sábado, 5 de enero de 2008

Los psicólogos y yo


No me gusta la psicología, ni los psicólogos. Me parecen una variante moderna de los antiguos sacerdotes, seres entrometidos que pretenden que actuemos como ellos quieren que actuemos. Ya lo dicen algunos, que los psicólogos actuales hacen el trabajo que antes hacían los confesores. Pero claro, en una época como la nuestra, materialista y descreída, han de pasar por científicos. Y en eso están. Que no se le ocurra a nadie cuestionar el estatus de ciencia de la psicología, que le puede dar un síncope al psicólogo de turno (yo a veces lo hago por pura diversión). Han logrado engatusar a casi todo el mundo, y ahí los tenemos vendiendo sus tests de personalidad a empresas para seleccionar a sus empleados. He tenido que sufrir algunos de estos tests, y a veces he jugado con ellos (claro está, no me seleccionaron). He tenido asignaturas de psicología, y algunas han sido interesantes, pero las he estudiado sin creérmelas demasiado.

Siempre he tenido reparos con esta disciplina, pero la cosa se agudizó cuando en uno de estos magníficos tests en el colegio me hicieron ver que yo no tenía buenos hábitos de estudio, y que tenía que cambiarlos si quería llegar a algún lado. Cómo no, la psicóloga me empezó a aconsejar cómo era correcto estudiar y cómo no tenía que hacerlo. Sin consultar mi expediente, sin saber nada de cómo llevaba los estudios. Como es natural, no cambie ni un ápice, y sigo trabajando (por suerte, ya no estudio) tan mal como antes.

Mención aparte, y esto sería tema para análisis más sesudos, merece el hecho de que la psicología sea una profesión acaparada por mujeres. Tal vez sea algo muy significativo, más de lo que a simple vista parece.

En otro nivel está la penetración de la psicología en el populacho. Aquí todo el mundo tiene sus teorías y hay pseudocorrientes que pretenden hacernos la vida mejor. En el fondo no son más que formasd de encasillar y meternos en sacos, para así manejarse mejor con nosotros. En cierta ocasión, una compañera de clase, por afirmar que la vida no tiene ningún sentido (cosa en la que de cada vez creo con más firmeza), me dijo que me lo tenía que hacer mirar, que eso era un síntoma de depresión. No negaré que tenga algunos rasgos depresivos, que muchas veces tiendo a la melancolía y tal y tal, pero quien me conoce sabe que estoy lejos de la depresión (la ironía, el sarcasmo y la mala leche que a veces destilo me alejan de ella, a pesar de tener motivos sobrados para caer).

En fin, que los psicólogos se metan la psicología donde les quepa (y los no psicólogos también), y que no vengan a marearnos la perdiz, que ya acudiremos a ellos cuando lo consideremos necesario. Mientras tanto, que se introspecten un poco a ellos mismos y qué vean a ver qué complejos esconde su elección profesional.

13 comentarios:

Horrach dijo...

Yo tampoco soy un ferviente defensor de los psicólogos y de la psicología como ciencia, pero me sorprendre la agresividad de su reflexión, querido Pez. Creo, aunque tal vez me equivoque, que ese resentimiento para con los psicólogos se debe a que en algún momento fueron objeto de su fe, o al menos de cierto respeto. Sólo si alguna vez se ha creído en ellos se puede mostrar la mala leche que ha manejado usted en esta entrada, y conste que no lo digo como crítica, sino como simple observación.

Comio sucede muchas veces con la política, no se le puede pedir a la psicología (ni a la política) que resuelva cuestiones que no son propias de la psicología.

PD: qué imagen más gigeriana. ¿Puedo pedirle de dónde la ha sacado? Merci.

El Pez Martillo dijo...

Pues me temo, estimado Horrach, que se equivoca. Los psicólogos y la psicología nunca han contado con ningún respeto por parte mía. En parte por el adoctrinamiento recibido desde pequeño. Verá, me tocó vivir el proceso de transición a la LOGSE, y desde entonces fue obligatorio contar con un psicólogo en el colegio. A mi, por suerte, la LOGSE no me llegó (se iba incorporando algunos cursos por detrás de mi), pero lo del psicólogo sí. Y no sabe usted las polémicas que había en el colegio al respecto. Además, el gran Javier Navarro, profesor de filosofía, una de las pocas personas que he conocido en la vida a la que puedo llamar "maestro" con tranquilidad, era muy hostil respecto a la psicóloga que nos tocó en gracia (que, entre otras cosas, era una nulidad). Estar una buena temporada oyendo hablar mal de una actividad te condiciona bastante.

Para colmo, tengo que aguantar a dos primas psicólogas (por suerte, están a unos cuantos cientos de kilómetros y con el mar de por medio, y casi no me hablo con ellas). Y otra persona que una vez fue de mi entorno, en cierto momento le dio la vena empollona y se puso a estudiar psicología, convirtiéndose en uno de los tipos más pedantes y estúpidos que conozco.

¿Le parecen pocas razones?

La imagen la encontré en google, buscando sobre psicología. Creo que ilustraba algún artículo de alguna facultad. No le puedo decir más. Clique en ella y a lo mejor puede encontrar más información en la dirección.

Saludos.

Horrach dijo...

Veo más problemático y tocapelotas a esa gente que, no siendo psicólogo, se lee cuatro libros mal seleccionados sobre el tema y se las da de sabelotodo sobre la psique y demás. Servidor, como usted, también conoce a algún ejemplar de este estilo tan cargante.

Aunque, bien pensado, esa actitud de pretender ser la pera limonera sin haber leído de una disciplina más que unos pocos libros se da en muchos ámbitos, la filosofía por ejemplo. Algún caso conozco en este ámbito: yo mismo caí en la tontería cuando empecé la carrera, allá por 1996-97.

El Pez Martillo dijo...

Tiene usted razón, pero el caso al que me refiero no es que leyera cuatro cosas. Es uno de esos casos que, después de haber dejado el colegio con el Graduado mal sacado, tras años de inactividad estudiantil y de peregrinaje por diversos empleos, le dio por estudiar. Muy bien por él, nos dijimos todos. Se licenció y doctoró en psicología, y ahora es profesor universitario. Pero como persona deja mucho que desear (al menos para la mayoría de los que lo conocemos).

Pero sí, tien razón, siempre hay alguien que aspira a saber más que los auténticos profesionales. Igual yo caí en esto al escribir esta entrada.

Sobre esto, recuerdo aquello que un paciente nos dijo una vez: "A mi ustedes los médicos no me engañan, que yo he visto todos los capítulos de Urgencias".

Anónimo dijo...

esta loco pez marttillo para mi ke abusaron de el... psicologicamente hehehe

Anónimo dijo...

Yo creo que confunde términos. Soy estudiante de psicologia, y no lo hago para que los demás sean como yo quiera, solamente lo hago para ayudar a gente que pueda tener problemas y necesite un pequeño empujoncito para tirar hacia delante... Puesto que a mi siempre me ha faltado esa parte y he frecuentado psicológos de pequeña, me ayudaron mucho y es a lo que yo quiero dedicarme durante el resto de mi vida.
Tampoco puede meter a todos los psicólogos en el mismo saco, que usted se encontrara con varios de ellos que fueran unos incompetentes, no significa que no haya médicos incompetentes, publicistas incompetentes, etc.
La psicologia está infravalorada, y si a todos nos enseñaran un poquito de ella en la escuela, el mundo iria muchisimo mejor.

El Pez Martillo dijo...

Pues menos mal que está infravalorada... Ya están los propios psicólogos para dorarse la píldora y cebarse en la autocomplacencia (pero bueno, supongo que eso lo hacemos todos en todas las disciplinas, que nos creemos el centro del mundo y pensamos que no se nos tiene en cuenta).

De todas formas, he estudiado varias asignaturas de psicología, y creo que algo sé (desde luego no lo mismo que un licenciado), pero una cosa es estudiar los procesos mentales y otra andar haciendo tests y proponer tratamientos.

Anónimo dijo...

Estimado pez, me he topado fortuitamente con tu entrada y me veo en la obligación de responderte, pues detecto lo que en mi opinión son grandes prejuicios contra la disciplina de la psicología moderna.

Ante todo, primero voy a dejar claro que me conozco el mundo de la psicología bastante bien (como paciente), ya que he acudido en muchas ocasiones a las consultas de estos profesionales y, lejos de producirme mal alguno, me han ayudado notablemente.

En gran parte de tu texto mencionas al psicólogo del que fue tu colegio, a tus primas psicólogas, a los que por leerse cuatro libros ya se creen psicólogos... Voy a resaltarte varias cosas: la primera, es que, por mucho que hayas dicho o puedas decirde ahora en adelante, tu experiencia con la psicología ha sido nula. Sí, nula; un psicólogo de colegio pocas veces ha tratado la psicología en profundidad, es más, probablemente se haya autocondenado de por vida a pasar tests y analizar casos superficialmente, sin pasar de ello.

Tus primas indudablemente te dan la tabarra, por lo que cuentas, pero eso poco tiene que ver con la psicología (es como yo, que soy físico y a mis amigos/familiares los tengo hartos de tanta física, y no pueden oir hablar de ella, y sin embargo, cualquier persona medio inteligente entiende lo importante que la física ha sido a lo largo del desarrollo de nuestra civilización).

La segunda cosa es que, efectivamente, la psicología es ciencia. Es ciencia en el sentido de que cumple el método científico, y de que todo lo que ha avanzando en los ultimos años está basado en hechos factibles (no como los antiguos sacerdotes que nombras, que respondían al título de confesores; hoy en día, gran parte de la teoría psicológica está asentada sobre unos conocimientos bastante sólidos y comprobados de biología y química, entre otros).

Todo psicólogo bien cualificado y experimentado tiene la capacidad suficiente de asociar males psicólogicos con sucesos y hechos reales, por medio de un análisis exhaustivo y detallado de su paciente, como hace cualquier científico. ¿Qué hoy en día nos venden test cutres de personalidad, hay gente que sin tener ni puta idea se hace pasar por psicólogo, que un tratamiento psicológico es caro, o que hay mucha gente que padece de prepotencia por el mero hecho de ser psicólogo...? Puede ser, algunas no te negaré que son ciertas, otras claramente están influidas por experiencias personales o prejuicios equivocados... pero eso no implica que esta rama de conocimiento sea una patraña, en absoluto, por mucho buitre que haya o muy buen negocio que pueda ser la psicología hoy en día.


Espero que esto te haga reflexionar un poco y, sobre todo, investigar algo más sobre la psicología, fuera del ámbito que tú has mencionado, y que descubras que tu concepción sobre la psicología es bastante errónea.

Aunque no sé, viendo cómo expones las cosas, dudo que cambies de opinión o que tomes en serio este comentario; tu caso es tan típico como el de los creyentes, que están aferrados a unas creencias tan arraigadas en ellos, que ni teniendo evidencias en sus narices pueden atreverse a cuestionarlas mínimamente, por muy absurdas que sean racionalmente.

Te animo a aprender más sobre a lo que la psicología como rama del saber se refiere, sin hacer caso del mal uso o la mala imagen que nos muestra.


Recibe un cordial saludo.

El Pez Martillo dijo...

Estimado anónimo, gracias por el extenso comentario.

Obviamente, la entrada es un poco caricaturesca, aunque es cierto que en ella expongo algunos de mis prejuicios. En cualquier caso, mi contacto con la psicología, sin ser intenso, es más que suficiente. He tenido asignaturas de psicología, y creo que conozco bien la historia de la disciplina. Además, al trabajar en un hospital, tengo que estar en contacto con psicólogos clínicos y con su trabajo (y colaborar con ellos). Incluso he participado en algún estudio.

Por supuesto, no creo que sea algo inútil, ni tampoco una farsa. Y no sé si será ciencia o no, pero detecto una obsesión en ellos con eso de ser ciencia (cuando, tal vez, no tendría porqué serlo), es algo que los tiene muy quemados, y me divierte ver como se ponen cuando se lo insinúo.

Saludos.

Anónimo dijo...

Estimado Pez.
Como dijo el anónimo anterior, la psicología es ciencia, porque utiliza el método científico, tiene objeto de estudio, tiene distintas y variadas corrientes, además de que es ayudada por distintas disciplinas y ciencias a la par.

Me parece muy injusto que creas que por haber dado 2 o 3 materias introductorias, pienses que puedes hacer un juicio, digamos memorable, sobre la materia, además de que estás demasiado prejuiciado, lo que provoca que caigas en una falacia de circunstancia.

En fin estimado Pez, sólo era para que lo sepa, y no peque de ignorante por la vida.

Saludos...

PD: Si es cierto que existen psicólogos hacedores de tests (como decía mi profesor de filosofía), pero no todos son fieles creyentes de esas pruebas.

Catalina O.

El Pez Martillo dijo...

Catalina,

no sé por donde empezar. Tal vez por el encabezado. En el nombre del blog, "el espejo de la realidad", el acento hay que ponerlo en el espejo, y no en la realidad. Los espejos devuelven un reflejo, que no tiene porqué concordar con la realidad (todos hemos jugado con las deformidades que provocan los espejos). Es más, puede que yo, a drede, deforme las cosas. Lo que me parece lamentable es que haya quien se tome en serio las cosas que digo, y sobretodo que se atrevan a decir lo que sé y lo que no sé merced a unas cuantas líneas escritas vaya usted a saber con qué intención.

También me parece triste que se cuestione la capacidad de juicio del personal. ¿Que no puedo hacer un juicio?. Claro que sí. Lo que nunca he pretendido, ni pretenderé, es que dichos juicios sean "memorables", porque lo único que hago aquí es desbarrar (no sé si habrá usted leído algo más del blog, si es así habrá notado el espíritu provocador que a veces me anima) y tocar las narices al personal (veo que a veces lo consigo, y me alegro). Mis juicios serán más o menos acertados (es problema mío, ya me las apañaré con las consecuencias), pero nadie me va quitar la posibilidad de emitirlos.

¿Falacia de circunstancia? Por supuesto. No pretendía otra cosa. Si no, no habría titulado la entrada "los psicólogos y yo".

Y yendo un poco al meollo de las cosas, uno de los problemas que tengo con la psicología es que evoca en mí cosas más profundas y complejas que una simple ciencia (de ahí que busque motivar alguna reflexión con lo de negar su cientificidad, pero ellos dale que te pego con el método científico y blablabla...).

Y ya lo he dicho más arriba, hagan el favor de no tomar las cosas tan en serio (al menos cuando las digo yo).

En cualquier caso, gracias por el comentario.

Anónimo dijo...

Pez...
Te cuento que conozco bien tu resistencia a los psicólogos. En realidad, yo pensaba igual. En primaria me tocaron los psicólogos conductistas de los 90's, bien reconocidos por su idolatría a medicar ritalina a todo nino que expresara su ninez... de ahí pasé a otro buen grupo de psicólogos cognitivos-conductistas, de esos que se pelean por el titulito de ciencia. Me diagnosticaron cuanta cosa encontraban en el DSM y bueno, también al igual que vos dije: en la vida vuelvo donde un psicólogo. Y bueno fueron pasando los anios, dejé las pastillas porqeu YO sabía que no tenia TDAH.. y un par de anios después me volví psicóloga.
Me parece injusto que a todos nos tilden de pelearnos la ciencia.. muchos colegas también se han encargado de hacerle creer al mundo que el método científico es el acercamiento adecuado para tratar a seres humanos y ... por lo que veo, no has conocido la historia de la psicología completamente. Los psicólogos humanistas trabajamos con fenomenología, no método científico. Nos enfocamos en las potencialidades de la persona, no en la patología/enfermedad. Te recomiendo que investigues acerca de la antipsiquiatría...por ahí vamos nosotros. Además de ser psicóloga, soy paciente también de un psicólogo Jungiano; por voluntad propia y honestamente puedo decir que estar en terapia finalmente, ha sido una de las cosas mas deliciosas de mi vida. El no me dice que debo hacer, como, cuando y donde; el simplemente ME DEJA SER. Yo como terapeuta hago todo lo posible para que los pacientes simplemente..sean. la terapia es un espacio para ellos; para que ellos se puedan quitar las máscaras que usan afuera, y tengan un momento de reconocerse a sí mismos como seres, personas en un mundo. Por medio de la aceptación incondicional el paciente logra aceptarse a sí mismo incondicionalmente y de ahí se vuelve un ser auténtico, aceptándose a sí mismo con sus "defectos" y sus "capacidades" sin verlas como buenas o malas; sino como formas de ser en el mundo.

Cuando a uno no le gusta algo, hay que tener muy buenos argumentos y conocer a profundidad el tema para decir "no me gusta". La psicología cognitiva-conductual no es la única que hay... y no todos estamos dispuestos a andar con el DSM y las pruebas técnicas para MEDIR y CUANTIFICAR la EXPERIENCIA HUMANA; eso no puede cuantificarse. jamás.

Anónimo dijo...

amigo, autor de esta redaccion.. por expericia propia a aprendido que jamas se puede critacar o juzgar a alguien o algo SIN CONOCERLE...

una de las caracteristicas de los psicologos es que jamas pueden dar un consejo, a menos claro esta que se lo pidan, por lo tanto no puede tener siquiera la intension de que sus clientes actuen como el quiera..
sin embargo como en toda profesion, siempre podras encontrarte a algun farzante.

por ello es recomendable primero, conocer el tema, analisarlo y entonces,y solo entonces, podras tener una opinion realmente fundada.

atte. una servidora

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