miércoles, 21 de octubre de 2009

Les Verges


Hoy es Santa Úrsula, dia de les verges (las vírgenes) aquí en Mallorca, objeto de una de esas tradiciones que languidecen y se pierden (al menos en Palma, en los pueblos puede que aún se haga, aunque me temo que menos). En la noche del 20 al 21 de octubre, era costumbre en Mallorca que los jóvenes fueran a rondar a las muchachas. Ellas (sus familias), a cambio, agradecían las canciones que se les cantaban con buñuelos de viento (bunyols de vent) y con algún licor. La ronda, como es evidente, se iba calentando a medida que iba pasando la noche, con el alcohol ejerciendo su tiranía.

En esta noche, hace no tantos años, era frecuente oír a los grupos de jóvenes con sus serenatas por aquí y por allá. Pero ya ni recuerdo la última vez en que las oí. De hecho, servidor cumplió en su momento con la tradición, y en más de una ocasión acudió a rondar a algunas mozas mallorquinas (en una ocasión acabamos en el barrio chino cantándole a las prostitutas, que vírgenes no eran, pero también merecían que les cantaran los clavelitos). Claro que ahora las cosas son más directas y al grano. Y con la facilidad, han perdido parte de su encanto.

Menos mal que hay una costumbre que se mantiene. La tradición dice que el día de hoy es ventoso y frío, y en ello estamos, en alerta por fuertes vientos... Para compensar, les dejo con uno de los temas que contituyó un momento álgido en mis correrías nocturnas de rondador, pretendiendo enamorar a ses al.lotes, y cosechando fracasos (no tanto por la canción, que bonita es, sino por la interpretación, de las que harían huir al mismísimo diablo):



Al menos reconozcan el mérito de no limitarnos al clásico repertorio de tuna, con sus clavelitos, perjúmenes y demás cursilerías. Además, no íbamos a cantarle a la que nos quitaba el sueño lo mismo que le habíamos cantado a las putas...

4 comentarios:

Dani dijo...

Ah, qué tiempos, amigo pez... Es verdad que hace ya tiempo que no se escucha a las tunas por las calles. Será cuestión de enfundarse la capa y salir para recordar viejos tiempos :D

El Pez Martillo dijo...

Sí, qué tiempos. Lo divertido de todo aquello era quedar para ensayar y el cachondeíto que se montaba. Y luego, claro está, los buñuelos y las mozas. La capa no sé si nos la enfundamos, pero la botella de anís no nos la podemos dejar. ¿cuándo quedamos para vaciar una?.

PENSADORA dijo...

JEJEJE! pues una pena que se pierda semejante tradición, tan encantadora.

Aquí las rondas a las mozas ya hace tiempo que no se hacen y en los pueblos sólo quedan los resquicios para los días de fiesta, y sólo para la fiesta mayor.

También habrá que admitir que es complicado hacer una ronda por el interfono de la moza en cuestión, a ver si se va a poner todo el edificio a corear los clavelitos... aunque... mirándolo bien, se podría liar una buena fiesta. ¿por qué no? igual le pido a mi mozo que se moje a ver qué pasa... jejeje ... ¡pobre!.

Por cierto, ¿no quería usted otoño? ¡pues toma dos tazas!. Aquí ya hemos sacado los neoprenos y las aletas de bucear porque a este paso...

Saludicos!

El Pez Martillo dijo...

La verdad, querida Pensadora, es que al tercer grupo de adolescentes que berreaba cerca de casa ya daban ganas de tirarles el cubo de agua. Menos mal que sólo era una vez al año. Y no se crea usted que era por el interfono, era como se tienen que hacer estas cosas: de calle a balcón (lo divertido era cuando las pillábamos en pijama, aquéllo si que tenía encanto).

Sí, sí, quería otoño, así es como lo quería. Hace una bonita tarde-noche ventosa y lluviosa (pero no fría). El temporal es precioso (esta mañana mi coche se ha salpicado de mar en el paseo marítimo delante de la catedral).

Saludos.

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