jueves, 31 de diciembre de 2009

Predicciones de año nuevo


Por estas fechas siempre hay cierta prensa que consulta a los adivinos para que les hagan predicciones de cara al nuevo año que ha de comenzar. Lo curioso y sorprendente es que nunca se dediquen a revisar las predicciones del año anterior a ver si fueron acertadas o no. Y más sorprendente aún es que nadie se acuerde de lo predicho ni se moleste en comprobarlo (ni, ya puestos, en reclamar que se compruebe). Tal vez, sólo tal vez, es un signo de lo mucho que al personal le preocupan estos asuntos, a pesar de lo populares que son los adivinos, horóscopos y demás, en realidad reducidos a un mero juego folklorista (muy lucrativo por otra parte).

Sea como fuere, yo me quedo con la porra que hacen en el blog Vicisitud y Sordidez, donde intentan adivinar qué personajes famosos morirán en el próximo año. Puestos a jugar, juguemos fuerte. Del 2009, los personajes que más gente nombró fueron Patrick Swayze, Francisco Ayala y Antonio Vega. Claro que era apostar por caballos ganadores. Pero también lo era apostar por Fraga, Carrillo, Fidel Castro, DiStefano o la Duquesa de Alba, y se empeñan en seguir vivos. No es importante y tiene mala leche, y por eso me gusta la iniciativa.

En el terreno personal, la única predicción que voy a hacer, por cercana y acertada, es que entraré en el nuevo año con un pequeño ataque de vértigo (por culpa de la Wii) y que a las 8 de la mañana entro a trabajar, y que para desquitarme, me acercaré al Bluesville a ver a los Wonderbrass (que, por cierto, tienen nuevo espectáculo, y ya estoy tardando en hablar de él) Espero que ustedes lo tengan mejor.

martes, 29 de diciembre de 2009

De Mandriva a Ubuntu

Así luce mi escritorio

Hace unas semanas cantaba las maravillas de la nueva versión de Madriva y lo contento que estaba con ella. Pues debo desdecirme. Mis continuas batallas con el ordenador para exprimirlo al máximo (esta vez, lo confieso, se trataba de instalarle un juego), me hicieron darme cuenta de que no era tan versátil como yo creía. Entonces decidí probar con Ubuntu 9.10. Antes era la distribución que usaba, pero cada nueva versión me daba unos problemas terribles, sobre todo a la hora de configurar la tarjeta wi-fi (tengo mala suerte con la tecnología, y siempre me surgen problemas de alguna clase). Al final lograba que el aparato la reconociera y la hacía funcionar, pero eso me costaba varios días de dedicación a la línea de comandos. Y sí, he aprendido mucho con ello, pero era un coñazo.

Bajé la imagen .iso de la web de ubuntu (tranquilos, es gratis), la grabé, y la puse a instalar. En menos de media hora lo tenía todo listo. Y, milagro!!! Todo bien configurado y sin problemas, con wi-fi y toda la pesaca. Incluso la tarjeta gráfica estaba perfecta y podía usar toda una serie de efectos chulos que hasta el momento no había logrado hacer funcionar. En fin, que estoy más feliz que una perdiz con Ubuntu. Y si a alguien le interesa, no, no logré jugar al juego ese, pero casi mejor, que estos inventos del diablo te sorben el coco y te quitan mucho tiempo, y uno no está para perderlo matando orcos.

He dicho.

sábado, 26 de diciembre de 2009

¿Alguna pregunta más?


Existe entre buena parte de los sanitarios la tendencia a mirar mal a la gente que hace preguntas. En parte por paternalismo y en parte por soberbia, los pacientes y/o familiares que preguntan las cosas (sobre las medicaciones que se administran, las técnicas que realizamos, los aparatos...) resultan incómodos. Impera en ello una visión "chamánica" de la medicina, como si los encargados de tratar y cuidar a los enfermos fuéramos poseedores de un ancestral secreto que, por el bien de los pacientes, no deben saber. Es más, que es mejor que no sepan, pues así funcionan mejor nuestros rituales.

Ante esto, nos escudamos en la petulancia: "total, si no van a entender lo que les expliquemos". Y no nos damos cuenta de que en el fondo, lo que buscan al preguntar es controlar un poco la situación (en un hospital se está muy a merced del personal y en una situación de incertidumbre, y acallar la curiosidad y las dudas ayuda a minimizarla un poco). La clave está en ponernos a su altura e informar de un modo que puedan entendernos, comprendiendo que no estamos ante un colega (algo que muy a menudo se hace, se les suelta una parrafada muy técnica, demostrando lo mucho que sabemos, pero sin aclararles nada).

Ciertamente, hay quien se puede poner muy pesado con el tema de las preguntas, consultando cualquier pormenor. Y también ocurre que se les ocurren cuestiones en las que los profesionales nunca habíamos caído. Este es el peligro (e intuyo que la causa última de lo poco que nos gustan las preguntas), que al responder nos vean titubear, o que uno diga una cosa y otro diga otra distinta (porque a veces se tiende a preguntar lo mismo a varias personas), contribuyendo al aumento de la ansiedad. Pero eso son los riesgos que se corren al preguntar, porque como a veces digo: "si preguntas, corres el riesgo de que te respondan".

miércoles, 23 de diciembre de 2009

La atmosfera del libro


Casi de un dia para otro han surgido unos aparatos electronicos que pretenden sustituir a los libros. Y tambien han aparecido las discusiones en torno al futuro del negocio editorial (la topica discusion en torno a las nuevas tecnologias: si significan la muerte de las viejas). Acto seguido, los compradores, con esa compulsividad tan nuestra. De pronto descubro al personal enfrascado en discusiones acerca de los formatos idoneos, de precios, como si su vida fuera en ello.

Puede que con el tiempo ocurra que estos dispositivos se hagan mayoritarios, y que los libros salgan en formatos electronicos y no los podamos adquirir de otro modo, obligandonos a adaptarnos a la novedad. Pero por ahora no lograran igualar todo eso que acompaña a los libros: el olor del papel nuevo, de la tinta, el crujir de las paginas, el color amarillento que el tiempo le imprime al papel... la atmosfera y el ceremonial que envuelven al libro, algo que va mas alla del contenido. Porque leer es algo mas que descifrar las palabras. Es sumergirse en el texto, hacerlo nuestro de algun modo, y ello requiere un ambiente que Gutenberg logro de manera magistral. Tanto, que cuesta imaginar que la nueva atmosfera que los nuevos aparatos traen consigo (porque es innegable que ellos tambien tienen su "contorno") supere a la vieja forma de leer. Porque en el fondo, no es solo un cambio de formato, sino que tal vez este cambiando la lectura misma.

PD: ruego disculpen la ausencia de acentos, pero la "inspiracion" me ha llegado junto a un ordenador mal configurado en el que me ha resultado imposible que salgan como deberian

lunes, 21 de diciembre de 2009

Conversación de sobremesa


Mi padre a mí: "Vuestra generación va a acabar con las tradiciones. No creéis en nada"
Yo a mi padre: "Tendremos suerte si podemos llegar a hacerlo, porque de momento, la generación que está arruinando el mundo es la vuestra".

domingo, 20 de diciembre de 2009

Loquillo. Memoria de jóvenes airados

El principal mérito de este videoclip es devolvernos toda una serie de rostros de la época de oro del baloncesto español, de cuando este deporte trataba de tú a tú al fútbol (algo que no han logrado los Gasol y compañía, con su NBA y sus títulos), y que hicieron que servidor también jugara en el equipo del colegio (hasta que me seleccionaron para el equipo titular, entonces lo dejé). En fin, nostalgia prenavideña.

martes, 15 de diciembre de 2009

Maquiavélico Kiliedro

La retórica de artistas y teóricos ha acabado calando en nosotros y tendemos a pensar que las creaciones humanas son fruto de intuiciones geniales, de raptos de inspiración y de esoterismos varios. Pero en realidad, si bien a veces es cierto, sorprenden las peregrinas razones que han movido a los hombres a poner en marchas las más grandes empresas y a elaborar las más excelsas obras de arte. Uno de estos casos en los que las razones prácticas se superponen a las consideraciones más elevadas es el de Nicolás Maquiavelo (1469-1529), quien escribió algunas de sus obras bien por encargo o bien para resolver algunos problemas en los que andaba metido.

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lunes, 14 de diciembre de 2009

Por el bien de la religión: saquémosla de las aulas


No me gusta meterme en los temas más candentes de la actualidad, no al menos de forma directa, pero hoy voy a entrar en uno de esos pseudodebates teledirigidos en que nos meten para entretenernos y justificar sueldos. He escogido el de la retirada de los crucifijos de las escuelas, y lo haré con una sencilla reflexión.

Alguien bien conocedor del tema me dijo hace muchos años que los colegios religiosos son la mayor cantera de ateos. Servidor, que fue a uno de ellos (un concertado de esos de titularidad de la iglesia, pero en la que apenas había un par de curas dando clases), puede corroborarlo: apenas sé de algún creyente (que lo diga así, con todas las letras, como han de decirse estas cosas) entre mis viejos compañeros. Se dirá que es el signo de los tiempos, y que ocurre en todas partes. Es posible, pero los conocidos que se dicen creyentes fueron a colegios no religiosos, en una desproporción curiosa (no es algo que me saque ahora de la manga, sino que viene llamándome la atención casi desde que me dijeron lo de las canteras de ateos).

Así pues, metidos en esta histeria del bote pronto y de la víscera en que estamos, sólo vemos la parte gravosa de los asuntos. Y sí, es cierto, retirar los crucifijos es algo que puede chocar y ofender a muchísima gente, pero tal vez se gane mucho más de lo que se pierda. Por establecer una analogía, es como negarse a que te operen de algo que te puede matar esgrimiendo la razón de que el posoperatorio es duro. Pues sí, es duro, pero la alternativa es la muerte.

Para terminar, una reflexión que hizo una vez uno de esos curas que me dieron clase. Decía que el mundo está demasiado lleno de cruces, que parece un cementerio, y que los cementerios son para los muertos. Él reivindicaba la vida y decía que menos cruces y más fe. Porque no nos hace más cristianos ni más creyentes el tener más cruces que nadie. Es más, me atreveré a citar los Evangelios:

Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. «Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. «Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. -6.16-18
Mt, 1-6, 16-18

domingo, 13 de diciembre de 2009

Bloostock

En la habitual entrada musical de los domingo, voy a hacer un poco de propaganda al grupo de un viejo amigo. Se llaman Bloostock, están empezando, y hace unos días dieron su primer concierto en palma, en el bar Exit. Son un grupo de amigos que se han juntado para tocar las canciones que más les gustan, y lo hacen con soltura. A la pequeña audiencia que allí nos congregamos (porque el local es pequeño, no porque fuera poca gente) nos regalaron buenos momentos de rock setentero y buen blues-rock. Por allí pasaron Clapton, BB king, Hendrix, Deep Purple y unos cuantos más. Puede que me deje llevar por la philía, o porque la mayoría de canciones que tocaron están entre mis favoritas, pero el caso es que disfruté más de lo que esperaba antes de entrar. Y eso es de agradecer, y por eso les hago esta entrada/publicidad/homenaje.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Calientapollas al teléfono


Con las compañías telefónicas y de internet, esas que nos acosan día sí y día también llamándonos para ofrecernos el oro y el moro, me vuelvo un calientapollas. Escucho sus ofertas, les doy coba, les hago preguntas... Hago que pierdan el tiempo. Y cuando llega el momento de definirse, de dar el consentimiento, les lanzo mi negativa. Entonces se ponen a preguntar ellos, que si porqué no, que si no quiero la maravilla que me ofrecen... y yo que no, que no y que no. y se tienen que largar con el rabo entre las piernas (no todos, que el otro día me insultaron). Y yo feliz con mi pequeña (pequeñísima, minúscula, ridícula) venganza.

jueves, 10 de diciembre de 2009

La estela


El otro día me enteré de que Jünger estuvo en Mallorca. Lo leí en este artículo. Estuvo en la zona norte de la isla (Pollença, Alcúdia, Formentor...), aunque también visitó Palma. De pronto, mi visión cambia, y me entran las ansias de visitar esa zona, a la que he ido más bien poco. Por si queda algo de su estela, y así, del mismo modo que la estela de un cometa provoca lluvias de asteroides al cruzarse con la Tierra, su estela me provoque a mí una lluvia de ideas.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Volver a Maquiavelo


En tiempos de confusión política, hay que volver a Maquiavelo. Para muchos el modelo a seguir en asuntos políticos es el anglosajón Barroco (Hobbes, Locke) y francés de la Ilustración (Rousseau, Montesquieu...). Yo me decanto por el Renacimiento italiano (con un ojo puesto en los Países Bajos de la misma época), por la virtú, por el juego de azar e inteligencia, por el nadar y guardar la ropa. Por, en definitiva, la intemperie y el saber que no todo es razonable.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Los artistas, neoludistas


A principios del siglo XIX, en plena explosión del progreso fraguado por la revolución industrial surgió un movimiento obrero conocido como ludismo (de Ned Ludd, su creador). En líneas generales, se trataba de oponerse a todo avance técnico, puesto que consideraban que las máquinas perjudicaban al obrero y a su trabajo. Sus acciones eran contundentes: se dedicaban a irrumpir en las fábricas y destrozar la maquinaria. Este movimiento duró poco, apenas un par de décadas, pero puso sobre la mesa el recelo que todo avance revolucionario produce.

Ahora, dos siglos después, y metidos de lleno en otra revolución, la informática, se habla de neoludismo. El recelo va dirigdo a Internet y las nuevas tecnologías, que son vistas como el peligro de nuestro tiempo. Si en el XIX las posturas ludistas fueron más bien minoritarias, en el XXI nos hallamos con potentes grupos de presión que, al menos de forma parcial, adoptan posiciones cercanas al ludismo. Me estoy refiriendo, por si no lo han captado, a nuestros queridos y nunca bien ponderados (eso creen ellos) músicos y cineastas, y a sus pretensiones de afrontar por las bravas (cierres de webs, cortes de internet a usuarios...). Lo más llamativo es que parecen creer que la industria y sus actividades van unidas, cuando en realidad es una unión circunstancial. Así, dicen que si se acaba la industria, su arte muere. Y aunque malvadamente, deseamos que sea verdad (más que nada para que dejen de dar la lata), lo cierto es que llegan a dar lástima (si es que se creen lo que dicen). Porque ciertamente, la cuestión de los derechos de autor está sometida a una fuerte presión desde la red y las posibilidades que nos brinda. Pero me parece que enquistarse en intentar mantener el esquema decimonónico (porque el tema de la autoría, tal y como la conocemos nosotros y aquí, viene de finales del XIX) que hace aguas por todos los lados no es la actitud más adecuada. Lo que creo que habría que hacer es ver cómo puede adaptarse el tema de los autores a los nuevos tiempos (tarea nada fácil, es verdad).

Lo triste es que parece que los gobiernos, desorientados como están (a veces llego a pensar que en los últimos años la desorientación es inherente a los gobiernos, que también se mantienen en un esquema rancio sobrepasado hace tiempo por la realidad), les siguen el juego. y en esta tesitura, no se me ocurre otra cosa que pensar en otra teoría decimonónica que sí que sigue vigente: esa de que sobreviven los que se adaptan a los cambios en el ambiente. Lo que pasa es que hay cambios tan enormes que son más bien cataclismos, y sólo muy pocos pueden adaptarse a ellos y al precio de un enorme esfuerzo. Y claro, me temo que ahí está el problema, en el esfuerzo, que como siempre son otros los que han de hacerlo, y como siempre suele ser el ciudadano (que así, en abstracto, no tiene cara y es fácil de machacar).

jueves, 3 de diciembre de 2009

Amistades perdidas, reencontradas y olvidables


Por unas cosas u otras, algunos amigos se pierden. La vida te va separando de sus caminos, y cuando quieres darte cuenta, tu amigo, sin que haya pasado nada digno de mención, se ha convertido en un extraño. Pero hete aquí que, un buen día, te reencuentras con ellos (a veces a través de otros viejos amigos comunes con los que sí se mantiene cierta relación), y es como si el paréntesis no hubiera existido. El velo de la extrañeza ha caído. Y te preguntas que cómo es posible que hayan pasado tantos años casi sin acordarte de esa persona.

Otras veces ocurre que mantienes contacto con alguien con quien sientes que hay poca cosa que te une. Alguien de quien podrías prescindir totalmente. Pero que, vaya usted a saber porqué (costumbre, comodidad...), no acabas de desprender de tu vida.

Finalmente, están los que están lejos (no sólo físicamente), pero a los que se siente cerca, que se sabe que están ahí, y con los cuales una llamada esporádica, un mail de tanto en tanto, una felicitación de compromiso, basta para renovar los votos de la amistad, para confirmar que sí, que siguen ahí, a mano.

martes, 1 de diciembre de 2009

Signos del fin de los tiempos (I): Los vampiros ya no son vampiros


Permítanme que inicie una nueva serie dentro de este blog, dedicada a los signos precursores del cataclismo que se avecina. Perdonen el tono apocalíptico, pero es que hace ya tiempo que mi pesimismo respecto al ser humano y sus comportamientos crece de forma imparable, al mismo ritmo que mi esperanza decae. Pero se me tranquilicen, que no voy a hablar de guerras, ni de hambre ni de enfermedad (eso lo dejamos para los agoreros religiosos, directores de cine, escritores y todos los que se salvarán al final). Ojalá sea esto un ejercicio más de decadentismo fin-de-siècle sin mayores consecuencias, pero convengamos en que, de haber un fin de los tiempos, vendrá con estos signos, sin grandes manifestaciones ni fuegos artificiales. Posiblemente el mundo se acabe y no nos enteremos (o, quién sabe, a lo mejor se ha acabado ya). Vamos allá.

El otro día tuve que soportar unos minutos de la infame Crepúsculo, basada en la ¿novela? homónima (que, como no podía ser de otro modo en estos tiempos, forma parte de una n-logía, porque ya no se saben escribir los libros de una vez, sino que hay que estirar el filón hasta la extenuación). La historia es sencilla y muy masticada ya: una historia de amor prohibida. En esta ocasión, entre una dulce jovencita y un vampiro (sí, otra vez la señorita que se enamora del malote). Pero un vampiro rebonico: un emometrosexual que no asusta a nadie.

Las historias acerca de vampiros (en genérico, entidades que se alimentan de la energía vital de otros) existen desde la noche de los tiempos, casi todas las culturas tienen seres parecidos. Pero la que todos tenemos en mente es la procedente del este de Europa, de la que se nutrió Bram Stoker para su Drácula. Aunque se trata de una obra maestra, con él empezó el declive de los vampiros, al pasar del folklore, de ser algo en lo que la gente creía, a ser un personaje de ficción más. Al menos aquí todavía era terrorífico el tema del vampirismo. Pero poco a poco, a medida que los tiempos se han ido ablandando, los vampiros han ido degenerando, pasando de seres brutales y seductores (de un erotismo evidente, precisamente a causa de su brutalidad y salvajismo) a unos inanes y bellos seres (nótese el cambio, antes la seducción venía del bestialismo, ahora de la simplona belleza estética). Tanto, que incluso ya tienen sentimientos "bellos". No es que no tuvieran sentimientos, pero antes eran de rabia y odio, así como ciertos conflictos interiores más edificantes que el amor adolescente del que ahora hacen gala.

El punto de inflexión definitivo lo puso Anne Rice con su Entrevista con el vampiro, y desde entonces, cuesta abajo y sin frenos. Porque aunque en el fondo todos buscan vender y sacar unas perras, lo triste es que se vaya a tiro fijo: a los jovenzuelos, que no tienen más criterio que el de dejarse llevar por una cara bonita. Y lo peor es que hombres y mujeres hechos y derechos se presten al juego. Pero bueno, mientras a mi me dejen con mi querido (pero no entrañable) Nosferatu, que hagan lo que les venga en gana. Eso sí, que no digan que les he avisado.

sábado, 28 de noviembre de 2009

La mirada de Kafka


Ayer por la tarde asistí a una mesa redonda sobre blogs. Como espectador. El lugar, uno de mis refugios palmesanos, la librería-bar Literanta. Entre los participantes, dos colegas blogueros y filosoferos: Horrach y el Rabino Satánico. Más allá de ir a arropar a los amiguetes en un acto público, me interesaba el asunto en la medida que soy bloguero. Así, Heineken en mano, me dispuse a atenderr a sus reflexiones, anécdotas y ocurrencias en torno a las preguntas que el moderador planteaba. Hasta que crucé la mirada con Kafka. No es un recurso para adornar el texto, literalmente crucé mi mirada con él.

La zona de bar de Literanta está decorada con retratos de escritores. Allí se reúnen, en silenciosa tertulia, Valle Inclán, Robert Graves, Proust, Camus, Hemingway... En una de las paredes, se pueden contemplar sus firmas y las de muchos más. Entre los retratos está el de Kafka (en concreto, el mismo que ilustra la entrada). Y ayer lo tenía delante de mí, a la altura de mis ojos. Cuando me di cuenta, me quedé un rato escrutando esos ojillos negros, que parecían estar apelándome, como en esos cuadros que parece que los ojos te siguen. Desde entonces, no pude evitar el mirarle de tanto en tanto, de buscar su mirada, abstrayéndome incluso de lo que en la sala ocurría. Por momentos, sólo estábamos yo y esa mirada intensa, que parecía estar examinándome. O mejor, sólo esos ojos, hipnóticos, turbadores, inquisidores.

Menos mal que contaba con el antídoto perfecto al otro lado del retrato, que evitó que Kafka me abdujera: una morena minifaldera con tirantes.

martes, 24 de noviembre de 2009

Enfermo y pletórico


Como hipocondríaco moderado que soy, tengo una conciencia muy clara de la presencia de la parca que está ahí, presta a cortar el hilo de mi vida en cualquier momento. Es algo con lo que se aprende a convivir, hasta que, por cualquier cosa, el equilibrio se pierde. Lo curioso es que esa angustia desaparece cuando los males dejan de ser imaginarios. Toda la vida preocupado por estar enfermo, y cuando más tranquilo estoy es cuando realmente lo estoy. Incluso llego a experimentar una cierta sensación de plenitud si padezco un ligero malestar (trancazo, resaca...). Entonces puedo llegar a creerme capaz de afrontar lo que sea (no solo a nivel de salud). Algo que, desde luego, no pensaría estando "sano".

lunes, 23 de noviembre de 2009

Canciones largas


Siempre he sentido curiosidad por las canciones largas. Nada del estereotipo de los tres-cuatro minutos para la radiofórmula. Canciones eternas, esas son las que hacen falta para combatir la rapidez de nuestro mundo. En mi caso particular, y con mis arbitrarios criterios de selección (algún día debo hablar de ellos, porque son dignos de psicoanalizar), que una canción sea larga basta para que me guste. Cuanto más, mejor. Eso curte el oído, y la paciencia.

La más larga que tengo en mi extensa discografía es Amarok, de Mike Oldfield, que se las apañó para que durara 60 minutos exactos (ni un segundo más ni uno menos). Pero me he puesto a buscar y resulta que hay piezas más largas (pocas). En esta lista aparecen algunas de las canciones que pasan del cuarto de hora, y me ha sorprendido (gratamente), saber que la pieza más larga tiene una duración de ¡¡siete horas!!. Intentaré conseguirla y, cuando tenga algún día libre, la escucho y les cuento qué tal.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Pulgares

¿A qué viene esa estúpida manía de levantar el pulgar en las fotos poniendo la mejor sonrisa profidén, esa que te hace perder varios puntos de tu CI? Algunos deportistas lo pusieron de moda, y claro, muchos son los que se dedican a ello, como si así se les quedara algo del psuedocarisma o la pseudofuerza de las estrellas del momento, y no ven que en realidad lo que les queda es la tontería.

A todos ellos les dedico mi pulgar (con su fea cicatriz y todo, la cual me hice el día que cumplí un año):

jueves, 19 de noviembre de 2009

Los chistes y la seguridad nacional


Siempre he pensado que el humor es algo muy serio, que no es una ligereza cualquiera y que en realidad dice mucho de nosotros. Y como ya he dicho en alguna ocasión, echo de menos algo así como una "teoría (seria) del humor". Pues bien, a modo de confirmación, me he enterado de que algunos servicios secretos se dedican a recopilar y a seguir las modas de los chistes de los demás países (amigos y enemigos). Al parecer, son un perfecto barómetro de las preocupaciones de los pueblos, de sus anhelos, de todo lo que les merece respeto y desprecio. Así pueden conocerlos mejor y evaluar lo que se mueve en su seno, con vistas a posibles intervenciones.

Imagino hordas de funcionarios escrutando chistes, leyendo entre líneas, psicoanalizándolos. Puede que algunos les hagan gracia, pero no los imagino riéndose. Y quién sabe, a lo mejor acaban introduciendo los chascarrillos del enemigo dentro de sus sociedades, en una rara ósmosis humorística. Y entiendo el porqué de esa carencia de estudios sobre el sentido del sentido del humor. Existen, pero son documentos secretos, clasificados por ser de suma importancia para la seguridad nacional.

martes, 17 de noviembre de 2009

Kiliedro: Blas de Lezo


Hagamos un ejercicio de memoria histórica. O de descubrimiento, porque el personaje y los hechos que se van a relatar a continuación son más bien poco conocidos en esta desgraciada, desagradecida y miserable España, a pesar de ser uno de los episodios más importantes de nuestra historia particular y de la historia militar en general. El protagonista fue el guipuzcoano Blas de Lezo y Olavarrieta, nacido en 1689, almirante de la marina española.

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lunes, 16 de noviembre de 2009

Emociones beodas postbodorrio

Madrugada del sábado. Regresando de una boda en el autocar que los novios dispusieron para los vagos que nos da pereza conducir más de diez kilómetros seguidos. Los pocos que allí íbamos, cabeceábamos. Yo sin dormir, pero relajándome. El conductor llevaba una de esas insufribles emisoras de radio que tanto abundan en el dial (¿cadena dial, kiss fm, onda melodía...?, es todo más o menos lo mismo) a un volumen considerable. A nadie parecía importarle. A mi tampoco, a esas horas y cargadito de alcohol y alegrías varias (por los novios, por algunos reencuentros felices), todo me resbalaba. De pronto, sonó una de las canciones que, vaya usted a saber porqué, más me toca la fibra sensible:



No debería contarlo, y sin embargo confesaré que dejé escapar una lágrima. Lo que no sé decir es si fue de felicidad o de tristeza. Le echaremos la culpa a la bebida.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Lady Dottie & The Diamonds. I ain't mad at ya.

Nunca había oído hablar del "Hard Soul", un estilo que se supone que es una vuelta de rosca al Soul en lo que a potencia se refiere. Aunque esta denominación parece apuntar a un nuevo estilo, la verdad es que no suena a nuevo. Pero me gusta. Sobre todo por la curiosidad de que es una señora de 66 años la que nos da el chute de energía (al estilo de Tina Turner cuando era joven).


sábado, 14 de noviembre de 2009

Exvotos


Uno de los lugares más sobrecogedores en los que he podido estar es en cualquier sala de exvotos de cualquier iglesia. Sólo he estado en unas pocas, pero no puedo olvidar ninguna de ellas. Se supone que los exvotos son muestras de gratitud ante la intercesión de algún santo en accidentes o enfermedades, pero la verdad es que la acumulación caótica de retratos antiguos, muletas, vestiditos de infantes, cascos, material ortopédico... es de lo más siniestro. Es como si en todos aquellos objetos hubiera quedado algún resto del dolor padecido, de la angustia sentida, de la incertidumbre vivida, y allí todos juntos, funcionaran como un condensador y generador de desasosiego. Al menos esa es la sensación que me han provocado estos lugares. Y alivio al salir.

Hay pocas de estas salas, supongo que porque la gente ya no frecuenta como antes las iglesias y porque la medicina actual asegura mejores resultados que las oraciones y la fuerza de las peticiones ha decrecido (seamos realistas, puede que haya quien rece cuando uno se pone enfermo, pero no se reza igual con antibióticos que sin ellos). Y también porque incluso la misma Iglesia, que tan reacia y aferrada a sus tradiciones se muestra en según que aspectos, ha sucumbido a la dulcificación y al buenismo dominantes en nuestro mundo, y eso de mostrar que hay mucha gente que sufre y ha sufrido queda feo en este mundo, el mejor de todos los posibles gracias a nuestros líderes políticos y religiosos, grandes timoneles del bienestar (faltaría más!).

viernes, 13 de noviembre de 2009

Cómo está la banca!!


Hace unas horas que me ha sucedido algo que temo que vaya a quitarme el sueño durante mucho tiempo. Mi vida ha cambiado desde ese momento.
Resulta que por unos negocios que tengo entre manos he tenido que hacer un ingreso en una caja de ahorros de mironiano logotipo. Me he dirigido a la oficina que tenía más cerca, y la respuesta que me ha endilgado la cajera al comentarle que quería hacer un ingreso en efectivo ha sido estupefaciente:

"Tendrá usted que ir a otra oficina, en esta no tocamos efectivo"

En resumidas cuentas, que no tocan dinero. ¿Qué ha ocurrido en el mundo para que en un banco (un banco!!) no quieran tocar dinero?, ¿será por eso de que casi todos los billetes llevan restos de cocaína y no quieren contaminarse? Reconozco que en temas económicos soy muy retrógrado (yo sí que toco dinero, es más, no tengo tarjeta de crédito porque el dinero lo he de ver y pienso que en eso de pagar cosas sin que medien monedas o billetes hay algún gato encerrado) y puede que la modernidad me haya sobrepasado, pero me cuesta mucho admitir que las cosas tengan que hacerse así.

jueves, 12 de noviembre de 2009

¿Y si el mundo no se acaba?


Alguien me confesaba el otro día que le asustaba eso tan de moda ahora del fin del mundo para el 21 de diciembre de 2012 (es ya el enésimo fin del mundo que vivimos). ¿Y si es verdad?. A mí lo que me aterroriza es pensar que, de ser cierto, aún nos quedan tres años. O peor, y esto sí que es pavoroso, que no se acabe el mundo y todo siga adelante indefinidamente. Porque no es al momento de la muerte a lo que hay que temer, sino a la agonía.
Habrá que armarse de paciencia.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Cayó algo más que el muro


Hoy hace veinte años que cayó el muro de Berlín. Tranquilos, no voy a hacer ninguna crónica, que para eso ya están los "periodistas". Hablaré de lo que a nadie le interesa, como siempre. Lo recuerdo a la perfección: el telediario de las nueve (¿o era a las ocho y media por entonces?) y el presentador relatando la última hora, la imagen de la gente arremolinada junto al muro, la celebración... Más allá del hecho en sí, lo que recuerdo es la sensación, por primera vez en mi vida, de estar presenciando un hecho histórico. Ya había visto otros (así a bote pronto, algunos nombres que me vienen a la mente son Chernobil, Hipercor, Challenger...), pero nunca con esa conciencia clara y esa excitación de estar viendo la historia, de saber que aquello saldría en los libros. Tenía 11 años, y visto en retrospectiva, esta pequeña tontería de darme cuenta de que lo que ocurría algo importante, no es más que un jalón más en tres meses que por diversas causas se antojan esenciales en mi existencia (septiembre-octubre-noviembre de 1989), los días en que empecé a dejar la niñez atrás.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Los políticos, representantes nuestros

El discurso habitual a pie de calle sobre la política y los políticos es el de hablar de ellos como si fueran una realidad ajena, una especie de cosa más allá de nosotros. No voy a entrar en los absurdos tópicos del "todos son iguales" o el "todo es política". La reflexión que hago a menudo es que esos políticos que tanto despreciamos y criticamos (en algunos casos con toda la razón del mundo), han salido de algún lugar, tienen sus orígenes y sus historias. Vamos, que no son entidades que aparecen por generación espontánea. Del mismo modo que nosotros somos hijos de nuestro tiempo y nuestra sociedad, y le ponemos nuestro punto de originalidad, ellos también lo son. Son representantes de la sociedad en un sentido más amplio que el político. Son portadores de sus vicios, sus obsesiones, sus virtudes. Y claro que cada uno debe poner su parte personal e intransferible, pero no nos engañemos, puede que lo que tanto criticamos en ellos sea lo que en realidad portamos nosotros y no seamos tan distintos.

Porque se puede dar la grotesca paradoja de que el que pone a caldo al político corrupto de turno, esté llevando a cabo, a otra escala y con otra repercusión, el mismo esquema de comportamiento del que abomina. ¿Qué se consigue con ello? Desplazar la culpa, demonizar a otro (que, en sus formas y apariencias parece ajeno, aunque sólo sea por el hecho de aparecer en los "irreales" medios) y señalarlo como el gran culpable de los males de la sociedad. Como si nosotros fuéramos también distintos a la sociedad y a ellos. De este modo quedamos todos contentos y, en nuestra autocomplacencia, seguiremos reproduciendo esas conductas que, corregidas y aumentadas por la lente del poder, nos parecen deleznables, ayudando a que sigan surgiendo nuevos "representantes", a que el mecanismo siga en marcha.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Mandriva 2010: la distribución para mi aparato


El pasado martes salió Mandriva 2010, la nueva versión de esta distribución GNU/Linux. Sin saber muy bien porqué, ansioso, me dispuse a probarla casi desde el momento en que salió (algo a estudiar es la urgencia que a muchos nos entra con lo nuevo). Y oigan, debo decir que desde que uso esto de linux, y ya van unos cuantos años y versiones probadas, es la distribución que mejor ha funcionado a la hora de instalar. En menos de una hora estaba todo listo y funcionando a la perfección. Ni postconfiguración ni problemas derivados de drivers extraños. Es la primera vez que todo funciona tan bien. Recuerdo aún mis "apasionantes" inicios con Linux, en los que poner el ordenador a punto y configurarlo bien me llevaba días de pruebas y contrapruebas. A pesar de que con cada nueva versión tenía que estar horas peleándome, yo renovaba, por aquello de que a lo mejor la nueva versión había resuelto los problemas de la anterior. Y a menudo sucedía, sí, pero a cambio de generar nuevos problemas. Parece que con Mandriva 2010 he encontrado la distribución perfecta para mi ordenador (porque claro, depende de los componentes de cada aparato y la posibilidad de ser soportados por linux y por cada distribución). Ahora a esperar hasta el próximo abril, hasta Mandriva 2010.1, que seguro traerá mejoras interesantes.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Disfraces que no disfrazan nada


El pasado sábado salí por ahí de juerga. La gente salía disfrazada de cosas siniestras (da miedo ver con qué rápidez se implantan "espontáneamente" algunas fiestas, yo de niño veía eso de Halloween en las pelis y siempre me preguntaba por el día en que eso se hacía). Lo que me llamó la atención fue la querencia de las chicas por disfrazarse de diablesas y brujas (también vi alguna enfermera sangrienta/ensangrentada). Eso sí, nada de verrugas, narizotas y muecas grotescas, según la imagen que la tradición nos ha dejado de estos personajes. Al contrario: generosos escotes, minifaldas de vértigo, medias de rejilla... Más allá del deleite visual, me preguntaba por la uniformidad que mostraban (los chicos eran más variados: vampiros, zombis, algún vaquero, fantasmas con sábana y sin ella, exorcistas...) y lo que les gusta disfrazarse de malotas sexys. Y de pronto, la iluminación: no iban disfrazadas, estaban mostrándose a todas luces, habían caído los velos.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Credence Clearwater Revival. I put a spell on you

Hay grupos que, sin generar grandes pasiones, sin figurar en el top ten de los favoritos personales sí que cuentan de alguna manera con un cariño especial. Son grupos que siempre están ahí, al contrario de lo que pasa con los muy admirados, que quedan reducidos a una temporada de escucha casi exclusiva pero que acaban semiolvidados (entre los preferidos, sí, pero semiolvidados). En mi caso, uno de estos grupos es la Credence Clearwater Revival. Los conozco desde siempre (mi padre también les guarda mucho cariño, ya que en su juventud fue seguidor suyo, y a lo mejor ahí está la clave de mi querencia) y continuamente he vuelto a ellos. Beben del country, del blues, del Soul y por supuesto del rock, para ser los mejores representantes de eso que se llamó Rock Sureño (junto a los Allman Brothers, los Canned Heat, los Lynyrd Skynyrd o los ZZ Top).

Podría poner aquí la evidente y conocidísima Proud Mary (un clásico redondo), pero prefiero ir a otras cosas menos conocidas pero no menos interesantes, como esta versión del I put a spell on you de Screamin' Jay Hawkings con la que deleitaron al público en el festival de Woodstock en el 69. Que lo disfruten:



sábado, 31 de octubre de 2009

Las fotos roban el alma


De cada vez soy más reacio a salir en fotografías, o al menos a que me las hagan. Empiezo a creer en eso de los indígenas que decían que las fotos roban el alma. ¿No corre paralelo el progresivo entontecimiento del personal con la masificación de la fotografía?. Sería una consecuencia del "efecto cámara", según el cual el comportamiento de la gente cambia cuando hay una cámara delante (en el peor de los casos, se ponen a hacer el gilipollas de forma escandalosa). Y como ahora hay cámaras de video y de fotos en todas partes...

viernes, 30 de octubre de 2009

José Val del Omar


«Todo acto trascendente cuesta la vida de quien lo realiza»

Una de las más extrañas y desconocidas figuras del cine español es la de José Val del Omar (1904-1982). Su cuna es la de la Edad de Plata de nuestra cultura, puesto que fue camarada de personajes ilustres como María Zambrano, Luis Cernuda o Federico García Lorca. Sin embargo, sus obras principales se desarrollaron en los años 40 y 50, y denotan un desmesurado afán experimental. Se consideraba a sí mismo un creyente del cine, y como tal buscaba en él las experiencias más sublimes, puesto que creía que el cine tenía un carácter sagrado. Así, desarrolló técnicas cinematográficas de sugerentes nombres: sonido diafónico (precursor del estéreo), desbordamiento apanorámico de la imagen, visión táctil... Todo con el objetivo de elevar al espectador a la divinidad, en una especie de trance místico. Para ello, además de las técnicas citadas, usaba músicas, sonidos, lecturas y recitados.

Su obra más conocida tiene el nombre de Tríptico elemental de España, compuesto de tres cortometrajes (Aguaespejo granadino, Fuego en Castilla y Acariño galaico), alguno de los cuales llegó a ser premiado en el festival de Cannes. Aquí les dejo el segundo corto, Fuego en Castilla, con el inquietante subtítulo de Tactilvisión del páramo del espanto. Espero que lo disfruten:



jueves, 29 de octubre de 2009

Nazis en color


Vía Cisne Negro he descubierto esta galería de fotos de la Alemania nazi en color. Son cosas que todos hemos visto en documentales en blanco y negro. Y lo que hemos visto en color, ha sido en películas, con la tranquilidad de que sólo son eso, películas. Pero así, en color, resultan más inquietantes, más cercanas (temporal y existencialmente). Y es que aunque parece que es muy antigua (el mundo se ha movido mucho), la Segunda Guerra Mundial tenía lugar hace tan sólo setenta años (¡cuando nací yo no hacía ni cuarenta que había terminado!). Y eso sí que es inquietante. No que la tengamos tan cerca, sino que ya nos parezca remota.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Invocando a San Cucufato


Hace unos días andábamos un grupo de personas buscando un objeto. Habíamos inspeccionado todos los rincones de la casa sin que apareciera durante horas (no exagero). Desesperado, alguien acudió a la superstición. Cogió un trapo y lo anudó pronunciando el viejo adagio: "San Cucufato los cojones te ato, hasta que no lo encontremos no te los desato". En el instante en que se terminaba de decir, uno de nosotros encontró lo que buscábamos. Estallamos en carcajadas. Si fue casualidad o intercesión del santo, lo desconozco, pero rápidamente deshicimos el nudo. A todo esto, recordé que el inefable Javier Krahe tiene una canción dedicada a él:


martes, 27 de octubre de 2009

Prolongando vidas


Más paradojas. Mil veces hemos escuchado la canción de la vida como regalo de Dios y como algo que no se puede quitar así como así. No lo discutiremos desde aquí (aunque no deja de ser curioso que para glosar la dignidad de algo haya que acudir a otras instancias). Pero en buena lógica habría también que aceptar que, dado que quien da la vida es la divinidad, habría que aceptar sus designios a la hora de arrebatarla. Pues bien, aún no me he encontrado a nadie que se niegue a que se haga lo que sea para prolongar su vida "porque si Dios quiere que muera, no he de contrariar su voluntad". Curiosamente, sí que he oído estos razonamientos en personal del hospital, que somos los que tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos.

lunes, 26 de octubre de 2009

Cambio horario


El pasado sábado cambiamos la hora. A las 3 de la madrugada volvieron a ser las 2. Las pasé trabajando. Una hora más (11 en lugar de 10) se hace muy larga cuando es por la noche. La reflexión que me surgió es la siguiente: ¿porqué cuando hay una hora de menos siempre hay alguien que llega tarde con la excusa del cambio horario, pero cuando hay una de más nadie llega más temprano?. Inquietante.

viernes, 23 de octubre de 2009

El infierno al lado de casa


Como si de un castigo del Infierno de Dante se tratara, los trabajadores del Plan E que se ganan el pan a la vuelta de la esquina de mi casa (lo cual son apenas unas pocas decenas de metros), llevan unos meses levantando y pavimentando sin pausa (y sin prisa) una y otra vez el mismo tramo de acera. Pero el castigo no es para ellos, que al menos cobran a fin de mes y ya les va bien esta nueva modalidad de estabilidad laboral. Los que debemos haber hecho algo muy malo somos los vecinos, que tenemos que soportar los martillos neumáticos y demás parafernalia sin ver ni un duro. Lo más descorazonador es que, cada vez que parece que ya han terminado y lo dejan todo limpio y ordenado, vuelven a empezar. Alguien debe haber decidido que aún no hemos purgado nuestros pecados. Y la cosa estaría muy bien, si al menos supiéramos en qué consisten.

jueves, 22 de octubre de 2009

Novedades simultáneas: Linux-Windows

Para un linuxero como servidor, que salió huyendo (y sigue corriendo despavorido) de todo lo que olía a Windows, no deja de ser curioso que la nueva versión del sistema operativo de la ventana salga casi simultáneamente a las nuevas actualizaciones de las dos distribuciones linux más populares: ubuntu y mandriva. Simultáneamente no, con unos pocos días de antelación, como si quisieran adelantarse, arrebatar la estela de la novedad a los otros. ¿Casualidad?¿Estrategia? Si es así, significa que en Microsoft tienen en cuenta lo que se hace en el mundo del software libre, y que de algún intenta competir con él (y para competir, hay que aceptarlo como competidor, aunque en sentido estricto no hay competición en este caso). Porque lo cierto es que el parón que Windows viene experimentando desde XP (la última, y casi la única versión tolerablemente funcional) ha venido muy bien a todas las otras opciones, que han ido progresando y mejorando a un ritmo cada vez más prometedor (hasta el punto de hacer distribuciones que nada tienen que envidiar a Windows y que lo mejoran con creces). Los que llevamos años con el pingüino conocemos bien algunos avances producidos, que hacen de GNU-Linux algo cada vez más cómodo y fácil de usar, lejos ya del aura "friki" o elitista que en algún momento pudieron tener.

En resumen, que yo espero a que salga Mandriva 2010 en las próximas semanas, a ver qué sorpresas nos depara. Windows 7 no es más que una mera curiosidad (a ver por dónde falla).

miércoles, 21 de octubre de 2009

Les Verges


Hoy es Santa Úrsula, dia de les verges (las vírgenes) aquí en Mallorca, objeto de una de esas tradiciones que languidecen y se pierden (al menos en Palma, en los pueblos puede que aún se haga, aunque me temo que menos). En la noche del 20 al 21 de octubre, era costumbre en Mallorca que los jóvenes fueran a rondar a las muchachas. Ellas (sus familias), a cambio, agradecían las canciones que se les cantaban con buñuelos de viento (bunyols de vent) y con algún licor. La ronda, como es evidente, se iba calentando a medida que iba pasando la noche, con el alcohol ejerciendo su tiranía.

En esta noche, hace no tantos años, era frecuente oír a los grupos de jóvenes con sus serenatas por aquí y por allá. Pero ya ni recuerdo la última vez en que las oí. De hecho, servidor cumplió en su momento con la tradición, y en más de una ocasión acudió a rondar a algunas mozas mallorquinas (en una ocasión acabamos en el barrio chino cantándole a las prostitutas, que vírgenes no eran, pero también merecían que les cantaran los clavelitos). Claro que ahora las cosas son más directas y al grano. Y con la facilidad, han perdido parte de su encanto.

Menos mal que hay una costumbre que se mantiene. La tradición dice que el día de hoy es ventoso y frío, y en ello estamos, en alerta por fuertes vientos... Para compensar, les dejo con uno de los temas que contituyó un momento álgido en mis correrías nocturnas de rondador, pretendiendo enamorar a ses al.lotes, y cosechando fracasos (no tanto por la canción, que bonita es, sino por la interpretación, de las que harían huir al mismísimo diablo):



Al menos reconozcan el mérito de no limitarnos al clásico repertorio de tuna, con sus clavelitos, perjúmenes y demás cursilerías. Además, no íbamos a cantarle a la que nos quitaba el sueño lo mismo que le habíamos cantado a las putas...

lunes, 19 de octubre de 2009

Autocensura del "misógino" Nietzsche


"Muchísimas gracias, querido amigo, por el aviso, no deseo dar la impresión de misógino y he borrado totalmente el pasaje. Cierto es, por otra parte, que originariamente sólo los hombres se han considerado seres humanos, las lenguas todavía lo demuestran; la mujer ha pasado por ser realmente como un animal, el reconocimiento de la humanidad en ella es uno de los más grandes avances morales. Mi o nuestra actual opinión de la mujer no debería ser contaminada por las palabras 'animal doméstico'. -Yo juzgaba según la descripción de Huntley de la situación de la mujer en las tribus salvajes."

Carta a Heinrich Köselitz del 5 de noviembre de 1879.

domingo, 18 de octubre de 2009

Los villancicos de Dylan

Cuando hace unas semanas me enteré de que Bob Dylan sacaba un disco de villancicos torcí el gesto. "¿Dylan cantando el tamborilero?, creo que prefiero ahorrármelo" no por nada, sino porque la música navideña no parece que case mucho ni con su estilo musical (sea el que sea, porque ha transitado por varios a lo largo de casi 50 años de carrera) ni con su forma de cantar. En cualquier caso, él está más allá del Bien y del Mal y puede hacer lo que le venga en gana. Y esta vez le ha dado por los villancicos y además por donar todo lo que gane con este disco a diversas ONG. Él sabrá.

La cuestión es que junto al temor y la extrañeza se generó una cierta esperanza. "A ver por dónde nos sale", porque es sabido que Dylan ha protagonizado varios giros en su carrera, y algunos de ellos le han salido de maravilla. Pero también sabemos que entre su excelsa discografía se cuelan algunos truños infumables. Y me temo que, sin llegar a tanto, estamos ante uno de los trabajos menores de Dylan, de esos que quedaran semiolvidados y de los que tal vez se avergüence algún día. Por lo demás, los arreglos no están mal, en la línea a la que ya nos ha acostumbrado en sus últimos discos: sonidos añejos, con solera, como salidos de los años 50. La mayoría de las canciones son conocidas, y vale la pena una escucha para oír esas melodías "a la Dylan". Más como curiosidad que como ejemplo de lo que debe ser un disco navideño. Juzguen ustedes mismos, si se atreven:


Pero bueno, se le perdona, sobre todo después de habernos regalado varios de sus mejores discos en la última década (dos de ellos en menos de un año, Tell Tale Signs y Together through life). Que al menos sirva para frenar un poco y tomar aire para futuros buenos álbumes.

sábado, 17 de octubre de 2009

Qué hacer con los niños


Ver a los niños no como tabulas rasas inocentes sobre las que escribir unos valores y conocimientos. Ver en ellos a tiranos en potencia, a salvajes a los cuales hay que domesticar y hacer entrar en vereda.

viernes, 16 de octubre de 2009

Más sobre las escuelas


Prosigamos con la cacareada situación escolar. Un defecto en el que caemos todos es el de focalizar nuestra atención en los ejemplos negativos, en lo escandaloso. Así, se crea la imagen de que todo funciona como en esos sucesos de los cuales tenemos conocimiento. Ante esto, posturas igualmente escandalosas (o escandalizadas, a veces es lo mismo). La grandísima mayoría de veces lo que se oye es un mutuo echarse la culpa entre padres y profesores. Los profesores esperan que los niños ya vengan educaditos de casa. Y los padres que se les eduque en la escuela. Que sí las escuelas están desbordadas, que si los profesores tienen las manos atadas, que si los padres trabajan todo el día y dan a los niños todo lo que piden y los malcrían... Muchas son las causas que se aducen. Pero en ningún lado he escuchado que la causa tal vez esté más allá de la familia y de la escuela, en la misma médula de nuestra sociedad, en la organización del trabajo y la sociedad, en las costumbres de los últimos años. Eso sería muy arriesgado, y nadie se atreve a decirlo en voz alta, porque en el fondo a todos ya nos va bien. ¿Quién se atreverá a abrir la veda?

jueves, 15 de octubre de 2009

La problemática escolar


He asistido a un espectáculo radiofónico sin par. Han dedicado una sección de pediatría de un programa, con pediatra y todo, a pontificar sobre el "problema" de las aulas, de la supuesta falta de autoridad de los profesores y demás debates inútiles que tantas y tantas horas entretienen a los que no tienen nada mejor que hacer (algo sobre lo que reflexionar: ¿porqué lo que más nos sacia es lo más nocivo e inútil?).

Que si el usted por aquí, que si las familias por allá... Y yo no creyéndome lo que estaba escuchando. ¿Qué diablos hace un pediatra hablando de esto? No porque no pueda hacerlo, ojo, que aquí cada uno tiene sus opiniones y es libre de expresarlas. Lo anómalo y extraño es que en virtud de pediatra se arrogara la autoridad de poder hablar mejor que nadie de esos asuntos. Y lo peor, de señalar culpables, que es en lo que todos estos asuntos desembocan (y, por supuesto, los culpables siempre son otros).

Y digo yo, siguiendo su estela, ¿no existe la posibilidad que todos estos diagnosticadores y acusadores de diversa índole forme parte del problema? ¿Es posible que la clarividencia que se arrogan sea una forma más de ceguera? Viendo el panorama, yo diría que sí, y mucho.

miércoles, 14 de octubre de 2009

El daimon socrático en Kiliedro


Las potencias racionales del ser humano han sido desde siempre una de las grandes obsesiones de todos los que se han dedicado al pensamiento. Es lógico, puesto que si de pensar se trata, hay que trabajar sobre elementos transmisibles, bien encadenados y que puedan ser comprendido por el resto de individuos. Por eso todo lo irracional o puramente personal ha sido depurado de las disciplinas del pensamiento. No obstante, la irracionalidad juega un papel en nuestras actuaciones, a veces en la toma de decisiones y en los comportamientos que desplegamos ante los demás. Tampoco los pensadores son ajenos a ello, aunque algunos intenten revestirlo del rigor de la Razón. Otros, sin embargo, no han tenido problema alguno en reconocer en su interior el pulso de instancias no racionales que les dirigían en ciertos momentos. Un caso ejemplar es el del daimon socrático.

Prosiga la lectura en Kiliedro

martes, 13 de octubre de 2009

El espacio enfermero


Que los médicos adoptan a menudo una actitud paternalista hacia el personal de enfermería es algo que sabemos de sobre los que a estos menesteres nos dedicamos. Algunos creen que han de estar encima de nosotros, vigilando nuestra labor de cerca, desconfiando de nuestras actuaciones. Como si no hubiéramos estudiado nuestra carrera y no tuviéramos la experiencia que tenemos (mayor o menor, pero ahí está). Es más, es lo que les exige mucha gente.

Pero claro, no quiero ponerme estupendo, y hay que reconocer que a veces nos lo ganamos a pulso. Y sí, también es cierto que no hay peor ciego que el que no quiere ver (aunque a veces no hay nada que ver, y allí es donde la enfermería debería actuar, parándole los pies a la negrura, desplazando a las enfermeras "oscuras"). Porque hay algo que está claro: tal y como están las cosas, nuestro espacio hemos de ganárnoslo a pulso, no será algo que se nos otorgue.

lunes, 12 de octubre de 2009

Dialéctica de género


Conversación real:

Ella: "Los hombres sois un género muy violento".
Él: "La testosterona, ya sabes".
Ella: "Os tendrían que cortar lo que os hace violentos".
Él: "Ya, pero lo que nos hace violentos es lo que os gusta a vosotras".

viernes, 9 de octubre de 2009

El circo de la tapa


Quien viene de fuera a esta isla y cree que España es uniforme, se sorprende de que aquí no exista la castiza costumbre del tapeo. Pretender tomarse una tapa aquí es ir voluntariamente a un atraco, y sin que las tapas sean tapas de verdad. Ya podrían los muchísimos emigrados a la isla haber implantado esa costumbre, pero claro, los no pocos que han montado un bar han preferido seguir la mallorquina tradición de servir tapas misérimas a precios prohibitivos (solo unas escasas excepciones permiten que uno se imagine que está en cualquier ciudad del otro lado del charco). Son peninsulares, pero no tontos.

Y en estas, algunos espabilados van y deciden montar el circo de la tapa, unas jornadas en las que algunos bares sirven tapas de diseño, a precio de oro, por supuesto. Lo sorprendente es que la gente acude en tropel, incluso los que conocen lo que es el tapeo, supongo que deslumbrados por la posibilidad de hacer lo que tanto añoran de sus lugares de origen: el ir de bar en bar tomando cañas acompañadas de raciones de alimentos. Porque sí, porque somos estupendos y nosotros lo valemos. Nos toman el pelo, pero si lo hacen es porque nos dejamos. Y que siga la fiesta.

jueves, 8 de octubre de 2009

Crónicas del paro


Parece que el paro crece en España. Algunos lo tachan de tragedia. Pero para algunos no lo es. Ni muchísimo menos. Déjenme ilustrarles con algunas actitudes reales de algunos conciudadanos míos (que espero que sean los únicos, pero me temo que abundan casos así).

En primer lugar, una más o menos común. Resulta que me he quedado sin trabajo. Debería ponerme a buscar uno nuevo en seguida. Pero no. Como me tocan X meses de subsidio de paro, pues los exprimo al máximo y ya buscaré algo en el último mes. Solidarios como son (porque aquí todo el mundo se llena la boca de solidaridad y derechos y tal y cual), no piensan que por el bien de todos conviene mamar lo mínimo de la teta estatal. El caso extremo lo viví cuando, ingenuo de mí, le dije a alguien "bueno, tienes X meses para buscarte algo tranquilamente", y la otra persona, indignada, me respondió que ni hablar, que tenía X meses para pegarse unas buenas fiestas, que ya se preocuparía cuando se quedara sin el paro.

Otro caso, menos común, pero que también habla por sí solo. Me voy al paro. He trabajado muchos años y estoy a dos años de la jubilación. Esos dos años podré disfrutar del subsidio. Y como además tendré derecho a casi toda la pensión, pues loo empalmo todo y me monto una jubilación anticipada.

Así que aunque en las cifras de desempleo se esconden dramas (no lo dudo), también es cierto que hay mucho aprovechado y listillo que se las sabe todas. Eso sí, luego con proferir frases tópicas e inflamadas, como si todo lo supieran, contra el gobierno de turno y los empresarios, ya está todo arreglado. Porque, no lo olvidemos, la culpa siempre es de los demás.

miércoles, 7 de octubre de 2009

La más pura soledad


A los emperadores de China no les estaba permitido tener amigos (es decir, pares, iguales, suponiendo que eso sea posible). Por eso se les daba el título de "El hombre solitario". Sólo desde la más pura soledad (por mucha compañía que tuviera) se podía gobernar todas sus tierras.

martes, 6 de octubre de 2009

Vegetarianos "carnívoros"


¿Porqué los vegetarianos remedan sus alimentos para que tengan forma de embutidos, hamburguesas, salchichas..., e incluso tienen "carne vegetal"?

lunes, 5 de octubre de 2009

La trampa de l referéndum.


Hay una trampa con los referéndums. Que si no sale el resultado que los convocantes desean, siempre pueden volver a repetirlo hasta que salga lo que ellos quieren. Y cuando sale su opción, entonces cortar. Así pues, en el fondo, jugar la carta del referéndum es jugar a carta segura. O eso o se acaban convirtiendo en un camino sin salida de referéndums y contrarreferéums ad infinitum.

sábado, 3 de octubre de 2009

Esperando a que amaine


Al despertar, parecía que la tormenta había amainado. Se incorporó en la cama. Un agudo pinchazo de dolor atravesó su cabeza, de atrás hacia adelante, como si le estuvieran clavando un estilete. No, no había amainado, pero se obligó a levantarse. Lo logró. Sin saber cómo, embutió los pies en las zapatillas y se deslizó hasta la mesa de trabajo. Tenía que escribir más, plasmar algo en las hojas en blanco que estaban apiladas en el lado izquierdo. De ello dependía su futuro. Todo el mundo era dolor. Dolor en la cabeza. Y, ahora que había encendido la tenue lámpara de gas, también dolor en los ojos. Pero tenía que escribir. Y lo hizo en breves tandas, al compás de las oleadas que amenazaban con hacerle estallar el cerebro y los ojos. Hasta que no pudo más. La señal la daba siempre el vómito. Inclinado sobre la bacinilla, evacuó toda la bilis de su estómago. Regresó a la cama. Le hubiera gustado responder a algunas cartas. Al día siguiente tal vez lo haría, si la tormenta amainaba.
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