
"Por fortuna, yo no tengo ningún deseo de dejarme desgarrar: la mujer perfecta desgarra cuando ama... Conozco a esas amables ménades... ¡Ay, qué peligrosos, insinuantes, subterráneos animalillos de presa!, ¡y tan agradables además!... Una mujercita que persigue su venganza sería capaz de atropellar al destino mismo. -La mujer es indeciblemente más malvada que el hombre, también más lista; la bondad en la mujer es ya una forma de
degeneración... Hay ya en el fondo de todas las denominadas 'almas bellas' un defecto fisiológico, -no lo digo todo, pues de otro modo me volvería medi-cínico. La lucha por la
igualdad de derechos es incluso un síntoma de enfermedad: todo médico lo sabe. -Cuánto más mujer es la mujer, tanto más se defiende con manos y pies contra los derechos en general: el estado natural, la
guerra eterna entre los sexos, le otorga con muchop el primer puesto. -¿se ha tenido oídos para escuchar mi definición del amor? Es la única digna de un filósofo. -Amor - en sus medios la guerra, en su fondo el odio mortal de los sexos. -¿Se ha oído la respuesta a la pregunta sobre cómo se
cura a una mujer, sobre cómo se la 'redime'? Se le hace un hijo. La mujer necesita hijos, el varón no es nunca nada más que un medio, así habló Zaratustra. 'Emancipación de la mujer', -esto representa el odio instintivo de la mujer
mal constituida, es decir, incapaz de procrear, contra la mujer bien constituida; -la lucha contra el 'varón' no es nunca más que un medio, un pretexto, una táctica. Al elevarse a
sí misma como 'mujer en sí', como 'mujer superior', como 'mujer idealista', quiere
rebajar el nivel general de la mujer; ningún medio más seguro para esto que estudiar bachillerato, llevar pantalone y tener los derechos políticos del animal electoral. En el fondo las mujeres emancipadas son las
anarquistas en el mundo de lo 'eterno femenino', las fracasadas, cuyo instinto más radical es la venganza... Todo un género del más maligno 'idealismo' -que, por lo demás también se da entre varones, por ejemplo en Henrick Ibsen, esa típica soltera vieja- tiene como meta
envenenar la buena conciencia, lo que en el amor sexual es naturaleza..."
Fiedrich Nietzsche. Ecce Homo (1888).