneos, y así las conciencias estarían tranquilas. Pero no, eran ben mallorquins, nacidos en esa misma localidad. Con lo que resulta que sí que había algún violento. 

La otra reacción vino de una consellera del nuevo govern, que también manifestaba su estupor por el hecho de que alguien "nacido en democracia y educado en los valores democráticos" pudiera hacer eso. Como si la educación (el paso por un colegio) bastara, como si la democracia fuera una panacea que con sólo invocarla resolviera todos los males del mundo. Y como si los gobiernos fueran capaces con una ley y un par de reformas de alterar dinámicas de siglos (o milenios).

jueves, 30 de julio de 2015

Genéricos

Cuidémonos de los genéricos: el pueblo, los desposeídos, el proletariado, la nación... y sobre todo de los que en su nombre hablan. Son apisonadoras que nos quieren mutilar y cortar la cabeza.

lunes, 27 de julio de 2015

Le Tour review

Recopilemos el Tour, ahora que ha terminado. Para empezar, lo he podido ver casi al completo, lo cual ya de por sí es algo a destacar.  (al trabajar por turnos, algunas tardes no me es posible plantarme ante el televisor, pero este año se ha dado una conjunción que me ha dejado ver la grandísima mayoría de las etapas). Y he estado de suerte, porque ha sido un Tour emocionante, aunque por momentos amenazaba con convertirse en algo armstrongiano (es decir, dominadísimo por un líder muy sólido que en ningún momento muestra señales de debilidad). Porque en los Pirineos Froome se mostró intratable, pero luego en Alpes ha flaqueado y ha parecido posible que Quintana le arrebatara la carrera (le ha venido de un escaso minuto y cuarto, y siempre cabe pensar que ha sabido manejar bien la ventaja adquirida, pero la sensación que ha quedado es de que si no llega a ser por su equipo, el Sky, por sí mismo, no lo hubiera logrado). Las últimas etapas han sido de una gran emoción al ver flaquear al maillot amarillo y la épica de que el pequeño colombiano pudiera darle la vuelta a la general ha estado muy cerca, y aunque no lo haya conseguido, lo ha intentado, postulándose muy en serio para próximas ediciones (es más, me decepcionaría si no gana algún Tour). 

Por lo demás, la primera semana, más nerviosa, con sus típicas caídas, que han obligado a que dos líderes (Cancellara y Martin), algo que no es nada común (como mucho, han tenido que irse serios aspirantes, como el año pasado Contador y Froome). La etapa del pavés, espectacular, así como el paso por los campos en los que se desarrolló la batalla de Somme en la I Guerra Mundial (es algo que me encanta, cómo integran los franceses el deporte con su historia y su paisaje, convirtiendo el Tour en algo que trasciende lo meramente deportivo). Luego llegaron los pirineos, con el golpe en la mesa de Froome, dejando atrás a todos los demás aspirantes. Tras unas etapas más "de transición", llegaron las cuatro alpinas, con el gran descubrimiento de los Lacets de Montvernier, espectacular carretera (que no fueron de gran lucha ciclista, pero aun así fueron un gran espectáculo estético, y este deporte tiene mucho de estético). Finalmente, el Alpe d'Huez el último día. Esto es algo que me gusta, el dejar emociones y espectáculo para el final (o al menos hacer posible que así sea), dándole algo de emoción al asunto. La Vuelta y el Giro llevaban unos años siendo más emocionantes y disputados que el Tour, que amenazaba con quedarse atrás, anquilosado en las fórmulas que antaño le habían dado gloria, pero han sabido adaptarse y poner más finales en alto y más rampas duras para favorecer la vistosidad (aunque ciertamente, esto conduce a que toda la cerrera se vuelque en la parte final, televisada, en detrimento de aquellas viejas escapadas épicas). Y al final, París, que todos los años es lo mismo (etapa lenta, de homenaje para los ciclistas, que acaba al sprint), pero que disfruto como un enano (más por la postal que es la capital francesa que por otra cosa). 

Respecto a los españoles, muy bien por Valverde, que ha quedado tercero. Debo decir que me gusta más que Contador, que cuenta con el favor mediático que le otorga el haber ganado 7 grandes (los mismos que Induráin, y sin contar el Tour que le quitaron por el asunto del "filete"). Pero tiene el defecto de que siempre va a por las grandes, planteando lo demás como un entrenamiento (sin llegar, eso sí, al extremo vergonzoso de Armstrong, que prácticamente sólo corría para ganar el Tour), mientras que Valverde corre muchas pruebas y hace por ganarlas, teniendo muchas clásicas en su palmarés (y además, ha quedado muchas veces al borde del pódium en las grandes). Así que bien merecido lo tiene el murciano (además, su quipo, el Movistar, ha ganado la clasificación por equipos). Y luego está Purito, con sus dos etapas, también bien merecidas, aunque por momentos nos hizo creer que podría ganar una tercera y asaltar el maillot de la montaña. 

En defintiva, que ha estado muy bien, y que ya queda menos para el próximo. 

domingo, 26 de julio de 2015

Georges Brassens. Supplique pour être enterré à la plage de Sète

A propósito de Krahe, su maestro Brassens y la muerte, he aquí la súplica de este para ser enterrado en la playa de Séte.



PD 1: ¿es posible que esta canción inspirara a Serrat los versos de su Mediterráneo en los que pide que se le entierre "sin duelo, entre la playa y el cielo"? 

PD 2: Aprovechando que hoy termina el Tour, hace un par de años el pelotón pasó junto al cementerio donde Brassens está enterrado (no, su súplica no fue atendida). 

jueves, 23 de julio de 2015

La verdad conspiranoica

Un conspiranoico es un optimista, porque es preferible pensar que todo es un montaje a que todo sea así de verdad. O eso o es alguien que prefiere creer que vive engañado para no afrontar esa verdad. 

miércoles, 22 de julio de 2015

El olímpico amateur

Hace tiempo que se nos ha ido de las manos lo de hacer ejercicio. No vamos a negar que el deporte está bien, que te hace sentir mejor y que ayuda a mejorar algunos aspectos de nuestra salud (o al menos a que tarden más en empeorar). Yo mismo soy el primero que el día que por lo que sea no puedo ir al gimnasio tengo remordimientos. Pero esto de ponerle nombres resultones a los deportes (llamar running al correr de toda la vida), aderezarlo todo con aparatitos (pulsómetros molones con mil y una posibilidades) y medidas dietéticas (lo de los batidos de proteínas tiene delito, y no hablemos ya de las barritas energéticas), como si fuéramos deportistas de élite, entra en el terreno de lo pedantesco. Si además le añadimos la compulsión a hacer careras cada vez más largas y complejas (10km, media maratón, maratón, ultratrail, triatlon...), ya entramos en lo patológico. Dirán que si la superación, que si los retos, que si los límites... Como si sólo los que hacen estas cosas se superan, exploran sus límites y se retan. 

El otro día, a modo de provocación, plantee a un colega que está muy metido en estos temas que el siguiente reto sería hacer un triatlón hacia atrás, y que si no lo hacía era un parguela. Pues bien, tengo que tragarme mis, palabras, porque ya está aquí el retro-running, la nueva panacea, el nuevo ejercicio supercompleto que deja a todos los demás en mantillas (hasta que a alguien se le ocurra que hacer maratones de rodillas mola más). Prepárense a ver a gente corriendo hacia atrás por sus avenidas y paseos marítimos, con su barrita energética y unos buenos retroviosores equipados con GPS y conversor de euro. 

lunes, 20 de julio de 2015

Bloqueo

Saberte bloqueado. Saber que hay una barrera que no quieres saltar. Te autoengañas: te dices que eres incapaz. Pero sabes que no. El miedo, o la comodidad, o mil y un causas posibles, te enclaustran en una postura que a lo mejor no es cómoda, pero a la que te acabas acostumbrando. Puedes hacerte daño, mucho daño. Y hacer daño a los demás. Pero aún así no avanzas. Sabes que lo que espera después no es negativo, y sabes lo que tienes que hacer. Pero sigues sin avanzar. La situación misma del bloqueo te agobia, pero te atrapa. Inmovilidad y angustia. Haces planes, planteas posibilidades, te das ánimos. Y no haces nada.

Mañana me pongo. 

viernes, 17 de julio de 2015

Visitas restringidas

A ver si nos enteramos: a la gente no la ingresan en los hospitales para que la vayan a visitar, sino para cuidarla y curarla. Y a veces las visitas son contraproducentes.

martes, 14 de julio de 2015

Bipolaridad financiera

Ahora que nos bombardean todos los días con datos económicos y que se consulta la bolsa como si fuera un oráculo, confieso que no alcanzo a comprender la tendencia bipolar que se manifiesta. Se pasa del pánico a la euforia en un instante, y un rumor les basta para dispararse o hundirse. Visto desde fuera, y para alguien que intenta no dejarse llevar por impulsos repentinos y que sigue el "nada en demasía" délfico, resulta perturbador e inquietante, puesto que fiarlo todo a algo poco menos que histérico no me parece lo más adecuado. 

lunes, 13 de julio de 2015

Krahe in memoriam

Se nos ha ido Krahe. Nos hemos quedado huérfanos. De él y de Brassens (era una especie de continuación suya). Le admiraba profundamente, por sus versos y por sus maneras. Tenía algo de aquellos filósofos de la antigua Grecia que, tal y como decía Nietzsche, predicaban a través de sus vidas. Y la suya ha sido un ejemplo de lo que es el buen vivir: trabajaba lo justo (detestaba las giras veraniegas, es más, no las llevaba a cabo, él actuaba en invierno) pero lo hacía bien, con esa ligereza que tienen las cosas bien hechas que hace que parezcan simples. Buen bebedor y fumador, admirador de las mujeres (aunque fue hombre de una sola mujer, medio francesa, a la que expulsaba de casa cada dos de mayo para rogarle que volviera el día tres, según narró en una canción), rodeado siempre de buenos amigos. Irónico, sardónico, mordaz, e irreverente. Alguien que supo salirse siempre por la tangente y no caer en los tópicos de los cantautores, aunque como todos, predicaba, pero lo hacía a su manera, y eso ya es mucho. 

A veces sus letras tenían un punto soez (el mítico "no sé tus escalas, por lo tanto eres muy dueña, de ir por ahí diciendo que la tengo muy pequeña", o el genial "mi esposa padece furor uterino, no damos a basto ni yo, ni el vecino), y no se cortó un pelo ante nada, siempre dándole un giro peculiar a todo. Sufrió las iras de la izquierda (aquel Cuervo Ingenuo que le significo el ostracismo felipista en los 80) y de la derecha (más recientemente, por la publicación de un vídeo sobre como cocinar un Cristo), algo que en buena medida le rebajó la fama que hubiera podido llegar a alcanzar. Pero a él no le importaba y lo llevaba con resignación y elegancia (y sorna, claro). En realidad, no necesitaba más. 

En tres ocasiones pude verle en directo. Como suele ocurrir con este tipo de personajes, no era un gran intérprete (no cantaba bien, ni tocaba ningún instrumento salvo el kazoo, ni eran vistosos sus espectáculos). En él todo iba centrado en las letras: con unos versos y rimas perfectas, bien estudiadas y trabajadas (por lo visto era algo que le obsesionaba), aunque sus temáticas fueran frívolas y ligeras (que no siempre lo eran, o mejor dicho, escondía sus tesoros y reflexiones tras alegres velos). Había que estar atento a lo que decía, y ahí estaba lo hipnótico, todo el mundo escuchando, en un silencio sólo roto por las carcajadas que sus ripios y sus dobles sentidos provocaban. Las tres veces lo disfruté mucho. 

Tal vez no era muy popular, y mucha gente no sabía quién era. A él no le importaba y casi le agradaba que así fuera. La cuestión es que sí cuenta con la admiración, el respeto y el reconocimiento de muchos que sí son muy populares, tanto en el mundo de la canción como en el del humor, por lo que podemos decir que indirectamente sí que ha llegado al gran público a través de aquellos en los que influyó y que fueron sus amigos. 

Podría poner algún video, o recomendar una lista de canciones. Pero no. Busquen ustedes y escúchenlo todo. O no. Hagan lo que quieran. Es lo que él les diría. 

viernes, 10 de julio de 2015

Independientes

A veces pienso que el "indi" de la música indie no es por independientes, sino por indigestos. Que han hecho de su capa un sayo y del rechazo de todo el mundo una virtud.

jueves, 9 de julio de 2015

Va de referéndums

Ahora que se han puesto de moda los referéndums, quiero hacer varias reflexiones sobre ellos. No me gustan, puesto que se venden como el colmo de la democracia y yo tengo mis dudas de que así sea. Es verdad que se articula un cierto debate en la sociedad gracias a ellos, y permiten participar en algunas decisiones. Sin embargo, estas decisiones son aquellas que los gobernantes que plantean el referéndum quieren, y en la forma que ellos quieren, con lo que la supuesta democracia queda reducida a un instrumento en manos del poder. Por un lado, está la cuestión de la respuesta, que normalmente sólo nos da dos alternativas que anulan cualquier clase de matiz que se pueda dar (claro que muchas veces las preguntas son muy concretas: ¿quieres esto, sí o no?, pero aún así se pueden decir muchas cosas al respecto). Por el otro, está la idoneidad del momento, ya que según cuándo se vote, el resultado puede ser muy distinto. Me explico: pongamos por caso que se plantea un referéndum sobre la pena de muerte a los terroristas, seguro que el resultado no sería el mismo si se celebra el día antes del 11S que si se celebra el día después. Y aquí entra en juego el interés de los que plantean la pregunta, que pueden hacer que el fervor por la respuesta que les interesa que salga se mantenga de forma artificial. 

Además, está la cuestión del cómo planteamos la pregunta, que puede ser más o menos confusa, amplia, interpretable, y según se entienda se puede opinar una cosa o la otra. Eso si no planteamos cuestiones psicológicas, como que nos cueste más decir que no o que sí (según el estado de ánimo, lo que nos lleva a lo que decíamos antes), por lo que plantear la pregunta de forma que lo que queremos que salga sea el sí o el no, puede modificar el resultado.

Finalmente, es tan democrático un referéndum, que no pocos dictadores los han planteado. No es una enmienda hacia los referéndums, pero es una prueba de que son algo tan fácilmente manipulable desde arriba, que los grandes totalitarios no han podido evitar utilizarlos en su favor para legitimar algunas decisiones de sus tiranías. Franco lo hizo en los sesenta. Y Hitler ratificó la anexión de Austria gracias a un referéndum (mediante la papeleta que ilustra la entrada, con un llamativo Sí dos veces más grande que el No). Claro que una democracia lo haría de una forma más elegante y menos burda, pero siempre nos quedaría la duda de si en el fondo, no está ocurriendo algo similar. 

miércoles, 8 de julio de 2015

Tópicos interiorizados

No hay nada como un tópico interiorizado, sobre todo si es "elogioso" y alimenta la autocomplacencia. Aunque creo que en los tópicos siempre hay algo de verdad, no es menos cierto que también hay una parte de caricatura y exageración a menudo interesada (como la racanería catalana, o la vagancia andaluza). Pero un tópico siempre es algo que viene de fuera, y aquellos de los que se predica han de estar al margen y limitarse a enfadarse o ignorar aquello que se dice. Porque si se toman los tópicos en serio, entonces se interiorizan, y la caricatura se vuelve grotesca y uno se cree el dueño del tópico y se vuelve insoportable. 

martes, 7 de julio de 2015

En ningún caso contemplo que ocurra

Cuando alguien se empeña en repetir una y otra vez que no va a ocurrir algo, lo más probable es que acabe pasando. Así, verbalizando lo contrario de lo que tememos, lanzándolo al aire, es como si lo conjuráramos, en una suerte de ritual mágico que busca atraer aquello que deseamos, pero que íntimamente sabemos que no va a pasar. 

lunes, 6 de julio de 2015

Cerrando círculos: Grecia (y Mesopotamia)

Mi postura ante lo que lleva años ocurriendo en Grecia es puramente estética: sería tan hermoso que la cuna de Europa fuera también su tumba, que deseo que ocurra lo peor. Seguro que no será agradable, pero será bonito y poético, y al fin y al cabo, lo que quedará para la historia será eso y no el sufrimiento. 

Otro círculo más amplio: Mesopotamia y Oriente Medio también fueron cunas civilizatorias, y también por ahí asoma la destrucción. 

sábado, 4 de julio de 2015

La promesa de cada Julio

Detesto el verano. Ya lo saben los fieles lectores y quienes me conocen. El calor, la humedad ambientales, y la pesadez de la gente en la calle creyéndose feliz por estar de vacaciones e ir con menos ropa. Si algo me lo hace más llevadero es la promesa del Tour, que todos los meses de Julio me aligeran y entretienen. Diría incluso que me refrescan, como si por ensalmo la temperatura de la alta montaña o el aire que mueve el pelotón a su paso se transmitieran al salón a través del televisor. 

Además, este año pinta bien el Tour, con cuatro aspirantes claros al triunfo (Nibali, Froome, Quintana y Contador), de los que dan espectáculo y no contemporizan tanto como otros del pasado (el infame Armstrong). Espero que sea una continuación del Giro, que he disfrutado como hacía tiempo que no disfrutaba una carrera ciclista, en el que incluso las etapas a priori aburridas fueron trepidantes. También la última Vuelta estuvo muy bien, así que espero que este Tour que empieza esté a la altura de lo que su nombre significa: épica y espectáculo. 

No me gustaría llegar a París decepcionado. 

jueves, 2 de julio de 2015

De los nuevos evangelios y sacerdocios

De un tiempo a esta parte el mundo se ha llenado de movimientos que reivindican cosas. La sensibilidad de las gentes va cuajando en distintas tendencias que hacen sus campañas para lograr derechos, modificar leyes y así lograr sus metas. Es algo deseable en democracia. Pero la cuestión es que a veces, tras el ideal pro algo, se esconde una furia anti que suele ser más virulenta y apasionada que la que muestran hacia lo que defienden. Tiendo a pensar que en realidad se trata de una coartada para sus linchamientos, y algo muy sintomático de lo que opera detrás: rabia, resentimiento e incapacidad. 

Comprendo que toda opción tiene su lado negativo y se enfrenta a otras opciones contrarias, pero subrayar la tuya a base de denigrar a las otras demuestra que en realidad eres endeble, que no tienes fuerza para imponerte a las demás y lo único que puedes hacer es señalarlas con el dedo y condenarlas. Y claro, luego, cuando toca administrar lo conseguido, o cuando se toca poder (porque en última instancia todo esto es cuestión de poder), se cometen torpezas y desaguisados esperpénticos. 

Si a ello le añadimos que además, muchos de estos colectivos, digamos "anti", se erigen en defensa de terceros o colectivos abstractos que no pueden defenderse o que quedan lejos de nuestro ámbito (léase animalistas, propalestinos, ciertos feminismos...), tenemos el perfecto cóctel que crea evangelizadores furibundos, predicadores de la dignidad y sacerdotes que braman contra el pecado original y condenan a las llamas del infierno a todo el que no comulga con ellos. No tienen religión como tal (es más, suelen tener en común una fobia anafiláctica hacia la religión), pero son iguales a los sacerdotes que tanto detestan (y posiblemente los detesten en la medida en que compiten por un mismo nicho) 

martes, 30 de junio de 2015

Lo que ocurre

La sospecha, que cada vez parece más verosímil, es que ni estando dentro sabemos qué es lo que está pasando. Eso si es que está pasando algo, que tampoco lo sabemos.

lunes, 29 de junio de 2015

Vacunar o no vacunar

Vaya por delante que cada uno es libre de tomar las decisiones que considere oportunas. Y que no me parece bien que se obligue a vacunar a todos los niños, aunque todos deberían estarlo. Lo que debería ser obligatorio es el ser rigurosos con los motivos que nos llevan a tomar decisiones, sobre todo cuando son importantes y afectan a nuestra vida o muerte. 

Porque con esto de las vacunas he oído argumentos muy poco consistentes, pero que la gente se traga sin problemas. Por un lado están los que dicen que las vacunas tienen efectos secundarios, entre los que destacan el autismo. Nos ha jodido mayo con las flores y los tallos. Señores, TODO tiene efectos secundarios, no hay nada completamente seguro en esta vida, y resulta sorprendente que haya gente que todavía no se haya dado cuenta. Respecto al autismo, bien, es posible (aunque en todo caso no es algo masivo), y vale más pasar el riesgo de acabar autista que el de morir o quedar con graves secuelas (que empequeñecen al autismo). Por otro lado, está la cuestión de las compañías farmacéuticas. El cine nos ha hecho mucho daño, y vemos supervillanos dirigiendo empresas que quieren dominar el mundo por todas partes (y peor, nosotros nos creemos superhéroes que los vamos a derrotar). No digo que no se les puedan reprochar algunas cosas. Pero de ahí a ver un interés en tener secuestrada a la sociedad para ganar dinero a expuertas (sobre todo a través de la vacunación), pues no lo acabo de ver. 

Al final, es una cuestión de creencias, y cada uno traga con aquello que mejor alimenta y potencia sus prejuicios. Así que olvídense de lo que decía más arriba del rigor en las decisiones, sería demasiado pedir. Con ser conscientes de las consecuencias y riesgos y asumirlos, bastaría, y que cada uno haga lo que le rote. 

sábado, 27 de junio de 2015

Contra los egos

Tengo emprendida una cruzada contra el ego y la alta autoestima. Ha llegado la hora de reivindicar la baja autoestima, porque sólo ella es la que nos puede salvar. Ya está bien de tipos encantados de haberse conocido que miran por encima del hombro a todos los demás desprendiendo un desagradable tufo de superioridad con la que reprenden a todo aquel que no se arrodilla ante su paso o, en el peor de los casos, se tira a sus pies para servirle de alfombra. 

Este tipo de gente están por todas partes, de un tiempo a esta parte han proliferado como setas. Pero uno sospecha que se trata de una falsa seguridad, una reafirmación que apuntala un edificio podrido y ruinoso. Por eso se ofenden con tanta rapidez y se muestran agresivos sin motivo. Se trata de egos infantiloides, que no aceptan un no por respuesta y tienen una alta intolerancia a la frustración. Lo peor es que van de maduros y se sienten los campeones de la sociedad, imponiendo poco a poco su modelo, llevándonos al abismo. 

Se hace necesario valorar a las grandes personalidades, las verdaderamente interesantes, las que pasan desapercibidas, siembran (no como los otros, que solo quieren recoger, y cuanto más y más rápido, mejor), y se enriquecen enriqueciendo. Los que parecen blandos, pero resisten temporales y siguen ahí. Los que no están prestos a cualquier batalla, porque saben que la mayoría de las luchas no valen la pena y hay que reservarse para las batallas que sí hay que dar. Los no ostentóreos, los que no se toman en serio y sienten sus debilidades. 

martes, 23 de junio de 2015

Lo que llevamos dentro


Se suele decir que dentro de cada español habita un entrenador de fútbol. Yo añado que un médico y un juez. Pero un juez de los chungos. Qué digo un juez: lo que en realidad hay dentro de cada español es un inquisidor.

lunes, 22 de junio de 2015

Los límites del humor

De un tiempo a esta parte es recurrente el debate sobre los límites del humor. Pero no desde un punto de vista teórico y riguroso, sino desde las tripas. A menudo desde las de los profesionales de lo políticamente correcto, que se ofenden por cualquier tontería y en nombre de terceros. 

La última vez ha sido a raíz de unos tuits de uno de los concejales de la "nueva política", que tenían a judíos y víctimas de ETA como punto de mira (oh, perdón, como objeto, o como sujeto pasivo de los mismos, que me perdonen los objetos y los sujetos, también los pasivos). Los susodichos tuits fueron emitidos hace años (por cierto, son chistes bastante viejos y manidos) y ahora, a raíz del ascenso político de su emisor, la masa bienpensante se ha llevado las manos a la cabeza y han pedido responsabilidades. Más allá de la pertinencia de esta actitud, me ha llamado la atención que sean las dianas (oh, otra vez perdón, ¿es ofensivo el uso de términos militares?) las que menos importancia le han dado al asunto. En concreto, Irene Villa (víctima de ETA, por si alguien no lo sabía) y Ernesto Ekaicer (judío), que incluso han bromeado con los chistes que se han hecho. Me parece una actitud mucho más sana, elegante y adecuada responder al humor con humor, y no con el rasgamiento de vestiduras de los habituales sepulcros blanqueados. Siempre y cuando, claro está, el humor sea eso, humor, ironía y juego, alegría y jolgorio, el cual aumenta si uno se ríe de lo más sagrado (como decimos en buen mallorquín: "enriurer-se'n des Sant i des miracle", reírse del Santo y del milagro), y no una coartada para decir lo que se piensa cuando lo que se piensa es reprendible y se diga con mala leche, que no sé si es el caso. Y para eso no hay que tomarse demasiado en serio, soltar lastres (el ego es uno de los que más lastran la ligereza), algo que tengo mis dudas que cumpla el emisor de tuits en cuestión. 

Hace unos meses todos nos sobrecogimos con la matanza dela revista satírica francesa Charlie Hebdo, y nos dimos un automasaje con el "Je suis Charlie" y la defensa de la libertad de expresión. En realidad, lo que nos pone son los mártires, sobre todo si es a manos de malos malísimos de turno. Y siempre va a haber gente dispuesta a ofenderse por cualquier cosa, aunque no le afecte de forma directa, y se buscarán la excusa para condenar al infierno a alguien (unos te matarán, otros no, pero intentarán callarte)

Hace algo más de un año fui víctima de un episodio de estos de "los límites del humor", en una escala más pequeña e intrascendente (si es que el ámbito laboral y las redes sociales lo son), pero me bastó para comprobar que no hay forma más segura de conocer las debilidades de los demás que saber qué es lo que no les hace gracia y hasta dónde están dispuestos a reírse. Por eso hay que explorar sus límites (que no son los del humor, sino los de ellos). 

viernes, 19 de junio de 2015

De la política en el deporte

Y de la política como deporte al deporte como política.

Llevamos semanas entretenidos con el coñazo del himno y los silbidos. Que sí se puede, que si no se puede, que si sanciones, que si la libertad de expresión, y la madre que los parió.
Por un lado, entiendo a los que se ofenden porque se pite algo "sagrado". Pero les diría que un partido de fútbol no es el lugar en el que hayan de sonar himnos (salvo cuando, y tengo mis dudas, juegue la selección nacional). Siempre he sido de la opinión de que himnos, escudos y banderas han de estar donde han de estar, es decir, en sitios oficiales: fachadas de ayuntamientos, ministerios, papeles del gobierno... Nada de balcones, pegatinas en coches, camisetas, zapatillas o gorras. Me parece una banalidad y una primera  falta de respeto. A partir de ahí, todo es cuesta abajo. Dirán que en una competición que es "del Rey" y a la que va el rey, es pertinente que se ponga el himno. Cierto, pero no creo que sea pertinente que una competición que es de la federación de fútbol tenga que ser "del Rey" (los ingleses tienen copa, pero no es de la reina). ¿Porqué la liga, que es otro sistema de juego, no es también del rey?

Por otra parte, soy bien consciente de que el deporte es una herramienta muy útil para el poder. Le encanta adherirse a cuestiones sentimentales e irracionales. Y el deporte lo es, y mucho. Desde siempre los gobiernos y tendencias políticas han intentado arrimar el ascua de la pasión deportiva a su sardina. No es nada nuevo, ni, visto lo fácil que es enrolar a la grada en lo político, es algo que vayamos a ver terminar. 

jueves, 18 de junio de 2015

De la concepción deportiva de la democracia

Prosigamos con las últimas elecciones.
La presencia del deporte es tan apabullante en nuestra cultura de masas, que todo es analizado bajo el prisma deportivo, incluso los resultados electorales. Esa retórica de ganadores y perdedores electorales tiene mucho de deportivo pero poco de democrático. Como si estuviéramos ante una competición en la que sólo uno puede ganar y los demás son derrotados. Pero en realidad se trata de representación parlamentaria y de toma de decisiones. Puesto que no podemos reunirnos toda la sociedad en asamblea, delegamos en un grupo de personas que han de trasladar el pensar de todos. Por eso me parece bien que las cámaras de representantes sean muy plurales y estén atomizadas, como lo está la sociedad. Y que se vean obligados a sentarse, negociar y llegar a acuerdos, como tenemos que hacer en el trabajo o en la comunidad de vecinos cuando hay que hacer algo. Y si en esos acuerdos sale perdiendo la opción más votada, pues mala suerte. Porque no se trata de que toda la sociedad, con todos sus matices, baile siempre al son que marca el más fuerte, sino de que esos matices tengan la oportunidad de influir de algún modo en la melodía (sin que se tengan que imponer siempre, claro está, pero al menos que tengan cierto peso y no queden siempre arrinconados). Por eso no me gustan los sistemas bipartidistas ni los de segunda vuelta, porque beben de esta concepción deportiva, competitiva o maniquea de la democracia, que permite que una de las opciones sea hegemónica e imponga sus criterios (aunque es cierto que a menudo hay todo un sistema de contrapesos que atenúan el efecto). 
Dicho esto, aunque en principio que haya pactos no me parece mal, sí que me lo parece cuando el motivo de pactar es arrinconar determinadas opciones (salvo que las circunstancias así lo aconsejen) e impedir que aporten su granito de arena de forma sistemática. Y más si son la fuerza más votada, que en teoría debería dirigir el debate, proponer sus medidas y facilitar consensos. Eso, claro está, cuando no se tiene esta concepción deportiva de la política (hay ideologías que tienen un componente competitivo muy marcado) y acaban abusando de su fuerza y pasando el rodillo. 

miércoles, 17 de junio de 2015

Tautologías de campaña

En la reciente campaña electoral de las municipales y autonómicas, cierta candidata a cierta alcaldía dijo que iba a estar permitido todo lo que no estuviera prohibido. Nos gusta pensar que lo dijo en serio, aunque podría ser un chiste mal entendido. Gracias a lo tautológico de la afirmación, resulta válida para cualquier sitio del mundo, incluída Corea del Norte. La cuestión es, ¿qué va a estar prohibido y qué permitido? Y eso no nos lo dicen con tanta alegría y desfachatez. Porque luego puede resultar discutible lo que te prohíban, o las trabas que pongan a modo de barreras que te indiquen el camino que has de seguir. Entonces, si te quejas, te espetan que "si no has hecho nada, no tienes nada que temer" (lo he oído en algunas tertulias televisivas de esas que están ahora de moda). Otra vez igual que en Corea del Norte. O China, que parece el modelo al cual nos están dirigiendo. 

martes, 16 de junio de 2015

El torero que hay en mí

Dentro de mi hay un torero. No por el valor que se le supone, sino por la inconstancia. Por ese proverbial retirarse y volver que tanto practican los toreros. Ahora toca volver y dejarse crecer la coleta, después de muchos meses de silencio. El caso es que en estos meses han pasado cosas (a nivel personal y no personal), y hay opiniones que merecen ser plasmadas en algún lugar, para que no se pierdan, poderlas revisitar en el futuro y sorprenderme de lo que pensaba. Eso y que me apetece un poco de marcha, a raíz de las descalificaciones que una animalista nos dedicó a servidor y al amigo Horrach en una vieja entrada, a la que dedico esta y su foto, que a buen seguro apreciará. 


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