sábado, 20 de agosto de 2011

El ateísmo que da un paso atrás

Me hace gracia cierto ateísmo que acaba cayendo en lo que critica de los creyentes (intransigencia, proselitismo, metomentodismo...). En parte tiene su lógica, ya que en el fondo se trata también de una fe (una fe, digamos, negativa, en la medida en que es creencia de un no existir), y cabe hacer con ella lo mismo que los que se creen que sólo ellos tienen fe: dar testimonio y no avergonzarse, perseverar y profundizar. Vivir la fe. Y ello implica en buena dosis hacerlo frente a los que no la comparten. A partir de ahí, se cae en lo demasiado humano: intentar que todo el mundo comparta esa fe, con los medios más a mano (y al final, la fuerza acaba estando a la mano, es inevitable tarde o temprano). 

Sin embargo, cabe pensar en un ateísmo (igual que en una religión, si bien, por el elemento de positividad que estas poseen, lo tienen más complicado), que de un paso atrás, que admita su ser fe, y que por lo tanto no intente asfixiar a las otras fes. Por mucho que la razón le diga que está en lo cierto, la misma razón ha de admitir que puede que no. Y dejar cierto margen. Porque sin margen, no hay fe que valga la pena, todo será más de lo mismo.

22 comentarios:

J. José H. dijo...

El ateísmo es una creencia, pero no en el mismo orden que las religiones, pues ésta no está basada en la fe que sí es necesaria para las religiones. El ateísmo es una reacción contra la imposición dogmática de las religiones, es una actitud defensiva, un "respétame ya de una vez por todas, ignorante, que ya está bien de abusos moralistas".

Dios no es ninguna explicación racional de nada, no es demostrable ni probable (de probabilidad). El ateo se atiene a lo que la razón le da a entender y la evidencia le muestra.

Vivimos en sociedad, y los ateos no vamos a permitir que la moralidad en general, y la religiosa, en particular, se meta en nuestras vidas; asumimos la responsabilidad de nuestros actos y queremos que las restricciones sean en forma de normas y leyes votadas por todos, y para ello hay que convencer y demostrar; no confundas eso con evangelizar, que nada tiene que ver.

Anónimo dijo...

Para nada el ateismo puede compararse a la fe,por favor...Cuando afirmo que dios no existe,no tengo fe,tengo evidencias razonables,cientificas,historicas de que eso es asi. La fe no pasa por la razon,al contrario,se evade de ella todo lo posible,de no ser asi, la fe se iria al carajo.La fe solo es posible cuando algo no funciona bien en aquello que nos diferencia de los animales,la capacidad de razonar.En ningun momento cabe la duda o el margen que usted apunta,rozaria la esquizofrenia si asi fuera.En una cosa le doy la razon,ninguna fe vale la pena...el absurdo jamas vale la pena.Sin acritud,con cariño.Saludos .Rosa

El Pez Martillo dijo...

J. José, mal vamos si hacemos del ateísmo una actitud defensiva. Yo soy ateo porque no creo en la existencia de ninguna divinidad (o, dicho de otro modo, porque creo, en positivo, que no hay dioses), no porque me sienta agredido por nadie. Si es así, y además creemos que es de orden superior a otras fes, el dogmatismo está servido, que es precisamente lo que critico, más que nada porque lo que les da ese matiz fanático a muchos religiosos es el creer que están en lo cierto y el resto del mundo equivocado (como si realmente importara).

En lo que sí le doy la razón es en que una sociedad libre no debe permitir que los códigos morales de una parte suya (por muy mayoritaria que sea) impregnen lo que a todos debe aplicarse, pero eso poco tiene que ver con el ateísmo (es más, perfectamente podría hacerlo cualquier creyente religioso si se desprende de algunos vicios de los que adolecen las religiones desde siempre, algo difícil, lo sé).

Un saludo y gracias por comentar.

El Pez Martillo dijo...

Rosa, yo vivo el ateísmo como una creencia en que no hay dioses, como una fe en definitiva (ni siquiera me atrevería a decir que no es una fe religiosa). La razón y la ciencia también tienen un alto componente de fe (para empezar, creer que hay una verdad, y luego que es posible conocerla tal cual, lo cual me parece tan absurdo como que haya dioses).

Además, desde que el ser humano fue a caer en la Razón en sentido fuerte (Descartes y compañía), gran parte de los esfuerzos de la corriente llamada racionalismo fue dedicado a buscar argumentos racionales de la existencia de dios. Hay argumentos de esos para todos los gustos, cada gran pensador tiene los suyos.

Saludos.

Horrach dijo...

Una cosa es el ateísmo y otra 'los ateos españoles', que se notan vienen de tradición eclesiástica, pues no pueden reprimir su voluntad de monopolio moral e ideológico. Estos días en Madrid lo que se ha visto es un combate de doctrinas, de creencias, con Dios siempre como objeto triunfante, ya sea para afirmarlo como para negarlo. La única posición que deja a Dios fuera de plano, pues ni afirma ni niega, es el agnosticismo, que no suele caer en estas beligerancias.

Anónimo dijo...

La ciencia es metodo, evidencia contrastada y conclusiones que nos llevan a una verdad demostrable.No hacia una verdad absoluta,eso es dogma,fe. Absurdo es creer que una zarza te habla mientras hecha llamaradas a destajo.Sensato ,logico y razonable es SABER que eso no es algo que suelen hacer las zarzas en ningun caso.La ciencia lo puede demostrar sin que tengas que poner fe.
Entre los argumentos de los grandes pensadores y las evidencias cientificas,me quedo con lo segundo.Me da a mi que los racionalistas razonaban poco.
Eso es como lo del olmo y las peras.
Los agnosticos,Sr Horrach siempre me han parecido unos ateos...flojos.Un si,pero no.Un no pero si...Estoy segura que eso se arregla con los años y el que hoy es agnostico, mañana,si todo va bien,sera ateo casi seguro.
¿Beligerantes?,contra el absurdo y la estupidez,siempre que se de el caso.Es algo muy sano y recomendable.Pruebelo,le encantara.
Rosa

El Pez Martillo dijo...

Querido Horrach, usted ha sabido ver por dónde van mis tiros, y estoy básicamente de acuerdo con usted.

Rosa, la ciencia tiene sus limitaciones, accede a lo que ella puede acceder, dejando de lado todo lo que le queda fuera (y lo que es peor, pretendiendo que no está). Aunque no negaré la utilidad y avance de la ciencia (soy de ciencias y trabajo con ella), me parece empobrecedor quedarse sólo en ella, como si la experiencia humana fuera sólo científica.

El absurdo y la estupidez también son necesarios, aunque nos dé rabia.

Saludos.

J. José H. dijo...

El ateísmo es la negación de Dios, así pues no puede ser otra cosa que una reacción al teísmo y, dado que el teísmo católico ha sido déspota, su opción contraria no puede menos que defenderse.

El ateísmo no es ninguna explicación de nada, lo contrario que hacen los que creen en Dios, sino una actitud frente a la moral dominante. El ateísmo no es una filosofía ni un posicionamiento o actitud a priori; uno no se plantea "Dios no existe", si antes no se ha planteado la opción de su existencia. Por lo tanto no entiendo que andemos mal si el ateísmo es una actitud defensiva; si alguien le agrede, usted, ¿que hace?, ¿andar mal si se defiende? Que no se sienta usted agredido por el catolicismo, no significa que éste no sea beligerante.

El ateísmo no es dogmático, sino todo lo contrario; aunque pueda haber ateos que lo sean. La cuestión no está en si existe Dios o no, y tratar de imponer a los demás lo que uno crea, sino en impedir que la mayoría religiosa imponga su moral a quienes se toman su tiempo para pensar.

El Pez Martillo dijo...

Permítame que discrepe. El ateísmo es negación de dios de entrada (por eso digo que es un teísmo negativo), de él se puede y debe derivar toda una forma de vida y de ver el mundo (de moral, también). Si no, no vale para nada. Por eso no le veo diferencia de base con la religión (una creencia de base, y luego, según sea esa creencia, todo un "proyecto"). Y por eso digo que me parece que se va mal si sólo se queda en ese plano defensivo o reactivo (en definitiva, es un ir a remolque de esos demás de los que uno se defiende, en lugar de hacer el propio camino). Por supuesto, escoger un camino implica defenderlo de lo que se percibe como agresión, eso no lo discuto, y es evidente, lo que no me acaba de cuadrar es que se quede sólo en eso.

Y usted mismo lo dice, que puede que haya ateos dogmáticos (e intransigentes, añadiría yo, que es lo que molesta más), y por ahí iba mi breve reflexión, que se resume en que hace falta dar un paso atrás y hacer un poco de autocrítica y saber analizarse, para no caer en actitudes que veo por ahí y no me gustan nada.

J. José H. dijo...

Bien, veo que es posible entender el ateísmo desde posiciones muy diferentes. Mi ateísmo no es una forma de entender la vida, por eso mismo no tendría el menor inconveniente en dejar de serlo porque la inexistencia de teistas lo hiciera innecesario.

Y si el número de fascistas fuese tan grande como para suponer un peligro serio para la democracia europea, me definiría como antifascista.

Yo no planifico mi verdad, sino que me la voy encontrando a medida que vivo, y ésta no es inamovible, y sí es relativa, y durará como tal, mientras me sea útil para comprender mi entorno y mi propia naturaleza.

Me defino como nihilista, y esto tampoco es una filosofía, sino un posicionamiento frente a la realidad social establecida. No creo en ninguna verdad, como única y verdadera o absoluta. Sólo creo en la necesidad de vivir y lo que ello implica, el llegar a unas formas de convivencia en las que los minoritarios también tengamos espacio para ser y estar.

Cierto es que hay ateos que lo entienden como una verdad absoluta; pero allá cada cual con lo que defienden. El ateísmo no es un partido, ni una ideología, ni una moral, ni un código; yo, sólo puedo entenderlo como una negación, del sin sentido, en nombre de la razón. No tenemos ni idea de lo que desconocemos, pero está claro que a Dios lo hemos inventado los humanos para explicar la realidad, desde lo que conocíamos y teníamos a mano.

No veo que el ateísmo retroceda, sí veo que retroceden las sociedades, por miedo, por las crisis, y aumenta el conservadurismo, por lo mismo. Que todo esto traerá mucho sufrimiento, en especial a los más vulnerables, y que los intereses se verán enfrentados, aumentando los disturbios y desordenes.

Desde luego que no es inevitable tomar partido y mancharse las manos, y equivocarse; pero, personalmente, entiendo que la neutralidad es la posición menos interesante.

El Pez Martillo dijo...

Sólo una aclaración, lo del paso atrás no es un batirse en retirada, ni un acobardarse, ni tampoco una neutralidad acomodaticia. No es un paso atrás respecto a las otras opciones, sino respecto a sí mismo. Precisamente por el alto componente de racionalidad que tiene, debe pararse a reflexionar y evitar caer en energumenismos irracionales y huidas hacia adelante (algo en lo que temo que algunos caen). Las batallas exigen una estrategia, y no siempre vale cualquier cosa.

Saludos.

Horrach dijo...

Rosa, precisamente ese tonillo suyto de pretendida superioridad y paternalismo es lo que provoca creerse en posesión de la verdad absoluta. Usted misma me pone el ejemplo, diciéndome lo que servidor pensará en un futuro, cuando haya dejado los pañales y entre en edades delicadas como la suya.

En cuanto a su burda comparación entre ciencia y religión, por lo que tengo visto, me parece que pocos católicos creen en sentido literal las historias de la Biblia (alguno habrá, pero dudo que sean mayoría). La ciencia, señora mía, trata de lo empírico, pero no profundiza en las condiciones de posibilidad de éste, de manera que el problema es cuando trata de convertir en permanente lo que probablemente no sea más que un paso que será superado en breve (fíjese en la cantidad de teorías científicas que han ido dejándose de lado con el tiempo: todas pretendían tener la verdad empírica absoluta, y ya ve).

saludos cordiales

Horrach dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Horrach dijo...

J. José H, yo lo veo de forma diferente: ateo y creyente se igualan cuando parten de la premisa de que no se debe REFLEXIONAR sobre la existencia de algo superior (llamarlo Dios es un reduccionismo). Desde una posición agnóstica no se afirma nada, pero se tiene más sensibilidad por el hecho de plantear este tipo de cuestiones metafísicas, aun sabiendo que no tienen solución posible. El ateo no quiere saber nada de reflexiones sobre ello, porque está tan apegado a lo empírico que no entiende qué sentido tiene todo esto. Y el creyente tampoco quiere que se líe el tema porque ya tiene a Dios de su lado...

saludos

J. José H. dijo...

Acepto, Horrach, el planteamiento, si de lo que hablamos es de Dios, no así del desconocimiento inmenso de cuanto no logramos abarcar, pues no hay nada más interesante y motivador que el misterio; pero, claro está, con un mínimo de seriedad, porque si no la propia inteligencia, por pequeña que esta sea, si se la tiene en consideración, impediría disfrutar de tal exploración.

Entiendo que el agnosticismo quiera tener en cuenta todas las opciones, ya sea por respeto o rigurosidad; pero los ateos (debería hablar por mí nada más, pero bueno…) eliminamos del problema (comprender la naturaleza de la realidad) aquellos elementos, cuyas probabilidades de ser inútiles para la comprensión del mismo son muy altas.

Basar el conocimiento en la evidencia experimental, no incapacita para la emocionalidad o la creatividad. En estos momentos, difícilmente ninguna religión puede superar en imaginación y creatividad a la ciencia.

Anónimo dijo...

Sr pez.Cuando saque el perro a pasear,hagame un favor.Pongale el bozal.
¿Se puede ser mas maleducado y misogino?.No es mi culpa si no capto mi ironia y tono jocoso.Igual tiene algo del sindrome Asperger,se lo tendria que mirar.Eso o como bien lo definio una mujer en su blog,no es mas que un paleto con infulas de intelectual.
Saludos.Rosa

El Pez Martillo dijo...

¿Que la religión no supera a la ciencia en imaginación y creatividad? La religión ha creado a los dioses, la ciencia aún no ha llegado a eso... Fuera bromas, cada una tiene sus cosas, no conviene olvidar el enorme abanico de mitos y cuentos que las distintas religiones nos han legado, que, dioses a parte, son todo un compendio de psicología humana.

El Pez Martillo dijo...

Rosa, no he detectado ningún perro (con bozal o sin, y ni mucho menos lo he sacado a pasear), ni tonos jocosos, ni misoginia ni mala educación. Mi no entender.

J. José H. dijo...

No voy a negar su legado literario; pero vasta con echar una ojeada al Gato de Schrödinger, el entrelazamiento cuántico, la teoría de cuerdas, los universos paralelos, o lo que nos espera en materia de ingeniería genética, inteligencia artificial, etc, etc, etc; para darnos cuenta de lo lejos que puede llegar la mente humana en el conocimiento de la naturaleza, sin dejar de ser serios.

El Pez Martillo dijo...

Por supuesto, no lo vamos a negar.

Horrach dijo...

Vaya, qué pena: esta señora tan manifiestamente mejorable lee mi blog con lupa. Nada deprime más que escribir para cultivar taras ajenas...

Horrach dijo...

J. José, recupero algo que ha dicho el amigo Pez: en los textos de las religiones hay un contenido fascinante. Evidentemente el modo de leerlos no puede ser el de la 'verdad revelada', pero tienen mucha miga si los vemos como aquellos intentos de entender el hombre y el sentido del mundo. Desestimar eso sería como excluir a la poesía porque tiene como referencia vaguedades incontrastables empíricamente.

saludos

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