miércoles, 31 de diciembre de 2008

Fin de qué?


Podría intentar hacer balance del año. Pero no hay nada que balancear. Todo ha ocurrido en la misma tónica melancólica y semiarrastrada de siempre. Claro que hay cosas destacadas, y otras para olvidar, pero no son para tanto. Podría también hacer esos estúpidos planes para el año nuevo. Pero ocurre que no hay mucho que desear (por no decir nada) ni proyectos que acometer (que no tenga ya en marcha).

La gente vive y plantea el fin de año como si tuviera que haber una ruptura o tuviera que venir el Mesías esta noche. Sin embargo, todo sigue igual. Ni siquiera la juerga ha de ser más especial que otras (con la gente de siempre, en los sitios de siempre). En sentido estricto, todos los días empieza un nuevo año, así que, o celebramos algo todos los días, o no vale la pena esforzarnos en hacer ver que hoy somos más festivos.

Nos vemos mañana. Eso sí, estrenando calendario.

martes, 30 de diciembre de 2008

Viejos jóvenes


Resulta ridículo ver a gentes con algunos años a sus espaldas esforzarse en mantener su aspecto como si tuvieran veinte años o estuvieran en su momento de plenitud. todos tenemos algunos ejemplos en la cabeza: actores y actrices, cantantes o deportistas, que pretenden que todo siga igual que cuando triunfaban, o que cuando alcanzaron sus mayores éxitos. Pero no todo son gentes conocidas. Hay muchos seres anónimos a los que podemos ver por las calles, que incluso tienen algún trato con nosotros, y que centran las miradas a su paso. Por su belleza, piensan. Y en realidad hay algo de compasión, de sorpresa y de incredulidad, por no hablar de ciertto choteo.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Homenaje al picador


¿He hablado aquí de los picadores? Me extrañaría que no, pero por si acaso, ahí va mi homenaje (no pasa nada si es repetido, todo reconocimiento es poco). Los picadores son unos personajes míticos en Mallorca. Son esos jóvenes que, allá por los años 60 y 70 (sobretodo en estos últimos), se lanzaban a la conquista de las jóvenes turistas, venidas de tierras frías en busca del calor del Mediterráneo. En verano, salían a seducir a esas ninfas llegadas de países extraños y casi míticos para nosotros. Cansados de la mojigatería e insoportabilidad de las mallorquinas (he conocido mujeres de muchas partes, y ningunas son tan estúpidas, cerradas, engreídas y divas como las mallorquinas). Algunas cayeron en sus redes, y por aquí siguen. Han tenido descendencia, y así, se pueden ver jóvenes preciosas, con aspecto de recién bajadas del avión pero que luego, al abrir la boca, tiran atrás de lo mallorquinorras que son. También han aparecido combinaciones extrañas en los apellidos, que se pueden rastrear en las listas de notas de la universidad, donde uno se puede encontrar con Margalidas, o Catalinas, o Maria Antonias con un primer apellido muy local (Bonnín, Bennàssar, Salom, Mas, Pou...) y el otro germanizante.

Nunca estaremos lo suficientemente agradecidos a los picadores. Y todos los homenajes, calles, monumentos que se les dediquen serán pocos. Gracias a ellos, que tendieron sus redes a las mozas venidas de fuera, se ha podido ir renovando la avinagrada sangre local, introduciendo notas de exotismo que no nos han venido, ni nos vienen, nada mal.

Loor al picador!!!

domingo, 28 de diciembre de 2008

France Gall. Les sucettes.

En 1966, Serge Gainsbourg le compuso a la jovencita France Gall este tema infantiloide en el que nos habla del gusto de una tal Annie por ciertos dulces para chupar. La gracia estaba en la doble lectura que tenía el asunto (intencionada), y en que por lo visto, Gall no se enteró hasta bastante tiempo después de lo que había estado cantando (tal fue su sorpresa y enfado, que se negó a cantar más este tema). Por si quedaba alguna duda, ahí va el video, bastante explícito sobre la temática de la canción, muy sugerente por otro lado, más que nada por el contraste entre el doble sentido y la dulzura de la voz y el aspecto de la inocente France Gall.



sábado, 27 de diciembre de 2008

Efervescencia nietzscheana


Anda el mundo nietzscheano español en plena efervescencia. Se programan congresos sobre su pensamiento, se publican traducciones y surgen polémicas. El problema es que todo esto se hace desde distintas editoriales y lugares, quedando la obra nietzscheana dispersa y como fragmentada (hay que rastrear las mejores ediciones). Tal vez está cerca el momento de hacer un esfuerzo y publicar unas obras completas, con abundante aparato crítico y bien documentadas, que unifiquen toda la producción nietzscheana bajo un mismo criterio y formato.

A este respecto, y como modelos a seguir, por la profusión de notas y la cantidad de explicaciones y referencias, me gustaría destacar dos ediciones, la de Humano, demasiado humano de Akal (traducida por Alfredo Brotons), y L'Anticrist a cargo de Llibres de l'Índex (edición de Antonio Morillas, traducciónn al catalán de Marc Jiménez Buzzi), en mi modesta opinión, dos joyas a tener en cuenta para todo aquel que se quiera acercar en serio al pensador de la Voluntad de Poder. Aunque, claro está, en la medida de lo posible, hay que también tener a mano los originales en alemán.

viernes, 26 de diciembre de 2008

La Seu y el Solsticio

Se produce en estos días un fenómeno curioso e interesante en Palma. Coincidiendo con el solsticio de invierno, la Catedral se convierte en un potente foco multicolor. La luz solar del alba entra por el pequeño rosetón de levante y atraviesa toda la nave central del templo, incidiendo de lleno en el rosetón mayor, encendiéndolo en una explosión de color que sólo se puede ver desde muy pocos lugares de la ciudad (los que coinciden de frente con la Catedral: el Baluard de Sant Pere y tal vez algunos edificios modernos).

Se organizan reuniones para contemplar este efecto, y la gente, ufana, disfruta y aplaude el fenómeno. Es otra de las manifestaciones del esteticismo contemoráneo, que se contenta con un simple efecto llamativo sin más. Pero debemos plantearnos que la Catedral tiene 700 años, y que la Edad Media tenía otras cuestiones en mente a la hora de hacer sus edificios. Dudo mucho que orientar el templo y sus rosetones de ese modo sea por dar un espectáculo y hacer que el personal disfrute. No. Una época tan marcada por la religiosidad como aquella (y más en Mallorca, que apenas hacía unas décadas que había sido conquistada a los musulmanes, y había que borrar todo signo de lo anterior y sembrar de cristiandad todo el terreno), no daba puntada sin hilo. Y en un lugar como una catedral, consagrada a la divinidad, todo tenía que tener un sentido, ser una señal de algo. No debemos olvidar que el solsticio de invierno es el día con menos sol del año, a partir del cual empieza a haber más horas de luz, anunciando la primavera y su explosión de vida. A nosotros, bisnietos de Edison, nos es imposible imaginar la oscuridad de esas noches que durante milenios albergaron a nuestros antepasados (sin nada que hacer más que dormir, rezar o contarse historias), y también nos cuesta comprender el aborozo con que recibían la promesa de más luz para realizar sus tareas. Desde la revolución neolítica, en la que el hombre se ligó a la tierra, muchas han sido las culturas que han celebrado estos días, y muchos dioses (por norma general, los llamados dioses solares) nacen en estas fechas.

¿Y qué tiene que ver esto con lo de la Catedral de Palma? Pues que el rayo de sol que atraviesa el templo desde un rosetón hasta el otro, no es más que la señal de su poder, del poder del sol (de Dios, entiéndaseme), que vuelve, que llega, y, aunque debilitado, no nos deja en ningún momento. Y que toda la oscuridad del mundo no puede evitar que la luz acabe triunfando. La noche es más profunda justo en el momento antes al alba, y ésta siempre acaba llegando. No hay que desesperar, hermanos, que la promesa de algo mejor está ahí.

jueves, 25 de diciembre de 2008

La Sibil.la

En Mallorca, todos los 24 de diciembre (en realidad el 25), en la Misa del Gallo, se escenifica una tradición que viene de muchos siglos atrás y que sólo se mantiene viva aquí y en algunas localidades catalanas e italianas, aunque es aquí donde tiene más arraigo y donde perdura de forma ininterrumpida desde la Edad Media. Se trata de "El cant de la Sibil.la", una pieza musical cantada en un catalán antiquísimo (difícil de entender para un catalanoparlante de hoy) y acompañada de órgano en la que se nos relatan los sucesos del fin del mundo. Austera y tétrica por momentos, en contraste con la supuesta alegría de estos días (tengo mis sospechas de que esto de que la Navidad haya de ser alegre es un aderezo más bien moderno), se cuela y toca algunas fibras, porque no se comprende que gente alejada de lo religioso se haya acercado esta noche a las iglesias (Lluc y la Catedral son las principales) sólo para oir las profecías de la sibila, esa joven que, espada en mano, anuncia los más terribles acontecimientos.

El año pasado puse en el blos la letra y un fragmento de audio, pero este año la he encontrado completa, gracias a la retransmisión que hizo en 2007 la televisión autonómica desde la Catedral. Ahí la dejo:

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Nochebuena especial

Como la Nochebuena se supone que es una celebración familiar y tal, yo me la pasaré trabajando, cuidando de niños enfermos (este invierno los virus atacan fuerte). Y con un trancazo del quince. Menos mal que tendré la posibilidad de videar el especial de Raphael y la Misa del Gallo. ¿Alguien tiene un plan mejor? No creo. Cuidadín con los excesos.

martes, 23 de diciembre de 2008

La ley del deseo

Cuando algo gusta, es preciso desvincularme, mantener la distancia, para que no pierda su magia y su poder atrayente. Así, estando más lejos, se puede correr más tras ello. Porque, en definitiva, lo importante es la carrera, y la posesión siempre resulta insatisfactoria.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Loteria

Una de mis múltiples rarezas consiste en no jugar a la lotería de navidad. Todo el mundo pierde el culo por hacerse con un décimo o participación: en el curro, cuando alguien va de viaje... Yo no. Procuro no meterme en gastos o proyectos que no vaya a poder afrontar, tiendo a conformarme con lo mínimo y soy más bien frugal. Respecto al dinero, pienso que no quiero ni un céntimo que no haya sudado, ya que lo caído del cielo tiene el paradójico efecto de que da alegría, sí, pero no es valorado y acaba por desperdiciarse. Y a las cosas hay que amarlas dedicarles el cuidado que se merecen. Tampoco aspiro a ser rico. Así que no siento la necesidad de hacerme con décimos y de tentar a la suerte.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Amarga Navidad

Estas fechas no son mis favoritas. No me va la fiebre que le entra a la gente con esto de la felicidad, el amor y tal. A pesar de ello, son unas fechas señaladas y destacadas en el calendario, y todo adopta un aire distinto. Por eso, a la hora de poner un poco "navideño" el espejo, a modo de adorno, ahí va una vieja ranchera de José Alfredo Jiménez, que cuadra más con mi espíritu que todos esos villancicos que hablan de nieve, recién nacidos, pastores...



No obstante, me tomaré una copa a la salud de quienes leen el blog.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Philia


Me doy cuenta de que he hablado poco de la amistad en el blog, y me extraña, ya que es algo que valoro de forma excesiva. Tener buenos amigos es vital. Es casi una relación sagrada entre los seres humanos (casi más que las relaciones de pareja, que implican servidumbres que nunca toleraríamos respecto a los amigos, sin que por ello los tengamos en menos estima). Ahora bien, el título de amigo se otorga muy a la ligera, confundiéndose con simples "relaciones cordiales". Un amigo es alguien especial y distinguido, no un mero cualquiera con el que te llevas bien. Tampoco es alguien con quien solo sales de marcha. Ni algo que coleccionar, en una estúpida competición con los demás por ver con cuanta gente se relaciona y superarlos en número. Por norma general, valoro más a aquel que tiene unos pocos amigos que el que presume de amistades en todas partes. Si tendemos a tener pocos enemigos (y para la enemistad vale lo mismo que para la amistad: no basta con que nos caiga alguien mal o haber tenido algún roce), lo mismo debería ocurrir respecto a la amistad. Pocos amigos, pero buenos. Lo cual, por supuesto, no es menoscabo para llevarse bien con el resto del personal, claro, ni para estar abierto a nuevas incorporaciones al grupo de amigos.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Oposiciones/oposicions II

El mes pasado escribí en torno a la cuestión surgida en torno a un decreto de implantación y exigencia de las titulaciones de catalán en las próximas oposiciones del ib-salut. Se suscitó el debate y hubo movilizaciones (una en contra y otra a favor), y desde entonces no pocas conversaciones han girado en torno a l asunto. Se prometieron más acciones, porque, según los promotores, no había que dejar que algo así ocurriera. Pasado más de un mes, no hay noticias por ese lado. Por el otro sí que las hay. Lejos de dar marcha atrás (al principio se habló de una moratoria para el proceso oposicional en marcha), han reforzado sus posiciones, exigiendo el nivel B de catalán también para ingresar en las bolsas de trabajo (antes sólo era para tener plaza fija), igualando a todos (una de las quejas era que, si no se pide el catalán para contratar al personal, no debería serlo para hacer fija a la gente). ¿Alguien ha dicho algo? No. Nadie levanta la voz ahora. El frío, la discusiones, o algunas prebendas, vaya usted a saber, han callado la boca a muchos (al menos, a los que están en posición de movilizar a la gente). A mis preguntas, la respuesta es un "¿Para qué, si no va a venir nadie a protestar?". Cunde el desánimo. Los gobernantes, supongo, cuentan con ello, y saben que el tiempo juega a su favor. Mientras tanto, la gente, o se apunta corriendo a cursos de catalán, o van preparando las maletas para volverse a su tierra, con la sensación de que se les ha dado la patada (o eso es lo que dicen). Y lo que están arriba, frotándose las manos, unos porque ven más cerca la Arcadia catalana, y otros sentados a la mesa, convidados de piedra a los que contentar con las migajas del banquete, jánicos, poniendo una cara a las bases y otra a los agentes del poder, contentándolos a todos, recibiendo los dulces de unos, alentando rabietas en los otros, pero al final, todos sentados a la misma mesa.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Gatas con botas

En una de sus habituales diatribas, el comentarista Matías Vallés embestía el otro día contra la moda de las botas. Dice que las aborrece. En mi caso, sucede al revés. Aunque me molesta ver a todo el mundo con el mismo estilo, no puedo negar que esas botas marciales que portan las mujeres esta temporada las hacen muy atractivas, al menos para un tarado como servidor. No deja de ser sintomático con las maneras que algunas gastan, de auténticas y despiadadas déspotas, manipuladoras y sobradas. Ya no se ocultan, un ejército de féminas ha invadido nuestras ciudades. Y a mi me ponen esos aires, esas maneras cuartelarias, esa pose segura que adoptan al caminar y al esperar en los semáforos (intuyo, en muchos casos, que sólo es pose). A una de mis perversiones y fantasías más ocultas le gustaría que la cosa progresara y la moda fuera avanzando hasta ver miles de mujeres ataviadas con uniformes de las SS, látigo al cinto, paseando por mi ciudad (por lo visto, en Japón ya se ven algunas...). Mientras tanto, seguiré disfrutando de las vistas y de esos andares de felina con botas.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Pistoletazo


Empieza hoy (para mi) la maratón de cenas, comidas y juergas habitual por estas fechas. Espero que todo vaya bien y que no haya contratiempos. Y que mi estómago y mi hígado sean fuertes, que les espera trabajo.

martes, 16 de diciembre de 2008

Cumbayá


Estupefacto he llegado de la universidad esta tarde. Resulta que se ha montado una acampada-sentada-protesta en la entrada por el tema de Bolonia. Está bien que la gente proteste y se movilice cuando algo no les parece bien. Lo curioso es el cómo, el cuándo y quién. Para empezar, y como invitación a que todo el mundo participe, una bandera independentista preside la reunión. Ante todo, el Todo por la Patria (o, más propiamente, Tot per la Pàtria). Y algunos eslóganes que parecen más dedicados a reforzar la supuesta idea nacional que la de la lucha contra el famoso plan de reforma y homologación de la universidad. Un grupo de chicas y chicos okupa fashion están por ahí tirados (diría que abarrotan el lugar, pero mentiría), con algunas tiendas de campaña, mantas, cartas, una guitarra y ¡varios ordenadores portátiles!. "Mira qué aplicados", me he dicho, "que quieren seguir repasando apuntes". Ingenuo. Un rápido vistazo a las pantallas me ha descubierto los conocidos solitarios de windows y el messenger funcionando a todo trapo. Refundando la civilización a golpe de Microsoft. Lo más comentado de todo el asunto, que no haya calefacción central en ese edificio, aunque me temo que entrada la noche se calentarán con sus hierbas y entre ellos... Si es que tendrían que haber ido a acampar al edificio de económicas...

Hablando con unos y otros me he ido enterando de algunas cosas significativas, como la asamblea en la que se tomó la decisión de semejante evento. Al parecer, lo primero que se hizo fue expulsar a los medios de comunicación (ya se sabe, ¡televisión, manipulación! y todo eso...), imposibilitando que el "mundo exterior" se enterara de lo que allí dentro ocurría (luego, claro está, se les envía un comunicado formalito y en el que no se sepa lo que se ha deliberado). Tanto mejor, porque algún asistente me lo ha relatado abochornado. No hubo lugar para discusiones ni propuestas, ni siquiera explicaciones acerca de las razones para manifestarse, tan sólo una votación para elegir la movilización que se pondría en marcha.

Por otro lado está el cuándo. Aunque el plan de Bolonia se ha visto modificado, hace años que está en marcha (de hecho, hace ya varios cursos que se están adaptando las asignaturas al nuevo modelo). ¿Alguien protestó al principio? Pocos, y justamente los que ahora "alzan la voz", no hicieron ni caso. Pero claro, ahora alguna coordinadora habrá dicho que es el momento, o, no lo descartemos, los sucesos de Grecia han alimentado un cierto espíritu revolucionario entre una masa de jóvenes que demuestran que la reforma boloñesa es prescindible, si de lo que se trata es de tener masas adocenadas e incultas a las que manejar al antojo de los gobernantes.

Las razones, es difícil concretar, pero parece que todos los eslóganes van contra la supuesta mercantilización de la universidad que le reforma traería consigo. Y basta. Hay muchas otras, pero parece que a los anticapitalistas usuarios de microsoft es la única que les importa. Menos mal que a otros niveles también se está dando la batalla (o se está dando la batalla, a secas), como entre cierto profesorado y los rectorados, que no se han mostrado muy contentos con el asunto (al respecto, recomiendo este texto del colega Horrach). Y tal vez me equivoque, pero conviene que los acampados no sean muchos, y que pueda llegar a esgrimirse el argumento de que los que se oponen a Bolonia son de su pelaje, porque entonces sí que la batalla y la guerra estarán perdidas.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Palma nocturna III: Soho

El otro día ya hablé de este emblemático local, en el que reune parte del gafapasteo y del mundo poppie de la ciudad. Decorado con lo que el resto del mundo tiraría a la basura (y a veces uno duda de que algunas cosas no se hayan recogido directamente de allí) por anticuado. Papels pintados, lámparas recargadas e imposibles, sillas y sillones sesenteros... todo bañado por una muy tenue luz. Este ambiente entre nostálgico y decadente se ve reforzado por la música: indie, pop, sesenteo-setenteo... (pero no al estilo M80, sino más bien rollo radio3). Y aunquer la clientela es bastante definida (ya digo, modernillos y alternativos, algunos británicos, jovencitas naïf...), se puede ver de todo. El principal aliciente, además de las sempiternas camareras (hay días en que aquello parece un bar gay de la cantidad de tíos que hay), es el precio, entre los más asequibles de los locales en los que me dejo caer. Además, hay fácil aparcamiento, y aunque queda un poco alejado de las zonas de marcha más tradicional, siempre es un buen sitio para tomar las primeras y empezar a calentar motores.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Saber productivo


Todo saber que se pretenda cerrado, que no abra la puerta a seguir avanzando, que no pique, que no escueza, es un saber estéril y, por tanto, innecesario. Nada de conocimientos anestésicos, lo que necesitamos es dolor. Aunque cueste, aunque sucumbamos.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Nietzsche, Wittgenstein y el silencio


En mis lecturas nietzscheanas, me sorprendo al leer en la primera frase del prefacio a la segunda parte de Humano, demasiado Humano (que comprende sus obras Opniones y sentencias varias y El caminante y su sombra) lo siguiente:
"No se debe hablar sino cuando no cabe callar"

Lo cual, inevitablemente, me lleva a recordar a Ludwig Wittgenstein (1889-1951) y la famosa sentencia final del Tractatus logico-Philosophicus:

"De lo que no se puede hablar, mejor es callarse"

Ambas sentencias, de muy similar estructura, apuntan a un ámbito, a un algo del cual no se puede decir nada, ante lo único que cabe hacer es callarse. Los dos pensadores señalan la inasibilidad de ese algo, y la imposibilidad de ser volcado al lenguaje (a cualquier lenguaje, en tanto que sistema de signos simbólicos). Sin embargo, el no poder decirlo no quiere decir que no podamos tener un acceso a ello, si bien este acceder no sería comunicable de ninguna manera. ¿O sí? Porque parece que una parte importante del pensamiento que viene desde finales del XIX intentan, si no hollar el territorio del silencio, sí al menos rodearlo, tantearlo, buscar resonancias o ecos en él, sospechando que ahí se esconde alguna clave. La poesía ha sido planteada como un medio lingüístico de acceso, o al menos como la forma de abrirnos a la experiencia del silencio. Y el arte, por otras vías, también ha intentado a veces acceder ahí.

La cuestión es hacer un hueco al silencio, al ámbito del callar, porque tan habituados al ruido, a la interferencia del lenguaje y las músicas de la cotidianeidad, que no concebimos al silencio más que como una Nada, como ausencia de y vacío, cuando se trata más bien de un vacío pleno, sobre el cual se desliza el lenguaje. Y con él, todo lo demás.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Falta de sentido

En cierta ocasión, en una de las asignaturas de psicología que tuve que aprobar para obteter la diplomatura en enfermería, dejé escapar mi opinión acerca de la falta d sentido de la vida. Y claro, como unos días antes nos habían explicado que uno de los síntomas de la depresión es que no se le ve sentido a la vida, pues ya me colgaron la etiqueta de la depresión. Repliqué al grupo (de féminas) que tan alegremente me había adjudicado el diagnóstico que me dijeran en qué consistía ese sentido que se suponía que la vida había de tener para las personas "sanas". Silencio. Y acto seguido una de ellas se reafirmó. "Es igual, pero tú muestras síntomas de depresión".

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Incubatio


Algunas ocurrencias hay qe escribirlas tal cual salen, en caliente. Otras ideas, en cambio, deben ser cuidadas y hay que dejarlas reposar, guardarlas en algún lugar especial y esperar a que maduren. Algún día volverán a un primer plano fortalecidas. Y puede que adquieran un carácter engañoso, como si fueran genialidades sobrevenidas de golpe, como si no hubieran necesitado nutrirse durante un tiempo de las energías de quien las ha pensado.

martes, 9 de diciembre de 2008

Me duele la cara...


Es curioso como hay días en los que los cruces de miradas por la calle son muy frecuentes, y otros en los que nadie parece reparar en tu presencia, como si hubiera días en los que se estuviera "con el guapo subido". Y la cuestión es que yo mismo, algunos días, en esas raras veces en que me miro al espejo, me veo bien y me digo que ese día estoy estupendo, mientras que otros no puedo soportar lo que veo al otro lado del cristal.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Ecos de la otra noche


Las noches en que se sale con poca compañía adquieren, vaya usted a saber porqué, un carácter especial. Si se va con la pandilla habitual (eso que los vascos llaman cuadrilla) todo es más o menos igual que siempre, pero el hecho de que por H o por B se haya roto la dinámica habitual, hace que la noche tenga un matiz imprevisible. Y puede pasar de todo.

Algo así ocurrió el pasado viernes. Ante la desbandada general motivada por puentes y aperitivos navideños, quedamos solo dos colegas. Había ganas de salir, y no íbamos a permitir que la falta de grupo nos amilanara, así que allí nos fuimos. Cena china y encaramos el Soho. Eran más o menos las doce de la noche, y el había buen ambiente. No habían transcurrido ni diez minutos cuando un grupo de energúmenos británicos entraron, uno de ellos visiblemente borracho (y probablemente con algo más que alcohol en el cuerpo). Empezaron a berrerar con sus bárbaros vozarrones, pero la palma se la llevó el más alterado, que no paraba de gritar "yeah baby", provocando que las camareras le llamaran la atención a él y a sus amigos. El tío, no contento con hacer que todo el bar se girara hacia él, empezó a darle puñetazos al aire con notable descoordinación motora y pobre equilibrio. Creó un hueco entre la gente, puesto que nadie quería que uno de esos puñetazos (a saber si veía a alguien ante sí) le diera. Se arrimaba a los grupos de chicas, provocando que algunas de ellas se fueran, e incluso hizo que otro cliente se ofreciera voluntario para echarlo, cosa que, por suerte, hicieron sus amigos.

Al poco apareció una rubia, también tambaleante, que se desplomó sobre una butaca y se tiró más de una hora durmiendo a pierna suelta. Un amigo suyo, con los ojos entrecerrados y gesto totalmente inexpresivo, se puso su abrigo y su sombrero, y circulaba por ahí sin saber muy bien lo que hacía ni donde estaba.

Pero aún estaba por llegar lo más extraño: un joven con los ojos completamente abiertos y haciendo extraños gestos. No sólo parecía borracho, sino que además parecía no estar muy bien de la cabeza. Intentaba separarse de la barra, pero estaba temeroso y mantenía una mano apoyada, como un bebé que empieza a caminar, que no se atreve a soltarse de los muebles que va encontrando a su paso y caminar solo. Al principio estaba solo, pero más tarde llegó un grupo de chicos en el que había uno con chupa de cuero y ojos de borrachera total que empezó a darle coba. A los cinco minutas ya estaban abrazados y declarándose su incondicional amistad (en ese gran momento alcohólico de "dú edes bi bejor abigo"). Juro que me costó aguantarme la risa, y tenía que mirar a otros lados para que no vieran la sonrisilla que se me ponía.

Y aún más, porque en medio del ambiente gafapasta y pseudointelectual que allí se mueve, entraron un grupo de tipos que parecían salidos de un congreso de Nuevas Generaciones, con camisa y jersey. En fin, que la cosa se puso muy surrealista, y yo ya empezaba a buscar la cámara oculta.

Menos mal que las camareras estuvieron al quite (en concreto Carolina, la jefa), y viendo que éramos de lo más deseable (en todos los sentidos...) del lugar, invitó a unos chupitos de tequila, que brindamos y compartimos como es debido.

¿Alguien da más?

sábado, 6 de diciembre de 2008

Dios y el Diablo


"Tenemos razones para dudar de la existencia de Dios. Respecto al Diablo no está tan clara la cosa."

J. L. V. B.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Pasarela Universidad


De un tiempo a esta parte observo, no sin cierto estupor, que la universidad se ha convertido poco menos que en un pase de modelos. Al ir a matar el tiempo a la biblioteca, si quiero centrarme en mis lecturas, he de dar la espalda a la entrada, porque no hay quien se concentre. Es todo un escándalo. ¿A qué van esas señoritas, a estudiar o a lucir palmito? Cuando yo estudiaba no iban de esta manera. ¿Tendrá algo que ver el hecho de que haya más mujeres que hombres en la universidad, ayudando así a que la "competencia" aumente? A mí, por lo pronto, ya me va bien...

jueves, 4 de diciembre de 2008

Al fresco


Ahora que estamos abrumados por la sucesión de olas de frío puedo disfrutar de algunos de esos momentos breves pero intensos que tanto me gusta saborear. Se trata de la salida del trabajo tras el turno de noche. Resulta que los vestuarios están fuera del hospital, en un pequeño edificio situado entre el hospital de adultos y el maternoinfantil. A mi me queda a unos cincuenta metros. Después de haber trabajado diez horas sin dormir sometido al malsano calor de la calefacción, salir afuera a las ocho de la mañana, ataviado con un simple pijama de enfermero (tela más bien fina, manga corta) es toda una experiencia. Palma no es una ciudad excesivamente fría, pero la humedad que le otorga el mar hace que la sensación térmica sea má acusada, por no hablar de la capa de escarcha con la que muchas mañanas se despiertan los vehículos.

Salir a la calle en manga corta, viniendo de la calefacción, es como una bofetada que espabila los sentidos y me otorga, al menos a mí, un gran bienestar.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Alabanzas


¿Porqué a la hora de poner a parir a alguien hay tantos voluntarios, mientras que nos cuesta mucho, muchísimo, alabar a los demás? ¿Tal vez porque en el fondo sabemos que podemos sacar una enseñanza mayor de una crítica que de un parabién?¿O más bien porque nos jode reconocer que los demás son capaces de hacer algo bien o tener buenas ideas? A pesar de todo, necesitamos que, de tanto en tanmto, alguien nos anime y nos dé una palmadita en la espalda, aunque sea falsa.

martes, 2 de diciembre de 2008

Poe en Kiliedro

El tres de octubre de 1849 se celebraban elecciones legislativas en la ciudad de Baltimore. Frente a una taberna de mala muerte, llamada Ryan's Tavern, un hombre se encontraba en un profundo estado de delirio. Un cliente, Joseph W. Walter, reconoció a uno de ellos. Se trataba de Edgar Allan Poe, un popular conferenciante y autor del poema El cuervo, que leía en concurridas sesiones. Con premura, escribió una nota avisando a un médico conocido de ambos, el doctor Joseph E. Snodgrass, apremiándole para que acuda a recoger al escritor. Fue trasladado al hospital de la Universidad de Washington, y allí los recuerdos del doctor que lo atendió, John Joseph Moran describen a un desgraciado sumido en visiones terroríficas (por lo demás, tan propias de sus relatos) y apenas capaz de balbucear frases incoherentes. Se mostró especialmente agresivo con cualquier persona que se le acercara, y de continuo profería alaridos en los que llamaba a un tal Reynolds, un explorador polar que le inspiró su novela Narración de Arthur Gordon Pym. Parece que tuvo algun momento de lucidez, en el que preguntó si aún quedaba alguna esperanza para un miserable como él. La agonía se prolongó durante cuatro días, finalizando a las cinco de la madrugada del siete de octubre. Su médico relató que sus últimas palabras fueron: “Que Dios ayude a mi pobre alma”. Seguir leyendo

lunes, 1 de diciembre de 2008

Lo inesperado


Aunque siempre me haya gustado tenerlo todo controlado y previsto, reconozco que lo inesperado, cuando es de signo positivo, hace que las cosas adquieran otro color. Como cuando una noche anodina y sin demasiadas perspectivas se convierte, como por ensalmo, en una gratísima velada (y por contra, cuando se pretende que una salida sea especial, siempre queda un regusto amargo, porque nunca pasan las cosas como uno desearía).
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