domingo, 22 de julio de 2007

Prostitución


No sé si será el oficio más antiguo del mundo, como dicen. Probablemente todo lo relativo a los cuidados está a la par, eso ni no empezaron juntos. La cuestión es que, aunque se ha terminado convirtiendo en un negocio turbio en el que abundan las mafias y la opresión sobre las mujeres, la prostitución tuvo a buen seguro un origen femenino. Con lo primarios que somos los hombres, muy pronto se debió de dar cuenta alguna mujer de que ofreciendo sexo podía tener lo que quisiera de nosotros. De hecho, entre los simios se dan conductas parecidas, con hembras que ofrecen sexo por comida. Añádase a esto la invención del dinero, una moralidad sexualmente represora y una situación de dominación del hombre respecto a la mujer y acabaremos con el panorama actual, en el que la prostitución es por dinero para conseguir caprichos o droga, o para pagarse la emigración a España merced a mafias que abusan y engañan a las chicas.

Pero no siempre fue así, porque hubo tiempo en que las prostitutas eran sagradas, y eran las que se ocupaban de cuidar algunos templos, y cuyos servicios tenían algo de religioso, e incluso los ofrecían frente a altares (a modo de hipótesis arriesgada, no estaría mal investigar si el tan traído y llevado tema de María Magdalena no tiene algo de esto). Eso por no hablar del papel iniciático que han tenido para muchos hombres a lo largo de la historia, la de ser ellas las que los iniciaran en los viscosos secretos de la carne.

10 comentarios:

Horrach dijo...

Pienso que existe prostitución de la misma manera que existe especulación urbanística: porque se especula con una necesidad que no satisface a todos. El sexo es una necesidad humana, sobre todo masculina, y eso lo saben muy bien las mujeres, que tienen en él su poder más preciado. El hombre más poderoso y más bregado del mundo puede convertirse en un títere, en un patético guiñapo, si una mujer que domine la seducción se lo propone. En la psicología que domina la realidad sexual se demuestra quién es de verdad el sexo fuerte.

saludos

SinTanga dijo...

Esta lacra estará ahí siempre, porque aunque el sexo gusta por igual, para los hombres es un verdadero punto débil.

De todas formas yo opino que, mientras se pueda, para que pagar por algo que se puede conseguir grátis? Vale que cuesta más trabajo, pero luego merece la pena :)

El Pez Martillo dijo...

Hola sintanga, bienvenida al sitio este. Bonitas tetas.

¿Lacra? Si lo denominamos así, estamos metiéndole al asunto esas consideraciones moralesde las que hablo. Ya lo digo en el post, creo que la prostitución es un invento femenino, tal vez anterior al amor y al matrimonio. No creo que se haga nada gratis, aunque en épocas de abundancia y oportunidades como la nuestra, es más fácil el sexo por el sexo (y ni siquiera eso, que tarde o temprano las cosas se confunden).

Anónimo dijo...

me parece vergonzoso que digáis que alguna mujer debió darse cuenta de lo que os gustaba el sexo, y aprobechó. Los únicos beneficiarios de esta lacra humana soís vosotros, los varones, ellas o nosotras somos las grandes perjudicadas, las que sufren verdaderas aberraciones todos los días gracias a una mente corrompida de atrocidades sexuales, y a cierto poder adquisitivo. Por cierto, al listo que opina que la naturaleza del hombre es irrefrenablemente sexual... a ver si nos leemos algún librito, porque el mismo deseo que tienes tú como hombre en sentido sexual le puedo tener yo como mujer. Ese argumento, como otras muchas cosas horribles en este mundo pertenece al varón, para justificar su comportamiento.
Sin demanda no hay oferta, la prostitución no existiría si no hubiera clientes.

El Pez Martillo dijo...

Me sorprende que digas que los beneficiarios somos nosotros los varones, cuando en realidad sólo obtenemos unos momentos de placer. Las que os quedáis con la pasta sois vosotras.

Apelando a eso de la oferta y la demanda (cosa muy discutible, por otro lado) se apunta hacia la idea de un intercambio, de mercancía, en el que unas ofrecen algo a cambio de otro algo.

Releyendo todo lo dicho, creo que nadie ha hablado de una "naturaleza irrefrenablemente sexual" del hombre. Lo que sí se ha dicho es que el sexo es un punto débil (ni siquiera creo que sea lo único que nos mueve, aunque sí que cuando se nos cruza el sexo perdemos más fácilmente los papeles). Creo en la diferencia entre hombres y mujeres, y en esto del sexo es fundamental, más que nada porque las consecuencias son peores para vosotras (nueve meses de embarazo y la crianza no son moco de pavo). Nosotros podemos ir con más ligereza en esto del sexo, plantando la semillkita por ahí, alegremente. Vosotras, no tanto (aunque ahora que hay métodos anticonceptivos y tal, os estáis soltando la melena, os estáis masculinizando).

Por otro lado, si algunos han de leer más, otras han de hablar más con las prostitutas, que muchas veces reconocen estar ahí por la pasta. Muchas saben que trabajando un par de años en el negocio pueden ganarse una pasta. Tan sólo se trata de tener las suficientes tragaderas.

Me vuelvo a repetir: ¿lacra?. Si se hace libremente no, es más, es una muestra del poder que tenéis las mujeres. Otra cosa es que en torno al fenómeno hayan proliferado mafias y demás malos rollos que se alimentan de la hipocresía y la falsa moral que impera desde hace siglos (no desde siempre, hubo tiempos en que la prostitución se ejercía en los templos) en torno a este asunto.

Saludos.

Anónimo dijo...

Tú valoración demuestra un gran desconocimiento del drama que supone la prostitución y lo que es más grave una ligereza a la hora de incriminar a las víctimas y frivolizar sobre el sufrimiento de miles de personas, que da miedo, vergüenza y cosas peores. Tú análisis tan simple y superficial como miserable. En definitiva una verdadera pena.
http://www.apramp.org/Upload/DOC64_diez-razones-para-no-legalizar.pdf

El Pez Martillo dijo...

Es una buena noticia saber que hay gente que todavía es capaz de sentir pena. Yo eso lo perdí hace mucho tiempo. Pero vayamos al tema que nos trata.

En mi entrada sólo lancé una hipótesis sobre un posible origen del fenómeno, no intentaba juzgar ni analizar el presente del fenómeno de la prostitución (sé que hay mucha tela que cortar) ni mucho menos condenar cosas que no tengo claras. No soy especialista en el asunto, pero lo que sé (y no es poco, he conocido a algunas con cierta profundidad, y no como cliente) me hace dudar de algunos de los dogmas con los que pareces comulgar. De hecho, la idea me la sugirió una compañera que se pagó los estudios gracias a la prostitución (sin proxeneta y sin trauma ninguno, sin avergonzarse ni callarlo).

Por otra parte, eso no nos debe cegar sobre toda la problemática que hay en torno al asunto, y que no me parece que sea un fruto en sí de la prostitución, sino un aluvión de circunstancias que han hecho que las cosas sean como son (muy a menudo, casi diría que en la mayoría de casos, la prostitución va unida a la miseria y a formas de dominación, no soy ajeno a ello, y hay que combatirlo).

Finalmente, y para confirmar mis sospechas de que no has entendido demasiado de lo que he dicho (seguro que por culpa mía), no sé a qué viene el documento que pones, porque creo que en ningún momento hemos hablado de legalización (es más, no comulgo demasiado con lo de la legalización).

Un saludo y gracias por molestarte en responder, aunque no te guste lo que digo.

Anónimo dijo...

Estimado Pez, en primer lugar pedir disculpas porque adjunté un documento que no era el que pretendía y que pongo el enlace del correcto a continuación http://www.apramp.org/upload/doc8_MAQUETA%20APRAMP%20DEFINITIVA.pdf
Si tienes un tiempo, aunque nadie lo tenemos, me permito recomendartelo para conocer las causas y consecuencias de la prostitución.
Decir que a una mujer se le ocurrio una vez aprovechar la supuesta debilidad de alguien para prostituirse, es como decir sobre el trabajo infantil, que una vez a un niño viendo la debilidad del explotador y su necesidad de mano de obra barata ofrecio sus servicios al susodicho explotador. Mira si tu amiga no siente ningún trauma por haber ejercido la prostitución, permiteme que te diga que le pueden suceder dos cosas: que haya desarrollado un mecanismo de autodefensa emocional para que no le afecte, o que si realmente no le ha afectado, según los estudios y las estadísticas que existen sobre este tema, tú amiga sea una excepción, pero vaya excepcional. Para que la gente se haga una idea y no frivolice sobre esta situación tendríamos que sabes que según estudios de las Naciones Unidas las personas que ejercen la prostitución sufren trastornos emocionales similares a los veteranos de guerra: flashbacks, fuerte ansiedad, depresión, insomnio y estrés. Como decía un Catedrático de una Universidad de Madrid: el sexo sólo es divertido cuando se divierten todos/as.

El Pez Martillo dijo...

Bien, mucho mejor ahora. Le he echado un vistazo al documento, y debo decir que no estoy demasiado en desacuerdo. No veo dónde está la incompatibilidad con lo que yo digo.

Por otro lado, y por criticar algo, no me gusta el tufillo feminazi que tiene (eso del patriarcado y tal, o una visión excesivamente moralizada y moralizante del sexo, que casi podrían firmar Rouco o Ratzinger...). Se puede decir lo mismo sin acudir a esos constructos teóricos, que, en mi modesta opinión, son demasiado claustrofóbicos (con lo del patriarcado pasa como con el psicoanálisis o la teoria marxista, que pretenden, o al menos sus seguidores pretenden, explicarlo todo con cuatro esquemas básicos que aplican a diestro y siniestro, y eso en sí msimo ya me resulta sospechoso...).

Me sigo repitiendo, creo que nos situamos en planos distintos. Tú hablas de la prostitución ahora, yo creo hablar de una situación originaria, en la que tal vez no quepa ni siquiera hablar de ser humano, ni de negocio ni de nada que se le parezca (ni de patriarcado).

Lo que dices sobre la explotación infantil, mejor no lo comento, no me parece compatible con lo otro, ni siquiera comparable y tampoco creo que la mejor forma de combatir estas cosas sea apelando a sentimientos como la compasión (lo dicho, Rouco y Ratzinger...).

Finalmente, citar un pasaje de la Ilíada que creo que está en la línea que quería expresar. En él, Hera, para neutralizar a su marido Zeus en las ayudas que está ofreciendo a los troyanos y así poder ayudar ella a los aqueos. Lo que hace es seducirlo y lo deja tranquilo y durmiendo, quedando así la vía libre para sus tejemanejes.

Saludos, quienquiera que seas.

Anónimo dijo...
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